Cuidar las heridas de hidradenitis supurativa favorece la curación y previene infecciones. A continuación te indicamos cómo dar a tus heridas un poco de TLC.

El cuidado de las heridas es una parte importante del tratamiento de la hidradenitis supurativa. Podrías estar lidiando con las heridas profundas y supurantes de la afección. O quizás tienes heridas de la cirugía para retirar túneles debajo de la piel. Todas las heridas necesitan una atención adecuada para acelerar la curación, prevenir infecciones y reducir el olor desagradable.

Las pautas generales son mantener la herida limpia y cubierta por un vendaje (apósito). Pero la mejor manera de cuidar una herida depende de su gravedad, de su profundidad y de si está húmeda o seca.

Habla con tu médico sobre lo que es más adecuado para tus heridas. Puede ayudar a entender el proceso, los materiales y las opciones que tu médico podría recomendarte.

Hay tres pasos principales para el cuidado de heridas.

  • Limpiadores suaves, como solución salina y agua estéril, limpian la piel y reducen los riesgos de infección. Evita los jabones irritantes o fuertes. Limpia la herida cada vez que cambies el apósito.
  • Antisépticos, se aplican generalmente después de la limpieza y ayudan con las heridas infectadas o con mal olor. Las soluciones antisépticas matan las bacterias. Las de plata y las de yodo son los más útiles.
  • Apósitos, cubren la herida una vez que está limpia. Hay varios tipos de apósitos. Pero, en general, los apósitos se componen de varias capas. Las capas internas absorben el fluido que la piel libera a medida que sana. La capa externa mantiene las capas internas en su lugar y mantiene la herida limpia.

El tipo de vendaje adecuado para ti depende, en parte, de la cantidad de humedad que tu herida necesita para curarse.

  • Una herida que esté seca y no drene líquido necesita un vendaje que mantenga el área húmeda. Las heridas secas sanan lentamente y pueden agrietarse y ser dolorosas.
  • Una herida que está húmeda y que drena una gran cantidad de líquido necesita un vendaje absorbente. Las heridas húmedas pueden crecer en tamaño, rasgarse o formar un exceso de tejido cicatricial.

Algunas de ellas son:

  • Hidrocoloides. Estos apósitos húmedos absorben los líquidos. Los apósitos hidrocoloides se hinchan y producen un gel, lo que permite que el apósito permanezca húmedo para acelerar la cicatrización. El gel también absorbe bacterias y células inflamatorias, que se eliminan cuando el apósito se quita.
  • Películas de polímeros. Estas láminas sintéticas y transparentes cubren la herida y se adhieren a la piel que la rodea para crear una barrera. Estos apósitos tienen las tasas de infección más bajas y las tasas de curación más rápidas.
  • Apósitos biodegradables. Estos apósitos utilizan una capa de células que se encuentran naturalmente en el cuerpo —como células sanguíneas diminutas (plaquetas) o una proteína que se encuentra en las células de la piel (colágeno)— para crear una barrera sobre la herida. Generalmente, se usan cuando otros apósitos no han funcionado.

Algunas opciones son:

  • Alginato. Creados a partir de algas y algas, estos apósitos son altamente absorbentes y no se adhieren a la herida. El alginato de plata también protege contra las bacterias.
  • Espuma. Esta espuma de silicona sintética rellena las heridas abiertas como una esponja y absorbe los líquidos de drenaje.

Al elegir un apósito, otras consideraciones son:

  • Costo.
  • Qué tan fácil es usar un apósito (incluido si se pega a la herida, lo cual puede ser doloroso).
  • Qué tan bien encaja un apósito (por ejemplo, zonas como la axila y la ingle pueden ser incómodas para vendar).

Para cubrir tus heridas y asegurar los apósitos sin lesionarse más la piel:

  • Cubre el área con vaselina para evitar que el apósito se pegue
  • Evita usar cinta adhesiva y adhesivos que puedan adherirse a la herida y causar más daño y dolor
  • Envuelve el apósito con un vendaje elástico

Es posible que tengas que cambiar los apósitos a medida que te recuperas. Pero es importante no irritar la herida, por lo que tu médico podría recomendarte que cambies los apósitos solo una vez al día o cada dos días.

Mantente atento a cualquier signo de infección. Llama a tu médico si desarrollas fiebre o notas hinchazón o dolor significativo, enrojecimiento que se propaga, sangrado que no se detiene o drenaje que no es de color claro.

Puede parecer mucho trabajo. Pero mantener las heridas de la hidradenitis supurativa limpias, cubiertas y cuidadas puede acelerar la curación y permitirte que te concentres más en tu vida y menos en la piel.

June 20, 2019