Diagnóstico

Diagnóstico del cáncer mamario masculino

Tu médico puede llevar a cabo una serie de pruebas y procedimientos de diagnóstico, como estos:

  • Examen clínico de mama. El médico usa las yemas de los dedos para examinar las mamas y las partes que las rodean en busca de protuberancias u otros cambios. Tu médico evalúa cuán grandes son las protuberancias, cómo se sienten al tacto y su proximidad a la piel y los músculos.
  • Pruebas de imagen. Las pruebas de imagen crean imágenes del tejido mamario que les permiten a los médicos identificar áreas anormales. Estos estudios pueden incluir una radiografía de mama (mamografía) o una ecografía, que usa ondas sonoras para crear imágenes.
  • Extirpación de una muestra de células de mama para realizar pruebas (biopsia). Una biopsia es la única manera definitiva de realizar un diagnóstico de cáncer mamario. Durante una biopsia, tu médico usa un dispositivo especializado con una aguja guiado por rayos X u otra prueba de imagen para extraer un núcleo de tejido del área sospechosa.

    Las muestras para la biopsia se envían al laboratorio para su análisis, donde los expertos determinan si las células son cancerosas o no. La muestra para la biopsia también se analiza para determinar el tipo de células implicadas en el cáncer mamario, la agresividad (grado) del cáncer y si las células cancerosas tienen receptores hormonales u otros receptores que pueden influir en tus opciones de tratamiento.

Pueden recomendarse otras pruebas y procedimientos, según tu situación en particular.

Determinación de la extensión del cáncer

Una vez que el médico te diagnostica cáncer mamario, determinará la extensión (etapa) de tu cáncer. La etapa del cáncer ayuda a determinar el pronóstico y las opciones de tratamiento.

Entre las pruebas y los procedimientos utilizados para diagnosticar la etapa del cáncer mamario, se incluyen los siguientes:

  • Gammagrafía ósea
  • Exploración por tomografía computarizada (TC)
  • Tomografía por emisión de positrones (TEP)

Las etapas del cáncer mamario van de 0 a IV, en donde 0 indica que el cáncer es no invasivo o que se encuentra en los conductos mamarios. El cáncer mamario de estadio IV, llamado "cáncer mamario metastásico", es el cáncer mamario que se ha expandido a otras partes del cuerpo.

El estadiaje del cáncer mamario también tiene en cuenta el grado del cáncer; la presencia de marcadores tumorales, como receptores de estrógeno, progesterona y HER2; y los factores de proliferación.

Tratamiento

Para determinar tus opciones de tratamiento, el médico evalúa el estadio de tu cáncer, tu salud general y tus preferencias. El tratamiento del cáncer mamario masculino con frecuencia incluye cirugía y también puede incluir otros tratamientos.

Cirugía

La meta de la cirugía es extirpar el tumor y el tejido mamario circundante. El procedimiento implica:

  • Extirpar todo el tejido mamario (mastectomía). El cirujano extirpa todo el tejido mamario, incluidos el pezón y la areola.
  • Extirpar algunos ganglios linfáticos para hacer análisis (biopsia de ganglio linfático centinela). El médico identifica los ganglios linfáticos que probablemente sean el primer lugar al que se propagarían las células cancerosas. Esos ganglios linfáticos se extirpan y se analizan. Si no se encuentran células cancerosas, existen muchas posibilidades de que el cáncer mamario no se haya propagado fuera del tejido mamario. Si se detecta cáncer, se extirpan más ganglios linfáticos para su análisis.

Radioterapia

La radioterapia utiliza haces de alta energía, como rayos X y protones, para destruir las células cancerosas. En el cáncer mamario masculino, se puede usar radioterapia después de la cirugía para eliminar cualquier célula cancerosa que haya quedado en la mama, los músculos pectorales o la axila.

Durante la radioterapia, la radiación proviene de una máquina grande que se mueve alrededor del cuerpo y dirige los haces de energía a puntos precisos en el pecho.

Terapia hormonal

La mayoría de los hombres que padecen cáncer mamario masculino tiene tumores que dependen de las hormonas para crecer (son sensibles a las hormonas). Si tu cáncer es sensible a las hormonas, el médico puede recomendarte una terapia hormonal.

La terapia hormonal para el cáncer mamario masculino generalmente incluye el medicamento tamoxifeno. Otros medicamentos de terapia hormonal que se utilizan en las mujeres con cáncer mamario no han demostrado ser eficaces para los hombres.

Quimioterapia

En la quimioterapia se utilizan medicamentos para destruir las células cancerosas. Estos medicamentos se pueden administrar en una vena del brazo (por vía intravenosa), en forma de píldora o mediante ambos métodos.

