Diagnóstico

Los pasos para ayudar a diagnosticar el trastorno obsesivo compulsivo pueden incluir:

  • Evaluación psicológica. Esto incluye hablar de tus pensamientos, sentimientos, síntomas y patrones de conducta para determinar si tienes obsesiones o conductas compulsivas que interfieren en tu calidad de vida. Si lo permites, esto puede incluir hablar con tu familia o amigos.
  • Criterios de diagnóstico para el trastorno obsesivo compulsivo. El médico puede utilizar los criterios del Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM-5, por sus siglas en inglés), publicado por la American Psychiatric Association (Asociación Estadounidense de Psiquiatría).
  • Examen físico. Esto se puede hacer para ayudar a descartar otros problemas que podrían estar causando síntomas y para revisar cualquier complicación relacionada.

Desafíos diagnósticos

A veces es difícil diagnosticar el trastorno obsesivo compulsivo porque los síntomas pueden parecerse a los del trastorno de la personalidad obsesivo-compulsiva, trastornos de ansiedad, depresión, esquizofrenia u otros trastornos de salud mental. Además, es posible tener tanto el trastorno obsesivo compulsivo y otro trastorno de salud mental. Colabora con el médico para que pueda hacer el diagnóstico correcto e indicarte el tratamiento adecuado.

Tratamiento

El tratamiento del trastorno obsesivo-compulsivo puede no resultar en una cura, pero puede ayudar a controlar los síntomas para que no dominen tu vida diaria. Dependiendo de la gravedad del TOC, algunas personas pueden necesitar un tratamiento a largo plazo, continuo o más intensivo.

Los dos tratamientos principales para el TOC son la psicoterapia y los medicamentos. A menudo, el tratamiento es más eficaz con una combinación de estos.

Psicoterapia

La terapia cognitivo conductual, un tipo de psicoterapia, es eficaz para muchas personas con trastorno obsesivo compulsivo. La exposición y prevención de la respuesta, un elemento de la terapia cognitivo conductual, implica exponerte progresivamente a un objeto temido o a una obsesión, como la suciedad, y enseñarte formas de resistir el impulso de hacer tus rituales compulsivos. La exposición y prevención de la respuesta lleva esfuerzo y práctica, pero es posible que consigas una mejor calidad de vida una vez que aprendas a manejar tus obsesiones y compulsiones.

Medicamentos

Ciertos medicamentos psiquiátricos pueden ayudar a controlar las obsesiones y compulsiones del trastorno obsesivo compulsivo. Lo más común es que se prueben primero los antidepresivos.

Entre los antidepresivos aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) para tratar el trastorno obsesivo compulsivo se incluyen:

  • Clomipramina (Anafranil) para adultos y niños a partir de los 10 años
  • Fluoxetina (Prozac) para adultos y niños a partir de los 7 años
  • Fluvoxamina para adultos y niños a partir de los 8 años
  • Paroxetina (Paxil, Pexeva) solo para adultos
  • Sertralina (Zoloft) para adultos y niños a partir de los 6 años

Sin embargo, tu médico puede recetarte otros antidepresivos y medicamentos psiquiátricos.

Medicamentos: qué considerar

A continuación, se detallan algunos temas que debes analizar con el médico acerca de los medicamentos para el trastorno obsesivo compulsivo:

  • Elección de un medicamento. En general, el objetivo es controlar eficazmente los síntomas en la dosis más baja posible. No es raro probar varios medicamentos antes de encontrar uno que funcione bien. El médico podría recomendarte más de un medicamento para controlar eficazmente tus síntomas. Pueden pasar semanas o meses después de comenzar un medicamento para notar una mejoría en los síntomas.
  • Efectos secundarios. Todos los medicamentos psiquiátricos tienen posibles efectos secundarios. Habla con el médico sobre los posibles efectos secundarios y sobre cualquier control de la salud que sea necesario realizar mientras se toman medicamentos psiquiátricos. Y comunícaselo al médico si experimentas efectos secundarios preocupantes.
  • Riesgo de suicidio. La mayoría de los antidepresivos son generalmente seguros, pero la FDA exige que todos los antidepresivos incluyan advertencias de caja negra, las advertencias más estrictas para las recetas. En algunos casos, los niños, adolescentes y adultos jóvenes menores de 25 años pueden tener un aumento en los pensamientos o las conductas suicidas cuando toman antidepresivos, especialmente en las primeras semanas después de comenzar o cuando se cambia la dosis. Si tienes pensamientos suicidas, ponte en contacto inmediatamente con el médico o busca ayuda de emergencia. Ten en cuenta que los antidepresivos son más propensos a reducir el riesgo de suicidio a largo plazo a medida que mejora el estado de ánimo.
  • Interacciones con otras sustancias. Cuando tomes un antidepresivo, informa al médico sobre cualquier otro medicamento, ya sea recetado o de venta libre, hierbas u otros suplementos que tomes. Algunos antidepresivos pueden hacer que algunos otros medicamentos sean menos eficaces y causar reacciones peligrosas cuando se combinan con ciertos medicamentos o suplementos herbales.
  • Suspensión de los antidepresivos. Los antidepresivos no se consideran adictivos, pero, a veces, pueden causar dependencia física (que no es lo mismo que la adicción). Por lo tanto, detener el tratamiento de forma abrupta u omitir varias dosis puede causar síntomas similares a los de la abstinencia, a veces llamados síndrome de suspensión. No dejes de tomar los medicamentos sin hablar con el médico, incluso si te sientes mejor, ya que puedes tener una recaída de los síntomas del trastorno obsesivo compulsivo. Trabaja junto con el médico para disminuir la dosis de forma progresiva y segura.

Habla con el médico sobre los riesgos y beneficios de usar medicamentos específicos.

Otro tratamiento

A veces, la psicoterapia y los medicamentos no son lo suficientemente eficaces para controlar los síntomas del trastorno obsesivo compulsivo. En los casos resistentes al tratamiento, se pueden ofrecer otras opciones:

  • Programas de tratamiento intensivo ambulatorio y residencial. Los programas de tratamiento integral que enfatizan los principios de la terapia ERP pueden ser útiles para las personas con trastorno obsesivo compulsivo que luchan por ser capaces de funcionar debido a la gravedad de sus síntomas. Estos programas suelen durar varias semanas.
  • Estimulación cerebral profunda. La estimulación cerebral profunda está aprobada por la FDA para tratar el trastorno obsesivo compulsivo en adultos de 18 años o más que no responden a los enfoques de tratamiento tradicionales. La estimulación cerebral profunda implica implantar electrodos en ciertas áreas del cerebro. Estos electrodos producen impulsos eléctricos que pueden ayudar a regular los impulsos anormales.
  • Estimulación magnética transcraneal. La FDA aprobó un dispositivo específico (Estimulación magnética transcraneal profunda BrainsWay) para tratar el trastorno obsesivo compulsivo en adultos de 22 a 68 años, cuando los enfoques de tratamiento tradicionales no han sido eficaces. La estimulación magnética transcraneal es un procedimiento no invasivo que utiliza campos magnéticos para estimular las células nerviosas del cerebro para mejorar los síntomas del trastorno obsesivo compulsivo. Durante una sesión de estimulación magnética transcraneal, se coloca una bobina electromagnética sobre el cuero cabelludo, cerca de la frente. El electroimán entrega un pulso magnético que estimula las células nerviosas del cerebro.

Habla con el médico para asegurarte de que comprendes todas las ventajas y desventajas y los posibles riesgos para la salud de la estimulación cerebral profunda y la estimulación magnética transcraneal si estás considerando la posibilidad de someterte a uno de estos procedimientos.

Estilo de vida y remedios caseros

El trastorno obsesivo compulsivo es una afección crónica, lo que significa que siempre puede ser parte de tu vida. Si bien el trastorno obsesivo compulsivo merece ser tratado por un profesional, puedes hacer algunas cosas por ti mismo para colaborar con tu plan de tratamiento:

  • Practica lo que aprendes. Trabaja con su profesional de salud mental para identificar técnicas y habilidades que ayuden a controlar los síntomas y practícalas con regularidad.
  • Toma los medicamentos según las indicaciones. Incluso si te sientes bien, resiste la tentación de saltearte los medicamentos. Si dejas de hacerlo, es probable que los síntomas del trastorno obsesivo compulsivo vuelvan a aparecer.
  • Presta atención a las señales de advertencia. Es posible que tú y tu médico hayan identificado los problemas que pueden desencadenar los síntomas del trastorno obsesivo compulsivo. Elabora un plan para saber qué hacer en el caso de que los síntomas regresen. Consulta a tu médico o terapeuta si notas cambios en los síntomas o en cómo te sientes.
  • Consulta antes de tomar otros medicamentos. Comunícate con el médico que te está tratando para el trastorno obsesivo compulsivo antes de tomar los medicamentos recetados por otro médico o antes de tomar cualquier medicamento de venta libre, vitamina, remedio a base de hierbas u otros suplementos para evitar posibles interacciones.

Estrategias de afrontamiento y apoyo

Afrontar el trastorno obsesivo-compulsivo puede ser un desafío. Los medicamentos pueden tener efectos secundarios no deseados, y podrías sentirte avergonzado o enojado por tener una afección que requiere un tratamiento a largo plazo. A continuación se presentan algunas maneras para afrontar el trastorno obsesivo compulsivo:

  • Infórmate sobre el trastorno obsesivo compulsivo. Aprender sobre tu afección puede empoderarte y motivarte a seguir con el plan de tratamiento.
  • Mantente enfocado en tus metas. Ten en cuenta tus objetivos de recuperación y recuerda que la recuperación del trastorno obsesivo compulsivo es un proceso continuo.
  • Únete a un grupo de apoyo. Conectarte con otras personas que se enfrentan a retos similares puede brindarte apoyo y ayudarte a hacer frente a los desafíos.
  • Encuentra medios saludables. Explora formas saludables de canalizar tu energía, como pasatiempos y actividades recreativas. Haz ejercicio con regularidad, consume una dieta saludable y duerme lo suficiente.
  • Aprende a relajarte y a manejar el estrés. Además del tratamiento profesional, las técnicas de manejo del estrés como la meditación, la visualización, la relajación muscular, los masajes, la respiración profunda, el yoga o el taichí pueden ayudar a aliviar el estrés y la ansiedad.
  • Sigue con tus actividades habituales. Trata de no evitar las actividades significativas. Ve al trabajo o a la escuela como lo harías normalmente. Pasa tiempo con familiares y amigos. No dejes que el trastorno obsesivo compulsivo se interponga en tu vida.

Preparación para la consulta

Es posible que primero consultes con el médico de atención primaria. Debido a que el trastorno obsesivo compulsivo suele requerir atención médica especializada, es posible que te remitan a un profesional de salud mental, como un psiquiatra o un psicólogo, con fines de evaluación y tratamiento.

Qué puedes hacer

Para prepararte para la cita, piensa en tus necesidades y objetivos para el tratamiento. Prepara una lista de lo siguiente:

  • Cualquier síntoma que hayas notado, incluidos los tipos de obsesiones y compulsiones que has tenido y las cosas que puedes estar evitando debido al sufrimiento emocional
  • Información personal clave, como episodios de estrés importantes, cambios recientes en la vida y miembros de la familia con síntomas similares
  • Todos los medicamentos, las vitaminas, los remedios a base de hierbas medicinales u otros suplementos, y las dosis correspondientes
  • Preguntas para el médico o terapeuta

Las preguntas que se deben hacer pueden incluir:

  • ¿Cree que tengo un trastorno obsesivo compulsivo?
  • ¿Cómo se trata el trastorno obsesivo compulsivo?
  • ¿Cómo puede ayudarme el tratamiento?
  • ¿Existen medicamentos que puedan ayudarme?
  • ¿La terapia de prevención de exposición y respuesta dará buenos resultados?
  • ¿Cuánto tiempo durará el tratamiento?
  • ¿Qué puedo hacer para ayudarme a mí mismo?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda consultar?
  • ¿Pueden recomendarme algún sitio web?

No dudes en hacer otras preguntas durante la cita.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga preguntas como las siguientes:

  • ¿Ciertos pensamientos acuden a tu mente una y otra vez a pesar de tus intentos por ignorarlos?
  • ¿Necesitas tener las cosas ordenadas de una manera determinada?
  • ¿Necesitas lavarte las manos, contar cosas o revisar las cosas una y otra vez?
  • ¿Cuándo comenzaron los síntomas?
  • ¿Los síntomas han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar los síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca empeorar los síntomas?
  • ¿Cómo afectan los síntomas tu vida diaria? ¿Evitas hacer algo debido a tus síntomas?
  • En un día normal, ¿cuánto tiempo pasas teniendo pensamientos obsesivos y comportamiento compulsivo?
  • ¿Algún miembro de tu familia ha tenido un trastorno de salud mental?
  • ¿Has experimentado algún trauma o situación de estrés importante?

El médico o profesional de la salud mental te hará preguntas adicionales según tus respuestas, síntomas y necesidades. Preparar y anticipar las preguntas te ayudará a aprovechar al máximo la cita.