La reanimación cardiopulmonar (RCP) es un tratamiento de emergencia que se realiza cuando una persona dejó de respirar o el corazón ya no late. Por ejemplo, cuando una persona tiene un ataque cardíaco repentino o casi se ahoga. La reanimación cardiopulmonar puede salvar vidas.
La Asociación Americana del Corazón recomienda iniciar la reanimación cardiopulmonar con empujones rápidos y fuertes en el pecho. Estos movimientos se conocen como compresiones.
A continuación podrá leer los consejos sobre la reanimación cardiopulmonar de la Asociación Americana del Corazón: Los detalles específicos sobre cómo hacer reanimación cardiopulmonar se pueden ver bajo la sección sobre tratamiento en este artículo.
Los consejos anteriores son para situaciones en las que adultos, niños y bebés necesitan reanimación cardiopulmonar. Pero no se aplican cuando se trata de recién nacidos. Los recién nacidos son bebés de hasta 4 semanas.
La reanimación cardiopulmonar puede mantener la circulación de sangre oxigenada hacia el cerebro y otros órganos hasta que un tratamiento médico de emergencia restablezca el latido del corazón. Cuando el corazón se detiene, el organismo deja de recibir el oxígeno que necesita. En solo unos minutos, esto puede causar daño cerebral.
Si no está capacitado en RCP pero tiene acceso inmediato a un teléfono, llame primero al 911 o a su número local para emergencias. Luego, comience la reanimación cardiopulmonar. El operador le indicará cómo hacer la reanimación cardiopulmonar hasta que llegue la ayuda. Para aprender a hacer RCP de la manera correcta, tome un curso acreditado de primeros auxilios. El curso debe enseñarle cómo hacer reanimación cardiopulmonar y cómo usar un desfibrilador externo automático.
Si tiene miedo de hacer reanimación cardiopulmonar o no está seguro de cómo hacerla bien, tenga en cuenta que siempre es mejor intentarlo que no hacer nada. La vida de alguien puede depender de la diferencia entre intentar algo y no hacer nada.
Antes de comenzar la reanimación cardiopulmonar (RCP), verifique lo siguiente:
La Asociación Americana del Corazón utiliza las letras C-A-B para ayudar a las personas a recordar el orden en que se deben hacer los pasos para la RCP.
Las compresiones salvan vidas y son el paso más importante en la RCP. Para hacer compresiones, empuje rápido y con fuerza de una manera específica sobre el centro del pecho de la persona.
Siga estos pasos:
Si no está capacitado en reanimación cardiopulmonar, siga haciendo compresiones en el pecho hasta que la persona se mueva o reaccione, o hasta que puedan encargarse los profesionales médicos de emergencia. Si tiene capacitación en reanimación cardiopulmonar y se tiene confianza, haga compresiones y respiración de rescate cuando sea posible.
Si tiene capacitación en reanimación cardiopulmonar y se tiene confianza, la Asociación Americana del Corazón le anima a que haga compresiones y respiración de rescate cuando sea posible.
Luego de las primeras 30 compresiones, siga estos pasos para abrir las vías respiratorias de la persona. Esto se conoce como la maniobra de inclinar la cabeza y levantar el mentón. No haga esta maniobra si existe la posibilidad de una lesión al cuello.

Las compresiones son el paso más importante en la RCP. Para hacer compresiones torácicas, ponga la parte inferior de la palma de una mano en el centro del pecho de la persona. Luego coloque la otra mano encima de la mano que está sobre el pecho. No doble los codos. Las manos deben estar directamente debajo de los hombros. Presione hacia abajo sobre el pecho al menos 2 pulgadas (5 centímetros). No presione hacia abajo más de 2,4 pulgadas (6 centímetros). Haga 100 a 120 compresiones por minuto empujando rápido y con fuerza. Si no está capacitado en reanimación cardiopulmonar, continúe haciendo compresiones en el pecho hasta que la persona se mueva o hasta que se encarguen los profesionales médicos de emergencia. Si tiene capacitación en reanimación cardiopulmonar y se tiene confianza, comience la respiración de rescate.

