Cuidados al fin de la vida

Cuando un ser querido está muriendo, las conversaciones sobre el fin de la vida pueden ser incómodas y difíciles. Pero, aún así, es importante hablar sobre el cuidado hacia el fin de la vida.

Dependiendo de las circunstancias, quizás puedas ayudar a tu ser querido a tomar importantes decisiones sobre el fin de la vida — como ser, si quiere permanecer en su hogar, ir a una casa de salud u otro lugar similar, o pedir cuidados de hospicio. También puedes colaborar con el equipo de atención médica de tu ser querido para asegurarte de que esté cómodo hasta el fin de su vida. El dolor, la ansiedad, y otros síntomas del fin de la vida con frecuencia pueden tratarse.

Incluso en el momento del fin de la vida puedes seguir apoyando y manteniendo tu relación con tu ser querido. Simplemente estar presente puede ser una importante fuente de fortaleza y de confort para todos.

El duelo

Cuando muere un ser querido, el dolor puede ser como una daga en el corazón. Con frecuencia, el duelo desencadena emociones muy fuertes e intensas. Puedes preguntarte cómo te será posible continuar viviendo y sanar tus heridas — o hacerlo sin sentir que estás traicionando la memoria de tu ser querido.

No hay soluciones fáciles ni rápidas para el dolor y la angustia que enfrentamos después de la muerte de un ser querido. Al encarar tu duelo, reconoce la existencia del dolor y ten presente que es parte del proceso de sanación. Cuídate, y busca el apoyo de tus amigos y seres queridos.

Aunque tu vida nunca va a volver a ser exactamente la misma, el dolor intenso de la pérdida eventualmente se hará más leve. Aceptar lo que es normal ahora puede ayudarte a reconciliarte con tus pérdidas y seguir adelante con tu vida.

July 23, 2016