El golpe de calor se produce cuando la temperatura del cuerpo aumenta rápidamente y no puedes bajarla. Puede ser potencialmente fatal si provoca daños en el cerebro y otros órganos vitales. La causa puede ser realizar actividades extenuantes en clima caluroso o estar en un lugar caluroso durante demasiado tiempo.

El golpe de calor puede producirse sin ningún otro trastorno anterior relacionado con el calor, como el agotamiento por calor. Los signos y síntomas del golpe de calor incluyen los siguientes:

  • Fiebre de 104 °F (40 °C) o más
  • Cambios en el estado mental o el comportamiento, como confusión, agitación, dificultad en el habla
  • Calor, piel seca o sudoración excesiva
  • Náuseas y vómitos
  • Piel enrojecida
  • Pulso acelerado
  • Respiración agitada
  • Dolor de cabeza
  • Desmayos, que pueden ser el primer signo en los adultos mayores

Busca atención médica de emergencia

Si sospechas un golpe de calor, comunícate al 911 o a tu número de emergencia local. Luego, saca a la persona del calor inmediatamente, quítale el exceso de ropa y enfríala con lo que tengas a mano, por ejemplo:

  • Ponla en una bañera con agua fría o dale una ducha fría.
  • Rocíala con una manguera de jardín.
  • Pásale una esponja con agua fría.
  • Abanícala mientras la rocías con agua fría.
  • Colócale compresas de hielo o toallas húmedas frías en el cuello, las axilas y la ingle.
  • Cúbrela con sábanas húmedas frías.

Haz la persona beba agua fría para rehidratarse, si puede hacerlo. No ofrezcas bebidas azucaradas, con cafeína o alcohólicas a una persona con golpe de calor. Evita también las bebidas muy frías, ya que pueden provocar calambres estomacales.

Comienza la reanimación cardiopulmonar si la persona pierde el conocimiento y no muestra signos de circulación, como respiración, tos o movimiento.

Jan. 24, 2019