Es muy probable que hayas oído hablar de un alimento, medicamento, u otro método que afirme prevenir, tratar o curar la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19). Pero aunque pueda ser tentador usar un producto o método cuestionable para mantenerte sano durante la pandemia, es muy probable que no funcione. Y, en algunos casos, podría causar un daño grave.

Recibir una vacuna contra la COVID-19 reduce el riesgo de contraer una infección por el virus de COVID-19 y disminuye la propagación de la enfermedad. Además, la vacunación puede evitar que te enfermes gravemente por COVID-19. Pero todavía sigue circulando información errada acerca de las vacunas contra la COVID-19 y de las maneras de prevenir la infección por el virus de la COVID-19.

Esto es lo que dice la ciencia acerca de los mitos sobre las vacunas contra la COVID-19:

  • COVID-19. Las vacunas contra la COVID-19 no hacen que contraigas COVID-19. Ninguna de las vacunas contra la COVID-19 cuyo uso está autorizado en los Estados Unidos contiene el virus vivo que causa la COVID-19. Algunas personas pueden sufrir efectos secundarios por la vacuna, como fiebre o dolor muscular. Pero estos síntomas por lo general desaparecen a los pocos días.
  • Fertilidad. Actualmente no hay ninguna prueba de que las vacunas contra la COVID-19 causen problemas de fertilidad. La vacuna contra la COVID-19 está recomendada para quienes tienen la intención de quedar embarazada o podrían quedar embarazadas en el futuro.
  • Microchips. Las vacunas contra la COVID-19 no rastrean tu ubicación ni tus movimientos. Las vacunas contra la COVID-19 fueron creadas para ayudar al cuerpo a generar inmunidad contra el virus que causa la COVID-19. Además, las vacunas contra la COVID-19 no contienen conservantes, antibióticos, metales ni tejidos o células de fetos abortados.
  • ADN. Las vacunas contra la COVID-19 contienen instrucciones para enseñarle al cuerpo a generar protección contra el virus de la COVID-19. Tanto la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech como la de Moderna usan ARN mensajero (ARNm) genéticamente modificado. El ARNm le proporciona a las células instrucciones sobre cómo producir una parte de la proteína que se encuentra en la superficie del virus de la COVID-19. Luego, la proteína aparece en la superficie de las células del cuerpo. Una vez que el sistema inmunitario reconoce que la proteína no pertenece a ese lugar, comienza a producir anticuerpos para combatir lo que parece ser una infección. Después de entregar las instrucciones, el ARNm se degrada inmediatamente. No entra en el núcleo de la célula, donde se guarda el ADN. Las vacunas contra la COVID-19 no modifican tu ADN.

    Además, el material genético que contienen las vacunas vectoriales como la vacuna contra la COVID-19 de Johnson & Johnson o Janssen no modifica ni se vuelve parte de tu ADN.

Entre otros mitos sobre la prevención de la COVID-19 se encuentran los siguientes:

  • Inmunidad natural. Es más seguro desarrollar inmunidad a partir de una vacuna contra la COVID-19 que a partir de la enfermedad por COVID-19. Los efectos secundarios de las vacunas por lo general son leves y predecibles. Pero la gravedad de la COVID-19 varía de una persona a otra. Algunos pueden enfermarse de gravedad. Además, las vacunas proporcionan el mayor nivel de protección contra la COVID-19, incluso para quienes ya han contraído la enfermedad.
  • Vacunas contra la neumonía y la gripe. Las vacunas contra la neumonía, como la vacuna antineumocócica, no ofrecen protección contra el virus de la COVID-19. La vacuna contra la gripe tampoco te protegerá del virus de la COVID-19. No obstante, se recomienda a todos los mayores de 6 meses que se vacunen contra la gripe todos los años.
  • Altas temperaturas. La exposición al sol o a temperaturas superiores a 77 °F (25 °C) no previene la infección por el virus de la COVID-19 ni cura la enfermedad por COVID-19. Puedes contraer el virus de la COVID-19 en un clima soleado, caluroso y húmedo. Tomar un baño caliente tampoco puede evitar que contraigas el virus de la COVID-19. Tu temperatura corporal normal no cambia, sin importar la temperatura del agua de tu baño o ducha.
  • Temperaturas bajas. El frío y la nieve tampoco pueden matar al virus de la COVID-19.
  • Consumir alcohol. Consumir bebidas alcohólicas no te protege del virus de la COVID-19.
  • Ajo. No hay pruebas de que comer ajo proteja contra la infección por el virus de la COVID-19.
  • Lámpara ultravioleta para desinfección. La luz ultravioleta puede usarse como desinfectante de superficies. Pero no uses una lámpara ultravioleta para esterilizarte las manos ni otras partes del cuerpo. La radiación ultravioleta puede causar irritación en la piel.
  • Redes 5G para dispositivos móviles. Evitar la exposición o el uso de redes 5G no previene la infección con el virus de la COVID-19. Los virus no pueden viajar en las ondas de radio ni en las redes para dispositivos móviles. El virus de la COVID-19 se ha propagado en muchos países donde no hay redes 5G para dispositivos móviles.
  • Desinfectantes. Cuando se aplican a las superficies, los desinfectantes pueden ayudar a matar microbios, tales como el virus de la COVID-19. Sin embargo, no uses desinfectantes en tu cuerpo, no te los inyectes ni los tragues. Los desinfectantes pueden irritar la piel y son tóxicos si se ingieren o se inyectan en el cuerpo. Tampoco laves las frutas y verduras con desinfectantes.
  • Suplementos. Muchas personas toman vitamina C, zinc, té verde o echinacea para estimular el sistema inmunitario. Pero es poco probable que estos suplementos prevengan la infección. El suplemento plata coloidal, que se ha puesto a la venta como tratamiento para la COVID-19, no es seguro ni eficaz para tratar ninguna enfermedad. La oleandrina, un extracto de la planta adelfa (Nerium oleander) que es tóxica, es venenosa y no debe tomarse ni como suplemento ni como remedio casero.

