Descripción general

La sarna es un trastorno de la piel que provoca sarpullido con picazón y se debe a pequeños ácaros aradores llamados Sarcoptes scabiei. La picazón intensa ocurre en la zona donde el ácaro está cavando. La necesidad de rascarse puede ser más intensa por la noche.

La sarna es contagiosa y el contagio se produce rápidamente por el contacto cercano de persona a persona en la familia, el grupo de la guardería, las aulas en la escuela, los asilos de ancianos y convalecientes o las prisiones. Como la sarna se contagia tan fácilmente, los proveedores de atención médica con frecuencia recomiendan tratar a toda la familia o a los contactos estrechos.

La sarna se trata fácilmente. Hay cremas con medicamentos que se aplican en la piel o comprimidos que matan los ácaros que causan la sarna y eliminan sus huevos. Pero la picazón puede continuar hasta semanas después del tratamiento.

Síntomas

Los síntomas de la sarna incluyen los siguientes:

  • Picazón, que a menudo es intensa y por lo general empeora por la noche.
  • Surcos delgados y ondulantes compuestos por pequeñas ampollas o bultos en la piel.

La sarna con frecuencia se encuentra en los pliegues de la piel. Sin embargo, puede aparecer en muchas partes del cuerpo. En adultos y niños mayores, por lo general, la sarna se encuentra en las siguientes zonas:

  • Entre los dedos de las manos y de los pies
  • En las axilas
  • Alrededor de la cintura
  • A lo largo de la parte interna de las muñecas
  • En la parte interna de los codos
  • En la planta de los pies
  • En el pecho
  • Alrededor de los pezones
  • Alrededor del ombligo
  • Alrededor de los genitales
  • En el área de la ingle
  • En los glúteos

En los bebés y los niños pequeños, algunos de los sitios más comunes donde se presenta la sarna son:

  • Dedos
  • Cara, cuero cabelludo y cuello
  • Palmas de las manos
  • Planta de los pies

Si has tenido sarna antes, los síntomas pueden comenzar a los pocos días de la exposición. Si nunca has tenido sarna, los síntomas pueden tardar hasta seis semanas en aparecer. Aunque todavía no hayas tenido ningún síntoma, igual puedes contagiar la sarna.

Cuándo debes consultar con un médico

Habla con el proveedor de atención médica si tienes síntomas de sarna.

Muchas afecciones de la piel, como la dermatitis o el eccema, también provocan picazón y pequeños bultos en la piel. El proveedor de atención médica puede encontrar la causa exacta de los síntomas de manera que puedas recibir el tratamiento adecuado. Si bien los antihistamínicos o las lociones de venta libre pueden aliviar la picazón, no eliminarán los ácaros ni sus huevos.

Causas

La sarna la causa un ácaro microscópico de ocho patas. El ácaro hembra cava túneles debajo de la piel donde deja los huevos.

Los huevos eclosionan y las larvas de los ácaros llegan hasta la superficie de la piel donde maduran. Estos ácaros pueden propagarse a otras áreas de la piel o a la piel de otras personas. La picazón proviene de una reacción alérgica del cuerpo a los ácaros, sus huevos y sus excrementos.

Los ácaros se pueden propagar a través del contacto piel con piel y, con menos frecuencia, al compartir la ropa o la ropa de cama con una persona infectada con sarna.

Las mascotas no contagian la sarna a los humanos. Los ácaros de la sarna que afectan a los animales no sobreviven ni se reproducen en las personas.

Sin embargo, el contacto con un animal que tiene sarna puede causar una picazón breve si los ácaros penetran en la piel. Pero en unos pocos días, el ácaro muere. Por lo tanto, no se necesita tratamiento.

Complicaciones

Si te rascas demasiado, es posible que la piel se rompa y se produzca una infección, como el impétigo. El impétigo es una infección en la superficie de la piel que suele producirse por la presencia de bacterias estafilocócicas (estafilococos) o, a veces, de bacterias estreptocócicas (estreptococos).

Un tipo de sarna más grave, denominado “sarna con costras”, puede afectar a determinadas poblaciones, como las siguientes:

  • Niños pequeños
  • Personas con discapacidades del desarrollo
  • Personas con el sistema inmunitario debilitado, como aquellas que presentan el virus de la inmunodeficiencia humana o linfoma, o quienes se sometieron a un trasplante de órganos
  • Personas muy enfermas, como las que están en hospitales o centros de enfermería
  • Personas mayores que están en asilos de ancianos y convalecientes

La sarna con costras hace que la piel se vea seca y escamosa, y afecta varias partes del cuerpo. Es muy contagiosa y puede ser difícil de tratar. Es clave recibir tratamiento de inmediato con una pastilla recetada y una crema para la piel.

Por lo general, las personas con sarna tienen entre 10 y 15 ácaros. Sin embargo, en el caso de la sarna con costras, pueden tener millones de estos insectos. Aun así, puede que no sientan picazón o que sientan picazón leve.

Prevención

Para prevenir que la sarna regrese y evitar que los ácaros se propaguen a otras personas, toma las siguientes medidas:

  • Lava toda la ropa y las sábanas. El calor mata los ácaros y sus huevos. Usa agua con jabón caliente para lavar todas las prendas, toallas y ropa de cama que hayas usado los tres días anteriores al comienzo del tratamiento. Seca las prendas a temperatura alta. Lleva a la tintorería lo que no puedas lavar en casa.
  • No permitas que los ácaros se alimenten. Coloca los artículos que no puedas lavar en bolsas plásticas selladas y déjalas en un lugar apartado, como el garaje, durante una semana. Los ácaros mueren después de unos días sin alimento.
  • Limpia y aspira. Limpiar la casa para evitar que la sarna se propague es una buena idea. Esto se aplica en especial a las personas que tienen sarna con costras. Aspira los muebles, las alfombras y los pisos para eliminar las escamas y costras que pueden tener ácaros de la sarna.