Para mantener la buena salud

Cuando piensas en la salud de los adultos, quizás pienses en varias maneras de estar sano, como prevención de cáncer, vacunas, y lavarse las manos. ¡Buen trabajo! Las elecciones que haces día a día son muy importantes en promover la salud de los adultos.

Es igual de importante prestar atención a tus signos y síntomas. Infórmate sobre cuáles son los signos de alerta para la salud de los adultos que merecen atención médica. Estos pueden incluir pérdida de peso sin causa aparente, cambios en hábitos intestinales, dificultad para respirar y dolores de cabeza repentinos.

Y por supuesto los exámenes físicos regulares y los análisis de detección son una parte importante de los cuidados preventivos para asegurar la salud de los adultos. Infórmate sobre qué exámenes de detección necesitas y la frecuencia con que debes hacerlos. La detección temprana puede ser la clave para un tratamiento con éxito.

Cuidado dental

Los exámenes dentales regulares son una parte importante del cuidado de la salud oral. Pero tener dientes y encías sanos no es automático. Infórmate sobre consejos diarios para el cuidado de los dientes, y qué signos y síntomas merecen la atención del dentista.

También considera preguntas comunes sobre el cuidado dental. ¿Debes usar un cepillo de dientes eléctrico o uno regular? ¿La pasta blanqueadora funciona de veras? ¿Tu cuidado dental debe incluir flúor o selladores dentales? ¿Con qué frecuencia debes visitar al dentista para hacerte limpiezas dentales profesionales? ¿Qué puedes hacer para el mal aliento?

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Cuidado de la piel

El cuidado dinámico de la piel puede ayudarte a mantenerla joven y saludable. Comienza con la regla No. 1 para el cuidado de la piel — protégete del sol. Cuando estés al aire libre, lleva ropa que te proteja y usa cantidades generosas de protector solar. Luego considera otros conceptos básicos del cuidado de la piel, como evitar jabones fuertes y controlar el estrés.

Por supuesto, el cuidado de la piel va más allá del protector solar y la limpieza diaria. Infórmate sobre los riesgos y beneficios de los tatuajes y las perforaciones, incluyendo las últimas técnicas para eliminación de tatuajes. Infórmate sobre los detalles de los productos para bronceado sin sol. Descubre las mejores maneras para tratar el acné. Considera si la depilación láser es una buena opción para ti.

Cualquiera sean tus necesidades para cuidado de la piel, cuenta con información confiable para que tu piel tenga la mejor apariencia.

Cuidado de las uñas

Observemos las uñas. ¿Son fuertes y se ven sanas? ¿O ves crestas, hendiduras, o áreas de color o forma inusual? Es importante cuidar bien las uñas, ya sea que estén sanas o que necesiten atención especial. Considera consejos para el cuidado de las uñas, incluyendo cómo mantenerlas limpias y recortadas y por qué humectarlas puede ser útil.

Si confías en las manicuras para que tus uñas se vean bonitas, infórmate sobre qué puedes esperar de tu técnico en cuidados de las uñas. Si tus uñas son débiles o quebradizas, infórmate sobre qué se debe hacer y qué no se debe hacer con los diferentes productos para su cuidado. Si tienes la tendencia de morderte las uñas, piensa en qué provoca este comportamiento.

Recuerda, las estrategias básicas pueden ser muy útiles para mantener las uñas sanas.

Cuidado de los ojos

¿Incluyes el cuidado de los ojos en tu cuidado general de la salud? Si ves bien, es fácil pasar por alto el cuidado rutinario de los ojos — pero es importante. Los exámenes oculares periódicos pueden darle la oportunidad a tu especialista en el cuidado de los ojos para ayudarte a corregir o adaptarte a los cambios en la visión, y a detectar problemas en los ojos en sus primeras etapas.

Si usas lentes o lentes de contacto, quizás estés considerando cirugía de ojos con láser como parte del cuidado de tus ojos. Infórmate sobre quién es un buen candidato para la cirugía ocular, así como los riesgos y beneficios de la cirugía.

También es importante pensar en los problemas de visión comunes al envejecer, como dificultad para leer letra pequeña, cataratas, y glaucoma. Saber qué es normal — y qué no — puede ayudarte a saber cuándo necesitas cuidado especial para los ojos.

El sueño

Puede ser difícil dormir bien toda la noche. El trabajo, las responsabilidades en el hogar, y los compromisos familiares a veces tienen prioridad respecto al sueño. Si sumas una pareja que ronca o desafíos inesperados, como preocupaciones sobre finanzas o una enfermedad, el buen sueño puede ser todavía más difícil de lograr. Aún así no estás condenado a dar vueltas en la cama noche tras noche.

Para mejorar el sueño, considera simples consejos de autocuidados — como tener un horario para dormir y relajarte antes de acostarte. Si estás pensando en tomar algo para ayudarte a dormir, infórmate sobre lo que vas a hacer. Los medicamentos sin receta que te ayudan a dormir pueden ser efectivos para una noche ocasionalmente cuando no puedes dormir, pero no son para tomarlos a largo plazo.

