La lesión cerebral traumática ocurre cuando una fuerza mecánica externa provoca una disfunción del cerebro.

La lesión cerebral traumática generalmente es provocada por un golpe o impacto violento en la cabeza o el cuerpo. Un objeto que penetra el cráneo, como una bala o un pedazo roto de cráneo, también pueden provocar una lesión cerebral traumática.

La lesión cerebral traumática leve puede provocar una disfunción temporal de las células cerebrales. La lesión cerebral traumática más grave puede provocar hematomas, tejidos desgarrados, sangrado y otras lesiones físicas en el cerebro que pueden causar complicaciones a largo plazo o la muerte.

La lesión cerebral traumática puede tener efectos físicos y psicológicos de amplio espectro. Algunos signos o síntomas pueden aparecer de inmediato después del evento traumático, mientras que otros pueden aparecer días o semanas después.

Lesión cerebral traumática leve

Algunos signos y síntomas de la lesión cerebral traumática leve pueden ser:

Síntomas físicos

  • Pérdida del conocimiento por algunos segundos o minutos
  • Un estado de aturdimiento, confusión o desorientación, sin pérdida del conocimiento
  • Dolor de cabeza
  • Náuseas o vómitos
  • Fatiga o somnolencia
  • Dificultad para dormir
  • Dormir más de lo habitual
  • Mareos o pérdida del equilibrio

Síntomas sensoriales

  • Problemas sensoriales, como visión borrosa, zumbido en los oídos, sabor desagradable en la boca o cambios en el sentido del olfato
  • Sensibilidad a la luz o al sonido

Síntomas cognitivos o mentales

  • Problemas de memoria o de concentración
  • Cambios o altibajos en el estado de ánimo
  • Depresión o ansiedad

Lesiones cerebrales traumáticas moderadas a graves

Las lesiones cerebrales traumáticas moderadas a graves pueden comprender cualquiera de los signos y síntomas de las lesiones leves, así como los siguientes síntomas que pueden aparecer dentro de las primeras horas o días después de sufrir una lesión en la cabeza:

Síntomas físicos

  • Pérdida del conocimiento que puede durar de varios minutos a horas
  • Dolor de cabeza constante o que empeora
  • Vómitos reiterados o náuseas
  • Convulsiones o ataques
  • Dilatación de una o ambas pupilas
  • Secreción de líquidos transparentes de la nariz o de los oídos
  • Incapacidad para despertarse
  • Debilidad o entumecimiento de los dedos de las manos y de los pies
  • Pérdida de coordinación

Síntomas cognitivos o mentales

  • Desorientación considerable
  • Agitación, agresividad u otro comportamiento poco habitual
  • Balbuceo
  • Coma y otros trastornos del conocimiento

Síntomas en niños

Los lactantes y los niños pequeños con lesiones cerebrales pueden carecer de las habilidades de comunicación para hacer saber que tienen dolores de cabeza, problemas sensoriales, desorientación y síntomas similares. En un niño con una lesión cerebral traumática, puedes notar lo siguiente:

  • Cambio en los hábitos alimenticios y de amamantamiento
  • Llanto constante e incapacidad para consolarse
  • Irritabilidad inusual o que se produce fácilmente
  • Cambio en la capacidad para prestar atención
  • Cambio en los hábitos de sueño
  • Tristeza o depresión
  • Pérdida de interés en los juguetes o las actividades favoritas

Cuándo consultar con el médico

Siempre consulta con el médico si tú o tu hijo han recibido un golpe en la cabeza o en el cuerpo que te preocupe o que genere cambios en el comportamiento. Busca atención médica de urgencia si hay algún signo o síntoma de una lesión cerebral traumática después de un golpe reciente u otra lesión traumática en la cabeza.

Los términos «leve», «moderado» y «grave» se usan para describir el efecto de la lesión en la función cerebral. Una lesión leve del cerebro no deja de ser una lesión grave que requiere atención inmediata y un diagnóstico preciso.

