Diagnóstico

Si padeces ataxia, tu médico buscará una causa tratable. Además de realizar una exploración física y un examen neurológico, incluido el control de la memoria y de la concentración, la vista, el oído, el equilibrio, la coordinación y los reflejos, es probable que el médico solicite análisis de laboratorio, como los siguientes:

  • Estudios por imágenes. Una tomografía computarizada o una resonancia magnética del cerebro podría ayudar a determinar las posibles causas. A veces, una resonancia magnética puede mostrar la reducción de tamaño del cerebelo y de otras estructuras cerebrales en las personas que tienen ataxia. También puede mostrar otros hallazgos tratables, como un coágulo sanguíneo o un tumor benigno, que podría estar presionando el cerebelo.
  • Punción lumbar (punción medular). Se inserta una aguja en la parte baja de la espalda (región lumbar) entre dos vértebras lumbares para extraer una muestra de líquido cefalorraquídeo. Este líquido, que rodea y protege tanto el cerebro como la médula espinal, se envía a un laboratorio para su análisis.
  • Pruebas genéticas El médico puede recomendar que te hagas una prueba genética para determinar si tú o tu hijo tienen la mutación genética que causa una de las afecciones atáxicas hereditarias. Los análisis genéticos están disponibles para muchos tipos de ataxias hereditarias, pero no para todos.

Tratamiento

No hay un tratamiento específico para la ataxia. En algunos casos, el tratamiento de la causa subyacente resuelve la ataxia, como la suspensión de los medicamentos que la causan. En otros casos, como la ataxia que resulta de la varicela u otras infecciones virales, es probable que se resuelva por sí sola. El médico podría recomendar un tratamiento para controlar los síntomas, como depresión, rigidez, temblores, fatiga o mareos, o sugerir dispositivos o terapias de adaptación para ayudar con la ataxia.

Dispositivos adaptativos

Es probable que la ataxia que se produce a causa de ciertas afecciones, como la esclerosis múltiple o la parálisis cerebral infantil, no pueda tratarse. En ese caso, el médico puede recomendarte dispositivos adaptativos. Estos son algunos de ellos:

  • Bastones o andadores para caminar
  • Utensilios modificados para comer
  • Dispositivos de comunicación para hablar

Terapias

Podrías beneficiarte de algunas terapias, como las siguientes:

  • La fisioterapia puede ayudarte con la coordinación y mejorar la movilidad
  • La terapia ocupacional para ayudarte en las tareas de la vida cotidiana, como alimentarte
  • La terapia del habla para mejorar el habla y ayudarte a tragar

Las investigaciones han demostrado que la estimulación magnética transcraneal puede ayudar a mejorar el control de la marcha y la postura en personas con ataxia, pero se necesita más investigación. Algunos estudios han indicado que el ejercicio aeróbico también puede ser beneficioso para algunas personas con síndromes atáxicos idiopáticos.

Estrategias de afrontamiento y apoyo

Los desafíos que enfrentas cuando vives con ataxia o tienes un hijo con este trastorno podrían hacer que te sientas solo o llevarte a sufrir depresión o ansiedad. Hablar con un consejero o con un terapeuta puede ayudarte. O bien, puedes encontrar aliento y comprensión en un grupo de apoyo, ya sea para ataxia o una enfermedad no diagnosticada, como el cáncer o la esclerosis múltiple.

Aunque los grupos de apoyo no son para todos, pueden ser buenas fuentes de información. Los miembros del grupo casi siempre conocen los tratamientos más recientes y tienden a compartir sus propias experiencias. Si te interesa, es probable que el médico pueda recomendarte un grupo en tu zona.

Preparación para la consulta

Es probable que primero veas a tu médico de familia o a un médico general. En algunos casos, el médico podría derivarte a un neurólogo.

La siguiente información te ayudará a prepararte para la consulta.

Qué puedes hacer

Cuando programes la consulta, pregunta si hay algo que debas hacer con anticipación, como ayunar antes de una prueba determinada. Prepara una lista de lo siguiente:

  • Los síntomas, incluso aquellos que parezcan no estar relacionados con el motivo por el que programaste la consulta, así como el momento en que comenzaron a manifestarse
  • Información personal importante, incluso otras enfermedades que tuviste y la historia clínica familiar
  • Todos los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que tomes, incluso las dosis
  • Preguntas para hacerle al médico

Si es posible, lleva a un familiar o amigo que te ayude a recordar la información que recibes.

Algunas preguntas básicas para hacerle al médico sobre la ataxia son las siguientes:

  • ¿Qué podría estar provocando mis síntomas?
  • Además de la causa más probable, ¿cuáles serían otras causas posibles?
  • ¿Qué pruebas necesito hacerme?
  • ¿Esta afección suele ser temporal o crónica?
  • ¿Cuál es la mejor forma de proceder?
  • ¿Hay dispositivos que me pueden ayudar con la coordinación?
  • Tengo otros problemas de salud. ¿Cuál es la mejor manera de controlarlos en forma conjunta?
  • ¿Hay alguna restricción que deba seguir?
  • ¿Debería consultar a un especialista?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomiendas?
  • ¿Conoces algún estudio de investigación sobre la ataxia en el que pueda participar?

No dudes en hacer otras preguntas.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga preguntas, como las siguientes:

  • ¿Tus síntomas son continuos u ocasionales?
  • ¿Cuán intensos son los síntomas?
  • ¿Qué parece mejorarlos?
  • ¿Qué parece empeorarlos?
  • ¿Tienes familiares que hayan tenido estos tipos de síntomas?
  • ¿Tomas alcohol o usas drogas?
  • ¿Estuviste expuesto a toxinas?
  • ¿Contrajiste algún virus recientemente?

Qué puedes hacer mientras tanto

No bebas alcohol ni consumas drogas recreativas, ya que podría empeorar la ataxia.