No supongas que una buena noche de sueño es imposible. Si el sueño te evade, pídele al doctor opciones de tratamiento.

Salud mental

¿Cómo puedes saber si un problema de salud mental es normal o no? No es fácil. La línea entre qué es salud mental normal y anormal con frecuencia es borrosa. Pero aún así, es útil considerar tus sentimientos, pensamientos y comportamiento en relación a las normas culturales y otros parámetros.

Con frecuencia, el control de la ira es un aspecto clave de la salud mental. Si se expresa de modo apropiado, la ira puede ser saludable. De hecho, la ira en sí misma no es el problema — es cómo la controlas. Considera si puedes beneficiarte de nuevas maneras para controlar la ira.

La salud mental también incluye temas como la autoestima, las relaciones, y la resiliencia. Si tienes problemas con la autoestima, la negación, u otras cuestiones de salud mental, recuerda que la ayuda existe. Para encontrar a un profesional de la salud mental, pídele una recomendación a tu doctor de familia.

Relaciones saludables

Las relaciones saludables con los familiares, amigos, y otros seres queridos puede ser una gran fuente de apoyo, consuelo, y amor. Pero las relaciones saludables no se dan por sí solas necesariamente. Con frecuencia, las relaciones saludables requieren de compromiso y de perdón. Cuando alguien a quien tú quieres te lastima, puedes aferrarte a tu enojo, resentimiento y pensamientos de venganza — o puedes perdonar y seguir adelante.

A veces, una comunicación sincera es todo lo que se necesita para superar la crisis y mantener relaciones saludables. En otros casos, terapia familiar u otros tipos de asesoramiento psicológico pueden ser útiles.

Si una relación se vuelve abusiva, toma medidas. Busca ayuda o consejo tan pronto como lo puedas hacer de una manera segura — y considera un futuro con las relaciones saludables que mereces tener.

Salud de las personas LGBTQ

Las lesbianas, los homosexuales, las personas bisexuales, transgénero, y de género queer o no convencional se enfrentan a preocupaciones específicas sobre salud que se relacionan con su incongruencia de género, orientación sexual, prácticas, y estigma social.

Las personas LGBTQ están a riesgo más alto de sufrir de ansiedad y depresión. Es más probable que los hombres homosexuales presenten problemas con su imagen corporal y con trastornos de alimentación que sus iguales heterosexuales. La violencia doméstica puede afectar a cualquier persona que esté en una relación íntima, pero quizás sea más probable que los homosexuales y las lesbianas no hablen sobre este tipo de violencia por temor a la discriminación.

Las personas transgénero se enfrentan a muchas preocupaciones de salud a causa de estrés de minorías, que implica estigma social, discriminación, y la internalización del estigma social. Como resultado, las personas transgénero están a riesgo de abuso emocional y psicológico, violencia física y sexual, infecciones trasmitidas sexualmente, consumo excesivo de sustancias, y problemas de salud mental.

Si eres una persona trans, la terapia psicológica, la terapia hormonal, o la cirugía para cambio de sexo puede ayudar a tratar la ansiedad debida a la diferencia entre el género que se siente o se expresa con el asignado al nacer (disforia de género). Infórmate sobre las opciones, la preparación requerida, los riesgos y las complicaciones, y la atención médica y los procedimientos de seguimiento. Si tienes un hijo de género no convencional o transgénero, habla con él y muestra tu apoyo. Al permitirle a tu hijo que demuestre sus preferencias y las comparta, lo animarás a tener un sentido positivo de su ser y a que las vías de comunicación estén siempre abiertas.

Si tú eres LGBTQ o lo es tu hijo, busca un doctor que tenga empatía y sea respetuoso de las necesidades específicas que tengan ustedes. De este modo, el doctor puede ayudarlos a identificar maneras de reducir el riesgo de problemas de salud así como identificar trastornos, y derivarlos a un especialista si fuera necesario.

La buena salud en el trabajo

Mantener la buena salud en el trabajo hace que trabajar sea más fácil. Para mucha gente, mantenerse sano en el trabajo comienza con la ergonomía apropiada en la oficina — como una silla a una altura correcta, un espacio adecuado para el equipo, y una buena postura.

Para otros, prevenir el dolor de espalda y las lesiones es una parte importante de la buena salud en el trabajo. ¿Qué es lo mejor? Haz ejercicio en forma regular — aun si tu trabajo hace que te muevas. Mejor aún, considera maneras de incluir la actividad física y estiramientos suaves en tu jornada laboral. Los músculos fuertes y flexibles ayudan a que tu espalda se mantenga saludable.

Si tu trabajo implica viajes, mantenerte sano en el trabajo quizás signifique encontrar el momento para hacer ejercicio mientras estás lejos de casa.

Estar sano en el trabajo también incluye tu salud mental y tu vida familiar. Considera estrategias para aumentar la satisfacción en el trabajo, mejorar el equilibrio entre el trabajo y tu vida privada, y evitar el desgaste por el trabajo.

Feb. 14, 2019