¿Es seguro el natalizumab para el tratamiento a largo plazo de la esclerosis múltiple (EM)?

Respuesta de Iris Marin Collazo, M.D.

El natalizumab (Tysabri) es un tratamiento farmacológico para las personas con tipos recurrentes de esclerosis múltiple. Está aprobado como monoterapia, lo que significa que no se debe tomar en combinación con ningún otro medicamento modificador de la enfermedad. Los estudios demuestran que el natalizumab se asocia con un menor riesgo de recaídas, lesiones y progresión de la discapacidad.

El natalizumab se asocia con algunos riesgos y efectos secundarios, incluidos los siguientes:

  • Fatiga
  • Ansiedad
  • Infecciones
  • Dolor de garganta
  • Congestión de los senos paranasales
  • Hinchazón
  • Toxicidad hepática
  • Reacciones alérgicas

Las complicaciones hepáticas son posibles durante los primeros meses de tratamiento, pero normalmente desaparecen.

El natalizumab rara vez puede asociarse con una afección grave conocida como leucoencefalopatía multifocal progresiva (PML, por sus siglas en inglés). La leucoencefalopatía multifocal progresiva es un trastorno del sistema nervioso central causado por una infección con el virus JC (JCV, por sus siglas en inglés). Este virus infecta al 60 % y el 80 % de la población mundial sin consecuencias, pero puede causar leucoencefalopatía multifocal progresiva en personas con afecciones inmunocomprometidas.

Debido a que el natalizumab aumenta el riesgo de leucoencefalopatía multifocal progresiva, el médico debe considerar si los beneficios esperados de tomarlo son suficientes para compensar este riesgo. Los principales factores de riesgo de leucoencefalopatía multifocal progresiva incluyen los siguientes:

  • Presencia de anticuerpos contra virus JC
  • Uso previo de medicamentos inmunosupresores.
  • Tratamiento con natalizumab durante más de dos años

Basándose en los factores de riesgo, se han propuesto recomendaciones de tratamiento que incluyen pruebas de anticuerpos contra virus JC antes de comenzar el tratamiento con natalizumab, cada tres a seis meses durante el tratamiento, y durante al menos seis meses después de interrumpir el tratamiento.

With

Iris Marin Collazo, M.D.

March 03, 2020