El médico podría recomendar quimioterapia después de la cirugía para destruir cualquier célula cancerosa que podría haberse propagado fuera del pecho. La quimioterapia también puede ser una opción para los hombres que padecen cáncer mamario avanzado.

Estrategias de afrontamiento y apoyo

Recibir un diagnóstico de cáncer puede resultar impactante y perturbador. Con el tiempo, encontrarás la manera de enfrentar el estrés y los desafíos del cáncer, y el tratamiento oncológico. Hasta ese entonces, puede ser útil considerar:

  • Hablar con alguien. Puede que te sientas cómodo hablando de tus sentimientos con un amigo o familiar, o quizás prefieras reunirte con un grupo formal de apoyo. También hay grupos de apoyo para las familias de sobrevivientes de cáncer.
  • Oración o meditación. Puedes rezar o meditar por tu cuenta o recibir orientación de un consejero espiritual o de un instructor.
  • Haz ejercicio. Hacer ejercicio moderado ayuda a mejorar el estado de ánimo y te hace sentir mejor. Pide a tu médico que te recomiende ejercicios adecuados.
  • Actividades creativas. Ciertas actividades, como el arte, la danza y la música, te ayudan a sentir menos angustia. Algunos centros oncológicos tienen profesionales especialmente capacitados para orientarte sobre estas actividades.
  • Ejercicios de relajación. Los ejercicios de relajación te ayudan a recuperar la concentración y a relajarte. Los ejercicios de relajación consisten en visualización guiada y relajación muscular progresiva. Puedes hacer ejercicios de relajación por tu cuenta, con un instructor o escuchando una grabación que te guíe a través de los ejercicios.

Preparación para la consulta

Si tienes signos o síntomas inusuales o que te preocupan, primero debes ir a ver al médico de cabecera. Si el médico sospecha que puedes tener cáncer mamario, es posible que te remita a un médico especialista en el tratamiento del cáncer (oncólogo).

Debido a que la cita puede ser breve, y por lo general hay muchos temas que tratar, es una buena idea ir bien preparado. A continuación, incluimos información que te ayudará a prepararte y a saber qué puedes esperar del médico.

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta cualquier restricción previa a la cita, como evitar los alimentos sólidos durante un período anterior a la cita.
  • Anota los síntomas que sientas, incluidos aquellos que quizás no parezcan relacionados con el motivo de la cita.
  • Anota tu información médica clave, incluidas otras afecciones.
  • Anota información personal esencial, incluido cualquier cambio reciente en tu vida.
  • Haz una lista de todos tus medicamentos, vitaminas o suplementos.
  • Pídele a un amigo o a un familiar que te acompañen para ayudarte a recordar lo que diga el médico.
  • Escribe preguntas para hacerle al médico.

Tu tiempo con el médico es limitado; por eso preparar una lista de preguntas puede ser útil para aprovechar al máximo el tiempo juntos. Organiza tus preguntas de la más a la menos importante en caso de que se acabe el tiempo.

Con respecto al cáncer mamario masculino, estas son algunas preguntas básicas que puedes hacerle al médico:

  • ¿Qué tipo de cáncer mamario tengo?
  • ¿En qué estadio está el cáncer que tengo?
  • ¿Se extendió mi cáncer más allá de la mama?
  • ¿Mi cáncer tiene cura?
  • ¿Necesitaré más análisis?
  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?
  • ¿Cuáles son los posibles efectos secundarios de cada opción?
  • ¿Hay alguna opción de tratamiento que le parezca mejor para mí?
  • ¿Cuánto durará el tratamiento oncológico?
  • ¿De qué forma afectará mi vida diaria el tratamiento oncológico?
  • Tengo otras afecciones. ¿Cómo puedo controlarlos de manera conjunta?
  • ¿Debería consultar con un especialista? ¿Cuánto costará? ¿Lo cubrirá mi seguro?
  • ¿Tiene folletos u otros materiales impresos que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?

Además de las preguntas que has preparado para hacerle al médico, no dudes en hacerle las que se te ocurran durante la cita.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga varias preguntas. Estar preparado para responderlas te permitirá tener tiempo para repasar los puntos en los que quieras detenerte. Es posible que te pregunte lo siguiente:

  • ¿Qué síntomas tienes? ¿Cuán graves son?
  • ¿Cuándo comenzaste a tener los síntomas? ¿Son permanentes u ocasionales?
  • ¿Hay miembros de tu familia a los que se les haya diagnosticado cáncer? De ser así ¿qué tipo de cáncer y a qué edad?