La disartria se produce cuando los músculos del habla están debilitados o son difíciles de controlar. Las personas con disartria suelen tener dificultad para hablar o hablan a un ritmo lento, que es difícil de comprender.
Algunas de las causas más comunes de la disartria son enfermedades que afectan el sistema nervioso o causan parálisis facial. Estas afecciones pueden causar debilidad muscular en la lengua o la garganta. Determinados medicamentos también pueden causar disartria.
Al tratar la causa subyacente de la disartria, es posible mejorar el habla. También es posible que deba hacer terapia del habla. Para tratar la disartria causada por los medicamentos recetados, cambiar o suspender los medicamentos puede ayudar.
Los síntomas de la disartria dependen de la causa subyacente y el tipo de disartria.
Algunos síntomas son los siguientes:
La disartria puede ser un signo de una afección grave. Si su capacidad para hablar cambia repentinamente o sin causa aparente, consulte de inmediato con un profesional de atención médica.
La disartria se puede deber a afecciones que dificultan el movimiento de los músculos de la boca, la cara o el tracto respiratorio superior. Estos músculos controlan el habla.
Entre las afecciones que pueden derivar en disartria se encuentran las siguientes:
Algunos medicamentos también pueden causar disartria. Entre ellos, se encuentran determinados sedantes y medicamentos anticonvulsivos.
Los factores de riesgo de la disartria incluyen presentar una afección neurológica que repercuta en los músculos que controlan el habla.
Las complicaciones de la disartria pueden derivarse de tener problemas con la comunicación. Entre las complicaciones, se encuentran las siguientes: