Tratamiento

No existe ningún tratamiento para el síndrome de muerte infantil súbita. Pero el pediatra de tu bebé u otro profesional de la salud pueden hablar contigo sobre los riesgos que pueda tener tu bebé. Y hay maneras de ayudar a que tu bebé duerma sin peligro.

Durante el primer año, siempre coloca a tu bebé de espaldas para dormir. Usa un colchón firme y plano, y evita las almohadas y las mantas mullidas. Quita todos los juguetes y peluches de la cuna. Intenta usar un chupete. No le cubras la cabeza a tu bebé y asegúrate de que no tenga demasiado calor. Tu bebé puede dormir en tu habitación, pero no en tu cama. Amamantar durante un mínimo de seis meses a un año reduce el riesgo de padecer el síndrome de muerte infantil súbita. Las vacunas que protegen a tu bebé de las enfermedades también pueden ayudar a prevenir el síndrome de muerte infantil súbita.

Estrategias de afrontamiento y apoyo

Después de perder un bebé por el síndrome de muerte infantil súbita, es fundamental obtener apoyo emocional. Puedes sentirte culpable mientras haces el duelo por la pérdida de tu bebé. También es posible que tengas que afrontar una investigación policial sobre la causa de la muerte, como lo pide la ley. Puede ser reconfortante hablar con otros padres y madres cuyas vidas han sido afectadas por el síndrome de muerte infantil súbita.

Pide a tu médico o a otro miembro de tu equipo de atención médica que te sugiera un grupo de apoyo en tu área o en Internet. Hablar con un amigo de confianza, un profesional de la salud mental o un miembro del clero también puede ayudar.

Comunica tus sentimientos

Si puedes, hazles saber a tus amigos y familiares cómo te sientes. Las personas quieren ayudar, pero es posible que no sepan cómo acercarse a ti.

Perder un hijo puede significar un gran estrés en una relación. Debes ser lo más abierto posible con tu cónyuge o pareja. La consejería ayuda a algunas parejas a comprender y expresar sus sentimientos.

Deja que el tiempo sane las heridas

Finalmente, date tiempo para el duelo. Es comprensible que llores inesperadamente y que las vacaciones y los hitos te resulten difíciles. A veces también te sentirás cansado y agotado.

Te estás enfrentando a una pérdida devastadora. Sanar puede tomar tiempo.