Diagnóstico

Tu médico probablemente revisará tus signos y síntomas, y te hará un examen físico. Varios exámenes de diagnóstico pueden ayudar a tu médico a determinar la causa de tu malestar y descartar otros trastornos que causan síntomas similares. Entre las opciones se encuentran las siguientes:

  • Análisis de sangre. Los análisis de sangre pueden ayudar a descartar otras enfermedades que pueden causar signos y síntomas similares a los de la dispepsia funcional.
  • Pruebas para detectar una bacteria. El médico puede recomendar un examen para detectar una bacteria llamada helicobácter pylori (H. pylori) que puede causar problemas estomacales. La prueba de helicobácter pylori puede usar tu sangre, tus heces o tu aliento.
  • Endoscopia. Se pasa un instrumento delgado, flexible e iluminado (endoscopio) a través de la garganta para que tu médico pueda ver el esófago, el estómago y la primera parte del intestino delgado (duodeno). Esto también le permitirá a tu médico recolectar pequeñas muestras de tejido del duodeno para buscar inflamación.

En algunos casos, se pueden considerar pruebas adicionales para evaluar el vaciado y la relajación (acomodación) del estómago.

Tratamiento

La dispepsia funcional de larga duración, y que no se puede controlar con cambios en el estilo de vida, puede requerir tratamiento. El tratamiento que recibas dependerá de los signos y síntomas. El tratamiento puede combinar medicamentos con terapia conductual.

Medicamentos

Los medicamentos que pueden ayudar a controlar los signos y síntomas de la dispepsia funcional incluyen los siguientes:

  • Remedios de venta libre para los gases. Los medicamentos que contienen el ingrediente simeticona pueden proporcionar algún alivio al reducir los gases intestinales. Algunos ejemplos de remedios para aliviar los gases son Mylanta y Gas-X.
  • Medicamentos para reducir la producción de ácido. Llamados bloqueadores de los receptores H-2, estos medicamentos son de venta libre e incluyen cimetidina (Tagamet HB), famotidina (Pepcid AC) y nizatidina (Axid AR). Se venden versiones más fuertes de estos medicamentos bajo receta médica.
  • Medicamentos que bloquean las "bombas" de ácido. Los inhibidores de la bomba de protones desactivan las "bombas" de ácido dentro de las células estomacales que segregan ácido.

    Los inhibidores de la bomba de protones de venta libre incluyen lansoprazol (Prevacid 24HR), omeprazol (Prilosec de venta libre) y esopremazol (Nexium 24HR). Los inhibidores de la bomba de protones también se venden bajo receta médica.

  • Antibióticos. Si las pruebas indican que tienes una bacteria común que causa úlceras en el estómago, llamada helicobácter pylori, el médico puede recomendarte antibióticos combinados con medicamentos supresores del ácido.
  • Antidepresivos en dosis bajas. Los antidepresivos tricíclicos y los medicamentos conocidos como inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, tomados en dosis bajas, pueden ayudar a inhibir la actividad de las neuronas que controlan el dolor intestinal.
  • Procinéticos. Los agentes procinéticos ayudan al estómago a vaciarse más rápidamente y pueden ayudar a contraer la válvula entre el estómago y el esófago, lo que reduce la probabilidad de sufrir incomodidad en la parte superior del abdomen.
  • Medicamentos para aliviar las náuseas (antieméticos). Si sientes náuseas después de comer, el médico puede recomendarte un antiemético, como prometazina, proclorperazina o meclizina.

Terapia conductual

Trabajar con un asesor o terapeuta puede ayudarte a aliviar los signos y síntomas que no mejoran con los medicamentos. Un asesor o terapeuta puede enseñarte técnicas de relajación que pueden ayudarte a afrontar tus signos y síntomas. También puedes aprender formas de reducir el estrés en tu vida para evitar que el dolor de estómago no ulceroso reaparezca.

Estilo de vida y remedios caseros

El médico puede recomendar cambios en el estilo de vida para ayudarte a controlar la dispepsia funcional.

Haz cambios en tu dieta

Los cambios en tu dieta y en la forma en que comes pueden ayudar a controlar tus signos y síntomas. Considera la posibilidad de intentar lo siguiente:

  • Come porciones más pequeñas con más frecuencia. Tener el estómago vacío a veces puede producir dispepsia funcional. Tener nada más que el ácido en tu estómago puede hacer que te sientas mal. Trata de comer una colación pequeña, como una galleta salada o un trozo de fruta.

    Evita saltarte comidas. Evita las comidas grandes y comer en exceso. Come porciones más pequeñas con más frecuencia.