Si tiene capacitación en reanimación cardiopulmonar y se tiene confianza, prepárese para dar respiración de rescate. Después de hacer 30 compresiones en el pecho, abra las vías respiratorias usando la maniobra de inclinarle la cabeza y levantarle el mentón. No haga esto si existe la posibilidad de una lesión en el cuello. Coloque la palma de la mano sobre la frente de la persona. Incline suavemente la cabeza de la persona hacia atrás. Con la otra mano, levante con cuidado el mentón hacia adelante para abrir las vías respiratorias.
Si tiene capacitación en reanimación cardiopulmonar haga la respiración de rescate luego de abrir las vías respiratorias con la maniobra de inclinar la cabeza y levantar el mentón. La respiración de rescate puede ser boca a boca o boca a nariz, si la boca está lesionada o no se puede abrir. La Asociación Americana del Corazón recomienda que, cuando los profesionales capacitados dan respiración de rescate, usen un aparato similar a una máscara con una bolsita con un filtro de alta eficacia para partículas de aire (HEPA, por sus siglas en inglés).
Siga estos pasos para dar respiración de rescate luego de abrir las vías respiratorias.

Si está capacitado en reanimación cardiopulmonar comience a dar respiraciones de rescate luego de abrir las vías respiratorias usando la maniobra de inclinar la cabeza y levantar el mentón. Oprima las fosas nasales de la persona para cerrarlas, luego cúbrale la boca con la suya. Esto crea un sello para la respiración boca a boca. Dé la primera respiración de rescate por un segundo. Observe si su pecho se eleva. Si se eleva, dé la segunda respiración. Si el pecho no se eleva, vuelva a abrir las vías respiratorias y a dar respiraciones. Luego continúe con las compresiones en el pecho. Haga 30 compresiones cada dos respiraciones de rescate. Tenga cuidado de no dar demasiadas respiraciones y no respire con demasiada fuerza.
El procedimiento para hacer reanimación cardiopulmonar a niños de 1 año hasta la pubertad es, básicamente, igual al que usa para un adulto: siga la secuencia C-A-B descrita anteriormente. La Asociación Americana del Corazón dice que no debe esperar para empezar a hacerle reanimación cardiopulmonar a un niño. La organización da este consejo sobre cómo hacerle reanimación cardiopulmonar a un niño:
Si está solo y no vio al niño perder la consciencia, empiece a hacer las compresiones y continúelas por aproximadamente dos minutos. Luego de dos minutos llame de inmediato al 911 o al número local de emergencias y busque un desfibrilador externo automático si hay uno cerca.
Si está solo y vio al niño perder la consciencia, llame primero al 911 o al número local para emergencias. Luego consiga un desfibrilador externo automático si hay uno cerca. Después comience la reanimación cardiopulmonar. Si hay otra persona con usted, pídale que busque ayuda y el desfibrilador externo automático mientras usted comienza la RCP.
Si está capacitado en RCP y ya hizo 30 compresiones en el pecho, abra las vías respiratorias del niño usando la maniobra de inclinarle la cabeza y levantarle el mentón.
Siga estos pasos para darle respiración boca a boca al niño.
Continúe hasta que el niño se mueva o hasta que llegue la ayuda.
El paro cardíaco en bebés generalmente se debe a falta de oxígeno, como por un atragantamiento. Si sabe que el bebé tiene una obstrucción en las vías respiratorias, dele los primeros auxilios para atragantamiento. Si no sabe por qué no respira el bebé, haga la RCP.
Primero, toque al bebé y espere a ver si hay una reacción, como un movimiento. No lo sacuda.
Si el bebé no reacciona, llame al 911 o a su número local para emergencias. Luego comience la RCP de inmediato.
Para un bebé de menos de 1 año, siga con el método (C-A-B): compresiones, vías respiratorias y respiración. No siga este método con los recién nacidos, que son los bebés menores de 4 semanas.
Si vio al bebe perder la consciencia, comience de inmediato con la RCP. Use un desfibrilador externo automático tan pronto como lo tenga disponible. Si está con otra persona, pídale que busque ayuda inmediatamente y que traiga el desfibrilador externo automático. Mientras tanto, usted se queda con el bebé y le hace la reanimación cardiopulmonar.
Luego de las primeras 30 compresiones en el pecho, siga estos pasos para abrir las vías respiratorias del bebé, lo que se conoce como la maniobra de inclinar la cabeza y levantar el mentón. No haga esta maniobra si la espina dorsal o la cabeza del bebé pueden estar lesionadas.
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