Diagnóstico

Es posible que para diagnosticar un lipoma, tu médico realice lo siguiente:

  • Examen físico
  • La extracción de una muestra de tejido (biopsia) para un análisis de laboratorio
  • Una radiografía u otro análisis de diagnóstico por imágenes, como una resonancia magnética o exploración por TC (tomografía computarizada), si el lipoma es grande, tiene características inusuales o parece ser más profundo que el tejido graso

Existe una posibilidad muy pequeña de que un bulto que parece un lipoma sea, de hecho, una forma de cáncer llamado liposarcoma. Los liposarcomas, tumores cancerosos en tejido graso, crecen rápidamente, no se mueven por debajo de la piel y generalmente son dolorosos. Por lo general, se realiza una resonancia magnética o una exploración por tomografía computarizada si el médico sospecha que puede ser un liposarcoma.

Tratamiento

Generalmente no es necesario un tratamiento para el lipoma. Sin embargo, si el lipoma supone una incomodidad, es doloroso o crece, el médico quizás recomiende que te lo extraigan. Los tratamientos del lipoma incluyen los siguientes:

  • Extracción quirúrgica. La mayoría de los lipomas se extraen de manera quirúrgica mediante un corte. La reaparición luego de que lo extraigan es poco frecuente. Los efectos secundarios que pueden ocurrir son la formación de cicatriz y de hematomas. Se puede disminuir la cicatriz con una técnica que se conoce como extracción con incisión mínima.
  • Liposucción. En este tratamiento se emplea una aguja y una jeringa grande para extraer el bulto de grasa.

Preparación para la consulta

Probablemente, lo primero que harás será consultar a tu médico de cabecera o a tu médico de atención primaria. A continuación, quizás te deriven a un médico que se especialice en trastornos de la piel (dermatólogo).

A continuación, se presenta información que te ayudará a prepararte para tu consulta.

Lo que puedes hacer

  • Haz una lista de tus síntomas, incluidos aquellos que quizás no parezcan estar relacionados con el motivo de la consulta.
  • Haz una lista de los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que tomes.
  • Prepara una lista de preguntas para hacerle al médico.

Elaborar una lista de preguntas puede ayudarte a aprovechar al máximo tu tiempo con el médico. En el caso del lipoma, estas son algunas preguntas que puedes hacerle a tu médico:

  • ¿Qué causó su crecimiento?
  • ¿Es cáncer?
  • ¿Tengo que hacerme pruebas?
  • ¿El bulto no desaparecerá?
  • ¿Me lo pueden extirpar?
  • ¿Qué implica extirparlo? ¿Existe algún riesgo?
  • ¿Es probable que vuelva a aparecer, o que aparezca otro?
  • ¿Tiene algunos folletos o recursos impresos que me pueda llevar? ¿Qué sitios web me recomienda?

Si se te ocurren otras preguntas no dudes en hacérselas.

Qué esperar de tu médico

Además, es probable que tu médico te haga preguntas, tales como:

  • ¿Cuándo notaste la protuberancia?
  • ¿Ha crecido?
  • ¿Has tenido crecimientos similares en el pasado?
  • ¿La protuberancia es dolorosa?
  • ¿Otras personas en tu familia han tenido protuberancias similares?
Sept. 21, 2018
References
  1. Goldstein BG, et al. Overview of benign lesions of the skin. https://www.uptodate.com/contents/search. Accessed Dec. 22, 2017.
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