  • Evita los alimentos desencadenantes. Algunos alimentos pueden desencadenar la dispepsia funcional, como los alimentos grasos y picantes, las bebidas carbonatadas, la cafeína y el alcohol.
  • Mastica la comida de manera lenta y completa. Date tiempo para comer de manera pausada.

Reduce el estrés en tu vida diaria

Las técnicas de reducción del estrés o la terapia de relajación pueden ayudarte a controlar tus signos y síntomas. Para reducir el estrés, dedica tiempo a hacer cosas que disfrutas, como pasatiempos o deportes.

Medicina alternativa

Las personas con dispepsia funcional a menudo recurren a la medicina complementaria y alternativa para ayudarlas a sobrellevar la situación. Se necesitan estudios adicionales antes de recomendar tratamientos alternativos y complementarios, pero cuando se usan junto con el cuidado del médico, estos pueden proporcionar alivio de los signos y síntomas.

Si estás interesado en tratamientos complementarios y alternativos, habla con tu médico acerca de:

  • Suplementos de hierbas. Los remedios a base de hierbas que pueden tener algunos beneficios para la dispepsia funcional son una combinación de aceite de yerbabuena y alcaravea, lo que alivió los síntomas de dolor en un ensayo de 4 semanas. Iberogast (STW5), una terapia que contiene extractos de nueve plantas medicinales, puede mejorar la motilidad intestinal y aliviar los espasmos gastrointestinales.

    Rikkunshito, un remedio a base de hierbas japonés, también parece ser beneficioso, ya que demostró mejoras significativas en el dolor abdominal, la acidez estomacal y la hinchazón, más que aquellas que se reportaron con los placebos. El extracto de hoja de alcachofa puede reducir otros síntomas de dispepsia funcional, incluidos vómitos, náuseas y dolor abdominal.

  • Técnicas de relajación. Las actividades que te ayudan a relajarte pueden ayudar también a controlar y lidiar con los signos y síntomas. Considera la posibilidad de probar meditación, ejercicio u otras actividades que puedan ayudar a reducir tus niveles de estrés.

Preparación para la consulta

Programa una cita con el médico de cabecera si tienes signos o síntomas que te preocupen. Si se sospecha que tienes dispepsia funcional, el médico puede remitirte a un especialista en enfermedades digestivas (gastroenterólogo).

Qué puedes hacer

Toma estas medidas para prepararte para la consulta:

  • Ten en cuenta cualquier restricción previa a la consulta. Cuando programes la consulta, pregunta si hay algo que debas hacer con anticipación, como por ejemplo restringir tu dieta.
  • Anota cualquier síntoma que tengas, incluso los que parezcan no tener relación con el motivo por el cual programaste la consulta.
  • Anota tu información personal más importante, incluyendo lo que te genere mayor estrés o cualquier cambio reciente en tu vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que tomes.
  • Considera pedirle a un familiar o a un amigo de confianza que te acompañe. En ocasiones, puede ser difícil recordar toda la información que se proporciona durante una consulta. La persona que te acompañe puede recordar algún detalle que hayas pasado por alto u olvidado.
  • Anota las preguntas para hacerleal médico.

Preguntas para hacerle al médico

Tu tiempo con el médico es limitado; por eso preparar una lista de preguntas te puede ayudar a aprovechar al máximo la visita. Organiza tus preguntas de la más a la menos importante en caso de que se acabe el tiempo.

Para los casos de dispepsia funcional, algunas preguntas básicas son:

  • ¿Qué puede estar provocando mis molestias de estómago?
  • ¿Cuáles son otras causas posibles de mis molestias de estómago?
  • ¿Qué tipo de pruebas necesito hacerme?
  • Mis molestias de estómago, ¿son temporales o crónicas?
  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?
  • ¿Cuáles son las alternativas al abordaje principal que sugiere?
  • Tengo otras afecciones. ¿Cuál es la mejor manera de controlarlas de manera conjunta?
  • ¿Debo respetar alguna restricción?
  • ¿Debería consultar con un especialista? ¿Cuánto costará? ¿Lo cubrirá mi seguro?
  • ¿Existe alguna versión genérica para el medicamento que me receta?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web recomienda?
  • ¿Qué determinará si debo programar una visita de seguimiento?

Además de las preguntas que preparaste para hacerle al médico, no dudes en hacer otras preguntas que se te ocurran durante la consulta.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas. Estar listo para responderlas puede darte tiempo para tratar otros temas que quieras abordar. El médico podría preguntar:

  • ¿Cuándo comenzaste a tener los síntomas?
  • ¿Los síntomas han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Cuán intensos son los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, mejore los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, empeore los síntomas?
  • ¿Has bajado de peso?