Ser padres primerizos puede ser agotador. Prueba las siguientes estrategias para incluir más horas de sueño en tus días y noches.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Son las 2 de la mañana y tu bebé recién nacido está llorando. ¿Podrás volver a tener una buena noche de descanso?

Si bien la vida con un bebé recién nacido es una aventura permanente, no pierdas la esperanza. A los 3 o 4 meses de edad, muchos bebés pueden dormir, por lo menos, cinco horas seguidas. En algún momento durante el primer año del bebé, es posible que tenga períodos de sueño nocturno de 10 horas. Mientras tanto, un poco de creatividad puede ayudarte a dormir todo lo que puedas.

Si bien no existe ninguna fórmula mágica para dormir lo suficiente, estas estrategias pueden ayudarte:

  • Duerme cuando tu bebé duerma. Silencia tu teléfono, esconde el cesto de la ropa sucia e ignora los platos sin lavar en la cocina. Las llamadas y los quehaceres pueden esperar.
  • Deja de lado las formalidades sociales. Cuando recibas la visita de amigos o de seres queridos, no te ofrezcas a atenderlos. En cambio, pídeles si pueden cuidar del bebé mientras duermes una siesta.
  • No duermas con tu bebé. Puedes llevar al bebé a tu cama para amamantarlo o para reconfortarlo, pero regrésalo a la cuna o al moisés cuando estés lista para volver a dormir.
  • Divide las tareas. De ser posible, organízate con tu pareja para que ambos puedan dormir y cuidar del bebé en forma alternada.
  • Intenta poner en práctica la conducta expectante. A veces, tendrás que dejar que tu bebé llore para dormir. A menos que sospeches que tiene hambre o que está incómodo, está bien motivarlo a que se calme solo. Si no deja de llorar, acércate para comprobar que esté bien, dile algo para tranquilizarlo y sal de la habitación. Es posible que tu bebé tan solo necesite tu presencia tranquilizadora para quedarse dormido.

Cuidar a un bebé recién nacido puede ser agotador, y es posible que te duermas en cualquier momento y lugar, pero no siempre es así. Si tienes problemas para conciliar el sueño, asegúrate de que tu entorno sea adecuado para dormir. Mantén la habitación oscura, silenciosa y fresca. Evita la nicotina, la cafeína y el alcohol por la noche o al final del día. Haz actividad física regular, si es posible, no tan cerca del horario de dormir. Además, evita la luz estimulante (como la de las pantallas) y los ruidos cerca de la hora de dormir.

Trata de no desesperarte por dormirte. Si, después de un tiempo razonable, no puedes dormirte, levántate y haz una actividad tranquila, como leer, hasta que tengas sueño. Después, intenta volver a la cama.

Si crees que tienes problemas para dormir, habla con tu médico. Identificar y tratar las afecciones de fondo puede ser útil para que puedas descansar lo suficiente. Recuerda que, si te cuidas bien (lo que incluye dormir una cantidad de tiempo suficiente), podrás brindarle un cuidado óptimo a tu bebé.

Nov. 20, 2018