El cuidado de las heridas es una parte importante del tratamiento de la hidradenitis supurativa. Ya sea que esté lidiando con las heridas profundas y supurantes de la afección o que tenga heridas de una cirugía para retirar túneles debajo de la piel, todas las heridas necesitan el cuidado adecuado para acelerar la cicatrización, prevenir infecciones y reducir el olor desagradable.
Las pautas generales son mantener la herida limpia y cubierta con un vendaje (apósito). Pero la mejor manera de cuidar una herida depende de su gravedad, su profundidad y si está húmeda o seca.
Hable con el médico sobre lo que es más adecuado para sus heridas. Esto puede ayudar a entender el proceso, los materiales y las opciones que su médico podría recomendarle.
Hay tres pasos principales para el cuidado de heridas.
El tipo de vendaje adecuado para usted depende, en parte, de la cantidad de humedad que su herida necesite para curarse.
Algunos de ellos son los siguientes:
Estas son algunas opciones:
Al elegir un apósito, también se debe tener en cuenta lo siguiente:
Para cubrir las heridas y asegurar los apósitos sin lesionarse más la piel, haga lo siguiente:
Es posible que deba cambiar los apósitos a medida que la herida cicatriza, pero es importante no irritarla, por lo que el médico puede recomendarle que cambie los apósitos solo una vez al día o cada dos días.
Preste atención a cualquier signo de infección. Llame al médico si tiene fiebre u observa hinchazón o dolor significativo, enrojecimiento que se disemina, sangrado que no se detiene o supuración que no es transparente.
Puede parecer difícil, pero mantener las heridas de la hidradenitis supurativa limpias, cubiertas y cuidadas puede acelerar la cicatrización y permitirle que se concentre más en su vida y menos en la piel.
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