Heridas punzantes: primeros auxilios

Escrito por personal de Mayo Clinic

Por lo general, una herida punzante no causa sangrado excesivo. A menudo, la herida parece cerrarse casi de manera instantánea. No obstante, esto no significa que no se necesite un tratamiento. Una herida punzante —como por pisar un clavo— puede ser peligrosa debido al riesgo de tener una infección.

Estos son los cuidados para una herida punzante:

  1. Lávate las manos. Esto ayuda a evitar una infección.
  2. Detén el sangrado. Aplica presión suave con una venda o con un paño limpio.
  3. Limpia la herida. Lava la herida con agua limpia. Si quedan suciedad o residuos en la herida después de lavarla, utiliza pinzas desinfectadas con alcohol para quitar las partículas. Si quedan residuos, consulta con un médico. Limpia la zona que rodea la herida con jabón y un paño.
  4. Aplica un antibiótico. Aplica una capa fina de una crema o un ungüento con antibiótico (Neosporin y Polysporin). En algunas personas, determinados ingredientes que se encuentran en algunos ungüentos pueden causar una erupción cutánea leve. Si aparece una erupción, suspende el uso del ungüento.
  5. Tapa la herida. Las vendas pueden ayudar a mantener la herida limpia y a alejar las bacterias dañinas.
  6. Cambia el vendaje. Haz esto, al menos, una vez por día o cuando la venda se moje o se ensucie.
  7. Busca signos de infección. Consulta con el médico si la herida no sana o si observas enrojecimiento, mayor dolor, drenaje, calor o hinchazón.

Busca atención médica de inmediato

Recibe atención médica de inmediato si la herida:

  • Sigue sangrando después ejercer presión directa durante algunos minutos
  • Es el resultado de la mordedura de un animal o de un humano
  • Es profunda, está sucia o se realizó con un objeto metálico

Si la persona herida no se vacunó contra el tétanos en los últimos cinco años y la herida es profunda o está sucia, el médico puede recomendar la aplicación de un refuerzo. La persona herida tiene que recibir el refuerzo dentro de las 48 horas de la lesión.

Si un gato o un perro provocaron la herida, intenta confirmar que sus vacunas contra la rabia estén al día. Si la causó un animal salvaje, busca el asesoramiento del médico para saber qué animales tienen más probabilidades de transmitir rabia.

Feb. 04, 2015