Para tratar una mordida o herida de garra menor de animal, como una que solo lastima la piel, sigue estos pasos:

  • Lava bien la herida con agua y jabón.
  • Aplica una crema o ungüento antibiótico y cubre la mordida con un vendaje limpio.

Busca atención médica inmediata si:

  • Se trata de una herida punzante profunda o si no estás seguro de cuán grave es.
  • La piel está muy rasgada, machacada o sangra considerablemente; primero aplica presión con una vendaje o paño limpio para detener el sangrado.
  • Adviertes un aumento de la hinchazón, enrojecimiento, dolor o exudado, que son señales de infección.
  • Tienes preguntas sobre tus riesgos de rabia o acerca de la prevención de la rabia. Si la mordida fue provocada por un gato o un perro, trata de verificar si el animal tiene la vacuna antirrábica al día. Si la mordida fue provocada por un animal salvaje, consulta a tu médico sobre qué animales son más propensos a transmitir la rabia.

    Los murciélagos suelen transmitir la rabia y pueden infectar a los humanos sin dejar signos evidentes de la mordida. Es por eso que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan que las personas que estén en contacto con murciélagos, o que estén durmiendo y al despertarse encuentren un murciélago en la habitación, busquen asesoramiento médico sobre las vacunas antirrábicas, aunque no piensen que las haya mordido.

  • Si no te has vacunado contra el tétanos en los últimos diez años, o cinco si la herida es profunda o está sucia. Es posible que necesites un refuerzo de la vacuna.
Nov. 17, 2020