Los diuréticos, algunas veces conocidos como pastillas de agua, tratan una variedad de trastornos, como presión arterial alta, glaucoma y edema. Conoce más sobre esta clase de medicamento.

Escrito por personal de Mayo Clinic

Los diuréticos, algunas veces conocidos como pastillas de agua, ayudan a tu cuerpo a eliminar sal (sodio) y agua. La mayoría funciona al hacer que los riñones liberen más sodio en la orina. Después, el sodio toma el agua de tu sangre. Eso disminuye la cantidad de líquido que circula por los vasos sanguíneos, lo que reduce la presión en las paredes de los vasos.

Existen tres tipos de diuréticos: tiacídicos, de asa y ahorradores de potasio. Cada tipo afecta una parte diferente de tus riñones y puede tener diferentes usos, efectos secundarios y precauciones. Qué diurético es mejor para ti depende de tu salud y de la enfermedad que presentas.

Algunos ejemplos de diuréticos tiacídicos son:

  • Clorotiazida (Diuril)
  • Clortalidona
  • Hidroclorotiazida (Microzide)
  • Indapamida
  • Metolazona

Algunos ejemplos de diuréticos de asa son:

  • Bumetanida (Bumex)
  • Ácido etacrínico (Edecrin)
  • Furosemida (Lasix)
  • Torsemida (Demadex)

Algunos ejemplos de diuréticos ahorradores de potasio son:

  • Amilorida
  • Eplerenona (Inspra)
  • Espironolactona (Aldactone)
  • Triamtereno (Dyrenium)

Algunas pastillas combinan más de un tipo de diuréticos o combinan un diurético con otro medicamento para la presión arterial.

La Junta del Comité Nacional en la Prevención, Detección, Evaluación y Tratamiento de la Hipertensión recomienda que la mayoría de las personas primero prueben los diuréticos tiacídicos para tratar la presión sanguínea alta y los problemas del corazón relacionados con la presión sanguínea alta.

Si los diuréticos no son suficientes para disminuir la presión sanguínea, tu médico puede recomendar añadir medicamentos, tales como bloqueadores de los canales de calcio, inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ECA), bloqueadores de los receptores de la angiotensina II o betabloqueadores para el tratamiento de la presión sanguínea.

Además, los médicos prescriben algunos diuréticos para prevenir, tratar o mejorar los síntomas de una variedad de trastornos, como:

  • Insuficiencia cardiaca
  • Insuficiencia hepática
  • Inflamación de los tejidos (edema)
  • Algunos trastornos renales, como cálculos renales.

Por lo general, los diuréticos son seguros, pero tienen algunos efectos secundarios, como el incremento de micción y la pérdida de minerales.

Los diuréticos también pueden afectar los niveles de potasio en la sangre. Puedes desarrollar demasiado potasio (hiperpotasemia) si tomas un diurético ahorrador de potasio o muy poco potasio (hipopotasemia) si tomas un diurético tiacídico.

Otros posibles efectos secundarios de los diuréticos incluyen:

  • Baja concentración de sodio en la sangre (hiponatremia)
  • Mareos
  • Dolores de cabeza
  • Deshidratación
  • Calambres musculares
  • Trastornos articulares (gota)
  • Impotencia
June 10, 2016