Hace poco me hicieron un Papanicolaou y el médico dijo que los resultados indican que tengo displasia de cuello uterino. ¿Qué significa? ¿Es un cáncer?

Answers from Shannon K. Laughlin-Tommaso, M.D.

No. La displasia de cuello uterino no es un cáncer. El término indica que se encontraron células anormales en la superficie del cuello del útero.

La displasia de cuello uterino puede ser de leve a grave, según el aspecto que tengan las células anormales. En el informe del Papanicolaou, esto se indica como una lesión escamosa intraepitelial de grado bajo o alto o, a veces, como células escamosas o glandulares. La displasia puede desaparecer por sí sola. O bien, en raras ocasiones, podría transformarse en cáncer.

Pruebas que determinan la gravedad de la displasia de cuello uterino

Tras detectar una anomalía en un Papanicolaou, el médico podría recomendarte más pruebas, entre ellas:

  • Prueba del virus del papiloma humano (VPH)
  • Colposcopia

La colposcopia es un examen del cuello uterino, la vagina y la vulva, que se hace con un instrumento de aumento. Durante la colposcopia, el médico puede determinar dónde están desarrollándose las células anormales y cuál es su grado de anormalidad. Se podría tomar una muestra de células (biopsia) para un análisis. Los resultados de la biopsia pueden indicar neoplasia intraepitelial cervical (otro término que se usa para referirse a la displasia), que se puede clasificar como NIC I, II o III.

Tratamiento y atención de seguimiento para la displasia de cuello uterino

A menudo, si la displasia es leve (NIC I), no hace falta ningún tratamiento. La mayoría de las veces, la displasia leve se resuelve por sí misma y no se transforma en cáncer. El médico puede recomendar un seguimiento al año para verificar si hay otros cambios.

Si la displasia es grave (NIC II o III), es posible que el médico recomiende tratamiento, como cirugía u otros procedimientos, para extraer las células anormales.

Ya sea que tu displasia sea leve o grave, lo más probable es que el médico te recomiende un Papanicolaou y una prueba de VPH un año después para controlar la afección y verificar si la displasia ha vuelto a aparecer. Si en esa consulta, el Papanicolaou y la prueba de VPH arrojan resultados negativos, el médico puede recomendar que vuelvas a realizarte pruebas de Papanicolaou y de VPH cada tres a cinco años, en función de las recomendaciones específicas para tu edad.

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Shannon K. Laughlin-Tommaso, M.D.

June 30, 2017