Diagnóstico

Las pruebas y los procedimientos utilizados para diagnosticar los quistes renales simples incluyen lo siguiente:

  • Pruebas por imágenes. La resonancia magnética, la tomografía computarizada y la ecografía son pruebas por imágenes que se suelen usar para diagnosticar los quistes renales simples. Las pruebas por imágenes pueden ayudar a determinar si una masa en el riñón es un quiste o un tumor.
  • Pruebas de la función renal. Analizar una muestra de sangre puede revelar si un quiste renal está afectando el funcionamiento del riñón.

Tratamiento

Es posible que no se necesite tratamiento

Si un quiste renal simple no causa ningún síntoma y no interfiere en la actividad renal, es posible que no necesites tratamiento. En lugar de esto, el proveedor de atención médica puede recomendar que periódicamente te hagas pruebas por imágenes, como una ecografía, para comprobar si hubo cambios en el quiste renal.

Si cambia y produce síntomas, puedes optar por recibir tratamiento en ese momento. A veces, el quiste renal simple desaparece por sí solo.

Tratamientos para quistes que causan síntomas

Si un quiste renal simple causa síntomas, el proveedor de atención médica puede recomendar un tratamiento. Algunas opciones incluyen las siguientes:

  • Punción y drenaje del quiste, y luego llenarlo con una solución. La solución permite la cicatrización y evita que el quiste vuelva a llenarse de líquido. Dicha solución puede ser alcohol o un compuesto químico.

    En ocasiones excepcionales, se puede insertar una aguja larga y delgada en la piel para atravesar la pared del quiste renal y reducir su tamaño. Luego, se drena el líquido del quiste y se lo llena con una solución para evitar que vuelva a formarse.

  • Cirugía para extirpar el quiste. Un quiste de gran tamaño que provoca síntomas podría requerir cirugía. Para acceder al quiste, el cirujano hace varias incisiones pequeñas en la piel e inserta instrumentos especiales y una pequeña cámara de video.

    Mientras observa una pantalla de video en el quirófano, el cirujano guía los instrumentos hacia el riñón para drenar el líquido del quiste. Después, corta o quema las paredes del quiste. Es muy raro que se hagan cirugías para quistes simples. El procedimiento se hace con más frecuencia en quistes complejos con cambios que pueden corresponder a un cáncer.

Algunos procedimientos para tratar un quiste renal pueden requerir una hospitalización breve.

Preparación para la consulta

Un quiste renal simple que se detecta durante una prueba por imágenes para otra enfermedad o afección puede preocuparte. Habla con el proveedor de atención médica sobre el significado que un quiste renal simple tiene para tu salud. La recopilación de información podría tranquilizarte y ayudarte a que te sientas más seguro respecto de la situación.

Qué puedes hacer

Antes de reunirte con el proveedor de atención médica, prepara una lista de preguntas para hacer, como las siguientes:

  • ¿Qué tamaño tiene el quiste renal?
  • ¿El quiste renal es nuevo o fue visible en otras exploraciones?
  • ¿Es probable que el quiste renal aumente de tamaño?
  • ¿El quiste renal puede dañar el riñón?
  • Tengo estos síntomas sin causa aparente. ¿Su causa podría ser un quiste renal?
  • ¿Se necesita extirpar el quiste renal?
  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?
  • ¿Cuáles son los posibles riesgos de cada opción de tratamiento?
  • ¿Qué síntomas pueden indicar el crecimiento del quiste renal?
  • ¿Debería consultar a un especialista?
  • ¿Debo respetar alguna restricción?
  • ¿Tiene algún material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?
  • ¿Necesitaré una cita de seguimiento?

Durante la cita médica, no dudes en hacer más preguntas a medida que se te ocurran.

Qué esperar del médico

Es posible que el proveedor de atención médica te haga una serie de preguntas, como las siguientes:

  • ¿Tienes algún síntoma?
  • En caso afirmativo, ¿cuánto hace que presentas los síntomas?
  • ¿Los síntomas empeoraron con el tiempo?
  • ¿Notaste sangre en la orina?
  • ¿Tuviste dolor de espalda o en el costado del cuerpo?
  • ¿Tuviste fiebre o escalofríos?
  • ¿Tienes otras afecciones médicas?
  • ¿Qué medicamentos, vitaminas o suplementos tomas?