La información errónea acerca de los tratamientos contra la COVID-19 ha provocado daños graves y la muerte. Los siguientes medicamentos, productos y métodos no están recomendados para tratar la COVID-19:

  • Antibióticos. Los antibióticos matan bacterias, no virus. Sin embargo, las personas hospitalizadas debido a la COVID-19 podrían recibir antibióticos porque también presentan una infección bacteriana.
  • Atomizadores con alcohol y cloro. Rociarte el cuerpo con alcohol o cloro no mata los virus que han entrado a tu organismo. Estas sustancias también pueden dañarte los ojos, la boca y la ropa.
  • Ivermectina. Este medicamento se usa a menudo en los Estados Unidos para tratar o prevenir parásitos en los animales. En los seres humanos, se pueden usar dosis específicas de comprimidos de ivermectina para tratar gusanos parásitos. También se puede aplicar una versión tópica en la piel para tratar los piojos y afecciones de la piel en humanos. Sin embargo, la ivermectina no es un fármaco para el tratamiento de virus. Además, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) no aprobó su uso para tratar o prevenir la COVID-19. Consumir grandes dosis de este medicamento puede causar daño grave. No uses medicamentos que son para animales.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos ha estado trabajando para quitar los productos engañosos de los estantes de las tiendas y de los sitios de ventas en línea. Mientras tanto, recuerda que los testimonios no sustituyen a las pruebas científicas. Además, pocas enfermedades pueden ser tratadas rápidamente, así que ten cuidado con las soluciones rápidas. Una cura milagrosa que dice contener un ingrediente secreto es probablemente un engaño.

Si tienes alguna pregunta sobre un producto, medicamento o método para tratar o prevenir una infección por el virus COVID-19, habla con tu proveedor de atención médica. Si tienes preguntas sobre un medicamento para la COVID-19, puedes llamar a una farmacia o a la División de Información sobre Fármacos de la FDA.

Hay pasos que puedes seguir para reducir el riesgo de infección. Cuando sea posible, vacúnate contra la COVID-19. También mantente al día con las vacunas contra la COVID-19 para prevenir la enfermedad grave. Se considera que estás al día con las vacunas si recibiste todas las vacunas recomendadas contra la COVID-19, incluidas las dosis de refuerzo, cuando cumpliste los requisitos.

Si estás al día con las vacunas, puedes regresar con mayor seguridad a las actividades que no podías hacer debido a la pandemia. Sin embargo, si te encuentras en un área en la que hay una gran cantidad de personas hospitalizadas por la COVID-19 y nuevos casos de la enfermedad, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan usar una mascarilla en lugares cerrados y públicos.

Existen muchas medidas que puedes tomar para reducir el riesgo de infectarte con el virus de la COVID-19 y de contagiar a otras personas. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan seguir estas medidas de precaución:

  • Evita tener contacto estrecho (menos de 6 pies, o 2 metros) con cualquier persona que esté enferma o que presente síntomas.
  • Si no tienes el esquema completo de vacunación, mantén el distanciamiento físico con los demás (unos 6 pies o 2 metros) cuando estés en espacios públicos cerrados. Esto es especialmente importante si corres un mayor riesgo de sufrir una forma grave de la enfermedad. Ten en cuenta que algunas personas pueden tener la COVID-19 y contagiar a otras, aunque no tengan síntomas o no sepan que tienen la enfermedad.
  • Evita las multitudes y los ambientes cerrados que no tengan buena circulación de aire (ventilación).
  • Lávate las manos con frecuencia con agua y jabón por lo menos durante 20 segundos o usa un desinfectante para manos a base de alcohol que contenga al menos un 60 % de alcohol.
  • Usa una mascarilla en espacios públicos cerrados si te encuentras en un área donde hay una gran cantidad de personas hospitalizadas por la COVID-19 y nuevos casos de la enfermedad, independientemente de si recibiste o no la vacuna. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan usar la mascarilla de uso regular que brinde la mayor protección posible, que se ajuste bien y que sea cómoda.
  • Cúbrete la boca y la nariz con el codo o un pañuelo desechable cuando tosas o estornudes. Tira a la basura el pañuelo desechable usado. Lávate las manos de inmediato.
  • Evita tocarte los ojos, la nariz y la boca.
  • Si estás enfermo, evita compartir platos, vasos, ropa de cama y otros artículos de la casa.
  • Limpia y desinfecta regularmente las superficies que se tocan con frecuencia, como las perillas de las puertas, los interruptores de luz, los dispositivos electrónicos y las encimeras.
  • Quédate en casa al volver del trabajo, la escuela o lugares públicos y permanece en aislamiento si estás enfermo, a menos que salgas para recibir atención médica. Evita trasladarte en transporte público, taxis y servicios de viajes compartidos si estás enfermo.

Si tienes una afección médica crónica y puedes tener un mayor riesgo de presentar una forma grave de la enfermedad, consulta con tu proveedor de atención médica sobre otras formas de protegerte.

June 11, 2022