Mixofibrosarcoma

El mixofibrosarcoma es un tipo de cáncer que suele presentarse como un bulto indoloro que crece lentamente en un brazo o una pierna. Esta enfermedad se produce mayormente en personas de entre 50 y 70 años, y es ligeramente más frecuente en los hombres que en las mujeres.

El mixofibrosarcoma es un sarcoma de tejido blando. Al igual que otros sarcomas de tejidos blandos, aparece en los tejidos conjuntivos, específicamente, en el tejido conjuntivo que rodea los músculos y los separa unos de otros y de la piel. El mixofibrosarcoma puede ubicarse justo debajo de la piel o a mayor profundidad, en el tejido muscular.

El mixofibrosarcoma no es tan conocido ni comprendido como muchos otros tipos de cáncer, en parte, porque las características que lo distinguen de otros sarcomas de tejidos blandos comenzaron a apreciarse recientemente. Además, el mixofibrosarcoma suele confundirse con un tumor benigno, y se lo trata como tal mediante la extirpación del tumor visible únicamente. Esto retrasa el diagnóstico preciso y complica el tratamiento posterior.

Aunque el mixofibrosarcoma tiende a volver a aparecer en la misma zona donde se originó, la mayoría de los pacientes viven cinco años o más después del tratamiento.

Diagnóstico

Diagnosticar un mixofibrosarcoma puede ser difícil. Generalmente, el bulto inicial representa solo una parte de un tumor oculto, que podría haberse propagado extensamente alrededor de la base del bulto y hacia el tejido más profundo. Incluso con técnicas avanzadas de diagnóstico por imágenes, puede ser difícil evaluar de manera precisa el estadio real del cáncer.

Los signos de que un bulto en la pierna o en el brazo puede ser un mixofibrosarcoma o un tipo de cáncer similar comprenden los siguientes:

  • Tiene el tamaño de una pelota de golf, o más grande
  • Aumenta de tamaño con el tiempo
  • Se encuentra a nivel profundo en el músculo, en lugar de estar ubicado apenas debajo de la piel

Las pruebas para evaluar un tumor de aspecto sospechoso que podría ser un mixofibrosarcoma comprenden las siguientes:

  • Imágenes por resonancia magnética.
  • Biopsia con aguja gruesa

Si en estas pruebas se halla la existencia de un mixofibrosarcoma u otro tipo de sarcoma de tejido blando, generalmente se realiza una radiografía de tórax. El propósito es determinar si el cáncer se ha diseminado (ha hecho metástasis) a los pulmones, que es la zona más probable de metástasis de un mixofibrosarcoma.

Tratamiento

El tratamiento depende de las características del tumor, entre ellas:

  • La profundidad. Los tumores ubicados entre capas de músculos tienden a ser más agresivos.
  • El tamaño. Es posible que los tumores que miden 1,9 pulgadas (5 centímetros) o más de ancho, largo o profundidad requieran una cirugía más extensa, a veces con un tratamiento adicional, como radiación con o sin quimioterapia.
  • El grado. El mixofibrosarcoma puede ser de grado bajo (compuesto mayormente por células inactivas en vez de células que se dividen, sin acumulación de células muertas); de grado intermedio (con una proporción más elevada de células que se dividen activamente); o de grado alto (con grandes cantidades de células que se dividen, además de células muertas). Los tumores de grado bajo son menos agresivos que los tumores de grado intermedio y los de grado alto.
  • Tratamiento previo. Cuando un mixofibrosarcoma reaparece, el segundo tumor suele tener un grado más alto que el primero.

El mixofibrosarcoma siempre requiere cirugía para extirpar el cáncer y un margen del tejido sano que lo rodea. La extensión de la cirugía varía en función del tamaño del tumor y otros factores. La radioterapia generalmente complementa el tratamiento quirúrgico.

  • Tumores superficiales, pequeños y de grado bajo. Si no está ubicado al lado de una articulación, una red de vasos sanguíneos u otra estructura crítica, un mixofibrosarcoma pequeño que se encuentra justo debajo de la piel se puede tratar solo con cirugía.
  • Tumores de grado intermedio o alto. Si el tumor tiene características agresivas, la administración de radioterapia antes de la cirugía puede facilitar la identificación de los bordes del tumor para que haya más probabilidades de extraerlo con un margen de tejido sano. Alternativamente, la radioterapia se puede administrar después de la cirugía, con el fin de destruir las células cancerosas que podrían no haber sido extraídas. Los medicamentos contra el cáncer (quimioterapia) cumplen una función menor en el tratamiento del mixofibrosarcoma que en el de otros tipos de cáncer.

En el pasado, el tratamiento inicial para la mitad de los pacientes con mixofibrosarcoma consistía en la amputación de la extremidad afectada. En la actualidad, los cirujanos y médicos oncólogos y los oncólogos radioterápicos priorizan la preservación de las extremidades siempre que resulta posible. En muchos casos, también participan cirujanos plásticos en la cirugía inicial, que sientan las bases para los procedimientos reconstructivos para restaurar la función de la extremidad.