Un golpe u otra lesión traumática en la cabeza o el cuerpo pueden provocar un traumatismo craneoencefálico. El grado del daño puede depender de varios factores, entre ellos, la naturaleza del episodio y la fuerza del impacto.

La lesión puede comprender uno o más de los siguientes factores:

  • El daño a las células del cerebro puede estar limitado a la zona directamente debajo del punto de impacto en el cráneo.
  • Un golpe o impacto grave puede causar múltiples puntos de daños debido a que el cerebro puede moverse de un lado para otro dentro del cráneo.
  • Un impacto giratorio o rotativo grave puede causar el desgarro de las estructuras celulares.
  • Un estallido, como el de un dispositivo explosivo, puede causar un daño generalizado.
  • Un objeto que penetra el cráneo puede causar un daño grave e irreparable a las células del cerebro, los vasos sanguíneos y los tejidos protectores alrededor del cerebro.
  • El sangrado en el cerebro o a su alrededor, la hinchazón y los coágulos de sangre pueden interrumpir el suministro de oxígeno al cerebro y causar un mayor daño.

Los eventos frecuentes que causan un traumatismo craneoencefálico son los siguientes:

  • Caídas. Caerse de la cama, resbalarse en el baño, caerse de un escalón, caerse de las escaleras y otras caídas relacionadas son la causa más frecuente del traumatismo craneoencefálico en general, particularmente en adultos mayores y niños pequeños.
  • Colisiones relacionadas con vehículos. Las colisiones de automóviles, motocicletas o bicicletas, y los peatones involucrados en tales accidentes, son una causa frecuente del traumatismo craneoencefálico.
  • Violencia. Alrededor del 20 por ciento de los traumatismos craneoencefálicos es causado por violencia, como heridas de bala, violencia familiar o maltrato infantil. El síndrome del bebé sacudido es un traumatismo craneoencefálico causado por la sacudida violenta de un bebé que daña las células cerebrales.
  • Lesiones deportivas. Los traumatismos craneoencefálicos pueden ser causados por lesiones que ocurren en diferentes deportes, como el fútbol americano, el boxeo, el fútbol, el béisbol, el lacrosse, andar en patineta, el hockey y otros deportes de alto impacto o extremos, especialmente en jóvenes.
  • Estallidos de explosivos y otras lesiones sufridas en combates. Los estallidos de explosivos son una causa frecuente del traumatismo craneoencefálico en el personal militar en actividad. Si bien aún no se conoce exactamente el mecanismo del daño, muchos investigadores creen que la onda de presión que atraviesa el cerebro altera significativamente la función cerebral.

    El traumatismo craneoencefálico también resulta de las heridas penetrantes, los golpes fuertes en la cabeza con esquirlas o escombros y caídas o colisiones del cuerpo con objetos impulsados por una explosión.

Las personas con el mayor riesgo de sufrir una lesión cerebral traumática son:

  • Niños, en especial entre el nacimiento y los 4 años
  • Adultos jóvenes, en particular aquellos entre los 15 y los 24 años
  • Adultos de 75 años o más

Es posible que ocurran varias complicaciones inmediatamente o poco después de una lesión cerebral traumática. Las lesiones graves aumentan el riesgo de sufrir una mayor cantidad de complicaciones y de complicaciones más graves.

Estado alterado de conciencia

La lesión cerebral traumática leve a grave puede causar cambios prolongados o permanentes en el estado de conocimiento, conciencia o respuesta de una persona. Los diferentes estados de conciencia son:

  • Coma. Una persona en coma está inconsciente, ajeno de todo y es incapaz de responder a cualquier estímulo. Esto resulta del daño generalizado a todas las partes del cerebro. Luego de unos días a unas semanas, una persona puede salir de un coma o pasar a un estado vegetativo.
  • Estado vegetativo. El daño generalizado al cerebro puede producir un estado vegetativo. Aunque la persona esté inconsciente de su entorno, es posible que abra los ojos, emita sonidos, responda a los reflejos o se mueva.

    Es posible que un estado vegetativo pueda convertirse en permanente, aunque por lo general las personas evolucionan a un estado de mínima conciencia.

  • Estado de mínima conciencia. Un estado de mínima conciencia es un trastorno de conciencia muy alterada, aunque con algunas evidencias de autoconsciencia o de conciencia del entorno de uno. A menudo, es un estado de transición desde un coma o un estado vegetativo a una mayor recuperación.
  • Síndrome de enclaustramiento. Una persona en estado de enclaustramiento está consciente de su entorno y despierta, pero no puede hablar ni moverse. Es posible que la persona pueda comunicarse con el movimiento de los ojos o parpadeando.

    Este estado resulta del daño limitado a la parte inferior del cerebro y el tronco encefálico. En raras ocasiones, ocurre luego de un traumatismo y con mayor frecuencia es causado por un accidente cerebrovascular en esa zona del cerebro.

  • Muerte cerebral. Cuando no hay una actividad mensurable en el cerebro y en el tronco encefálico, esto se denomina «muerte cerebral». En una persona a la que se declare con muerte cerebral, el retiro de los dispositivos de respiración provocará la cesación de la respiración y una eventual insuficiencia cardíaca. La muerte cerebral se considera irreversible.

Convulsiones

Algunas personas con una lesión cerebral traumática tendrán convulsiones en la primera semana. Algunas lesiones graves pueden ocasionar convulsiones recurrentes, llamadas «epilepsia postraumática».

Acumulación de líquidos

El líquido cefalorraquídeo puede acumularse en los espacios del cerebro (ventrículos cerebrales) de algunas personas que han sufrido lesiones cerebrales traumáticas, lo cual causa una mayor presión e hinchazón en el cerebro.

Infecciones

Las heridas penetrantes o las fracturas del cráneo pueden romper las capas de los tejidos protectores (meninges) que rodean el cerebro. Esto puede permitir que las bacterias ingresen al cerebro y causen infecciones. Una infección de las meninges (meningitis) podría expandirse al resto del sistema nervioso si no se trata.

Daño a los vasos sanguíneos

Es posible que varios vasos sanguíneos pequeños o grandes en el cerebro resulten dañados en una lesión cerebral traumática. Este daño podría causar un accidente cerebrovascular, coágulos sanguíneos u otros problemas.

Lesión a los nervios

Las lesiones en la base del cráneo pueden dañar los nervios que surgen directamente del cerebro (nervios craneales). La lesión a los nervios craneales puede resultar en:

  • Parálisis de los músculos faciales
  • Daños a los nervios responsables de los movimientos de los ojos, que pueden causar visión doble
  • Daño a los nervios que proporcionan el sentido del olfato
  • Pérdida de visión
  • Pérdida de la sensación facial
  • Dificultad para tragar

Problemas intelectuales

Muchas personas que han tenido una lesión cerebral significativa experimentarán cambios en las habilidades de razonamiento (cognitivas). La lesión cerebral traumática puede causar problemas en muchas aptitudes, entre ellas:

Problemas cognitivos

  • Memoria
  • Aprendizaje
  • Razonamiento
  • Velocidad del procesamiento mental
  • Capacidad de juicio
  • Atención o concentración

Problemas para desenvolverse en la vida

  • Resolución de problemas
  • Capacidad de realizar múltiples tareas a la vez
  • Organización
  • Toma de decisiones
  • Comenzar o finalizar tareas

Problemas de comunicación

Los problemas de comunicación o lenguaje son frecuentes tras las lesiones cerebrales traumáticas. Estos problemas pueden causar frustración, conflicto e interpretación equivocada en las personas con lesión cerebral traumática, así como en los familiares, los amigos y los proveedores de atención médica.

Los problemas de comunicación pueden ser:

Problemas cognitivos

  • Dificultad para comprender lo que se dice o se escribe
  • Dificultad para hablar o escribir
  • Incapacidad para organizar los pensamientos y las ideas
  • Problemas para seguir las conversaciones

Problemas sociales

  • Problemas para tomar turnos o seleccionar temas
  • Problemas con los cambios de entonación, tono o énfasis para expresar emociones, actitudes o diferencias sutiles en significado
  • Dificultad para descifrar signos no verbales
  • Problemas para interpretar las señales de los oyentes
  • Problemas para iniciar o terminar conversaciones
  • Incapacidad de usar los músculos necesarios para formar palabras (disartria)

Cambios en el comportamiento

A menudo, las personas que han experimentado una lesión cerebral experimentan cambios de conducta. Estos pueden comprender:

  • Dificultad con el autocontrol
  • Falta de conciencia de las habilidades
  • Comportamiento riesgoso
  • Autoestima errónea
  • Dificultad en situaciones sociales
  • Arrebatos físicos o verbales

Cambios emocionales

Los cambios emocionales pueden comprender:

  • Depresión
  • Ansiedad
  • Cambios de humor
  • Irritabilidad
  • Carencia de empatía por otras personas
  • Ira
  • Insomnio
  • Cambios en la autoestima

Problemas sensoriales

Los problemas que afectan los sentidos pueden ser:

  • Zumbido persistente en los oídos
  • Dificultad para reconocer objetos
  • Coordinación alterada entre manos y ojos
  • Puntos ciegos o visión doble
  • Sabor amargo, mal olor o dificultad para oler
  • Picazón, dolor u hormigueo en la piel
  • Dificultad para mantener el equilibrio o mareos

Enfermedades cerebrales degenerativas

Una lesión cerebral traumática puede incrementar el riesgo de sufrir enfermedades que resultan en la degeneración gradual de las células del cerebro y la pérdida gradual de las funciones cerebrales, aunque este riesgo aún no puede determinarse con certeza. Algunas de ellas son:

  • La enfermedad de Alzheimer, que causa principalmente la pérdida progresiva de la memoria y otras habilidades de razonamiento
  • La enfermedad de Parkinson, un trastorno progresivo que causa problemas de movimiento, como temblores, rigidez y movimientos lentos
  • Demencia pugilística —la mayoría de las veces asociada con golpes repetitivos en la cabeza en profesionales del boxeo— que causa síntomas de demencia y problemas de movimiento

Como las lesiones cerebrales traumáticas suelen ser urgentes y las consecuencias pueden empeorar rápidamente si no se brinda tratamiento, los médicos tienen que evaluar la situación con rapidez.

Escala de coma de Glasgow

Esta prueba de 15 puntos le permite al médico o a otros miembros del personal médico de urgencia evaluar la gravedad inicial de una lesión cerebral al comprobar la capacidad de la persona de seguir instrucciones, y de mover los ojos y las extremidades. La coherencia del habla también brinda indicios importantes.

En la escala de coma de Glasgow, las capacidades se califican de forma numérica. Las calificaciones altas significan lesiones menos graves.

Información sobre la lesión y los síntomas

Si viste que alguien se lesionó o llegaste inmediatamente después de una lesión, puedes brindarle al personal médico información útil para evaluar el estado de la persona lesionada.

Las respuestas a las siguientes preguntas pueden servir para determinar la gravedad de la lesión:

  • ¿Cómo ocurrió la lesión?
  • ¿La persona perdió el conocimiento?
  • ¿Cuánto tiempo estuvo inconsciente?
  • ¿Viste algún otro cambio en el estado de alerta, el habla o la coordinación, u otros signos de la lesión?
  • ¿En dónde se golpeó la cabeza u otras partes del cuerpo?
  • ¿Puedes brindar información sobre la fuerza de la lesión? Por ejemplo, ¿qué le golpeó la cabeza?, ¿cuán lejos se cayó?, ¿la persona salió arrojada de un vehículo?
  • ¿Su cuerpo recibió golpes o se sacudió mucho?

Pruebas de diagnóstico por imágenes

  • Exploración por tomografía computarizada (TC). En una exploración por tomografía computarizada, se usa una serie de radiografías para crear una vista detallada del cerebro. En una exploración por tomografía computarizada, rápidamente se pueden visualizar fracturas y descubrir evidencias de sangrado en el cerebro (hemorragia), coágulos sanguíneos (hematomas), tejido cerebral con hematomas (contusiones) e hinchazón del tejido cerebral.
  • Imágenes por resonancia magnética (RM). Una resonancia magnética usa potentes ondas de radio e imanes para crear una vista detallada del cerebro. Esta prueba se puede usar después de que la enfermedad de la persona se ha estabilizado.

Control de la presión intracraneal

La hinchazón del tejido por una lesión cerebral traumática puede aumentar la presión dentro del cráneo y provocarle más daños al cerebro. Los médicos pueden insertar una sonda a través del cráneo para controlar esta presión.

Lesión leve

A menudo, el único tratamiento que requieren los traumatismos craneoencefálicos leves es hacer reposo y tomar analgésicos de venta libre para tratar el dolor de cabeza. Sin embargo, una persona con traumatismo craneoencefálico leve, por lo general, tiene que ser controlada detenidamente en el hogar para detectar cualquier síntoma persistente, nuevo o que empeore. Es posible que también deba asistir a consultas de seguimiento con el médico.

El médico indicará el momento adecuado para regresar al trabajo, la escuela o las actividades recreativas. Lo mejor es evitar actividades físicas y de razonamiento (cognitivas) que empeoran las cosas hasta que se hayan solucionado los síntomas. La mayoría de las personas vuelven a las rutinas normales de manera gradual.

Atención de urgencia inmediata

La atención de urgencia para traumatismos craneoencefálicos de moderados a graves se centra en garantizar que la persona cuente con un suministro adecuado de oxígeno y sangre, manteniendo la presión arterial y evitando cualquier lesión adicional en la cabeza o el cuello.

Las personas que presentan lesiones graves pueden tener otras lesiones que deben abordarse. Los tratamientos adicionales en la sala de urgencias o la unidad de cuidados intensivos de un hospital se centrarán en minimizar el daño secundario causado por la inflamación, el sangrado o el suministro reducido de oxígeno al cerebro.

Medicamentos

Los medicamentos para limitar el daño secundario al cerebro inmediatamente después de una lesión pueden comprender:

  • Diuréticos. Estos medicamentos reducen la cantidad de líquido en los tejidos y aumentan la producción de orina. Los diuréticos, administrados por vía intravenosa a las personas que padecen un traumatismo craneoencefálico, ayudan a reducir la presión dentro del cerebro.
  • Medicamentos anticonvulsivos. Las personas que han sufrido un traumatismo craneoencefálico de moderado a grave corren el riesgo de tener convulsiones durante la primera semana luego de la lesión.

    Es posible que se administre un medicamento anticonvulsivo durante la primera semana a fin de evitar cualquier daño cerebral adicional que pueda ser causado por una convulsión. Los tratamientos anticonvulsivos se usan solo si se producen convulsiones.

  • Medicamentos para inducir el coma. A veces los médicos usan medicamentos para poner a las personas en un coma temporario debido a que el cerebro en estado de coma necesita menos oxígeno para funcionar. Esto es especialmente útil si los vasos sanguíneos, comprimidos por la mayor presión en el cerebro, no pueden suministrar la cantidad usual de nutrientes y oxígeno a las células del cerebro.

Cirugía

Puede que sea necesario hacer una cirugía de emergencia para minimizar el daño adicional en los tejidos del cerebro. La cirugía puede usarse para tratar los siguientes problemas:

  • Extraer la sangre coagulada (hematomas). El sangrado fuera o dentro del cerebro puede resultar en una acumulación de sangre coagulada (hematoma) que agrega presión al cerebro y daña el tejido cerebral.
  • Reparación de las fracturas de cráneo. La cirugía puede ser necesaria para reparar las fracturas graves del cráneo o para retirar trozos de cráneo del cerebro.
  • Realizar una abertura en el cráneo. Es posible que se recurra a la cirugía para aliviar la presión dentro del cráneo drenando el líquido cefalorraquídeo acumulado o haciendo una abertura en el cráneo para proporcionar más lugar a los tejidos hinchados.

Rehabilitación

Muchas de las personas que han tenido una lesión cerebral significativa tendrán que hacer rehabilitación. Es posible que tengan que aprender nuevamente las habilidades básicas, como caminar o hablar. El objetivo es mejorar las habilidades para realizar las actividades diarias.

Por lo general, la terapia comienza en el hospital y continúa en la unidad de rehabilitación para pacientes hospitalizados, un centro de tratamiento residencial o a través de los servicios para pacientes ambulatorios. El tipo y la duración de la rehabilitación varían según la persona, según la gravedad de la lesión cerebral y qué parte del cerebro se dañó.

Los especialistas en rehabilitación pueden comprender:

  • Fisiatra, un médico especialista en medicina física y rehabilitación, que supervisa el proceso completo de rehabilitación, controla los problemas médicos de la rehabilitación y receta los medicamentos según sea necesario
  • Terapeuta ocupacional, que ayuda a que la persona aprenda, vuelva a aprender o mejore las habilidades para realizar las actividades diarias
  • Fisioterapeuta, que ayuda con la movilidad y el nuevo aprendizaje de la caminata, el equilibrio y los patrones de movimientos
  • Patólogo del habla y el lenguaje, que ayuda a la persona a mejorar las habilidades de comunicación y a usar dispositivos de asistencia para la comunicación en caso de ser necesario
  • Neuropsicólogo, que evalúa el desempeño y el deterioro cognitivo, ayuda a que la persona controle sus comportamientos o aprenda estrategias de afrontamiento y proporciona psicoterapia según sea necesario para el bienestar psicológico y emocional
  • Asistente social o encargado del caso, que facilita el acceso a las oficinas de servicios, asiste con las decisiones de atención y la planificación y facilita la comunicación entre los múltiples profesionales, los proveedores de atención médica y los miembros de la familia
  • Personal de enfermería de rehabilitación, que proporciona servicios y atención de rehabilitación continua y que ayuda con la planificación del alta del hospital o el centro de rehabilitación
  • Especialista en enfermería en materia de traumatismo craneoencefálico, que ayuda a coordinar la atención y educa a la familia acerca de la lesión y el proceso de recuperación
  • Terapeuta recreativo, que asiste con la administración del tiempo y las actividades de ocio
  • Asesor vocacional, que evalúa la capacidad de regresar al trabajo y las oportunidades vocacionales adecuadas y que proporciona recursos para abordar los desafíos frecuentes en el lugar de trabajo

Sigue los siguientes consejos para reducir el riesgo de lesión cerebral:

  • Cinturones de seguridad y airbags. Usa siempre cinturón de seguridad en el automóvil. Los niños pequeños siempre deben sentarse en el asiento trasero del automóvil e ir asegurados en asientos de seguridad para niños o asientos elevadores que sean adecuados para su tamaño y peso.
  • Consumo de alcohol y drogas. No manejes bajo la influencia de las drogas o el alcohol, incluso medicamentos recetados que puedan alterar la capacidad de manejar.
  • Cascos. Usa un casco mientras andas en bicicleta, patineta, motocicleta, moto de nieve o cuatriciclo. Además, usa una protección adecuada para la cabeza al jugar béisbol o deportes de contacto, esquiar, patinar, practicar snowboard o andar a caballo.

Prevención de caídas

Los siguientes consejos pueden ayudar a los adultos mayores a prevenir caídas alrededor de la casa:

  • Instala pasamanos en los baños
  • Coloca una alfombrilla antideslizante en la bañera o la ducha
  • Retira las alfombras
  • Instala pasamanos a ambos lados de las escaleras
  • Mejora la iluminación en la casa
  • Mantén las escaleras y los pisos despejados
  • Realiza inspecciones visuales de forma regular
  • Haz ejercicio regularmente

Prevención de lesiones en la cabeza en niños

Los siguientes consejos pueden ayudar a que los niños no sufran lesiones en la cabeza:

  • Instala puertas de seguridad en la parte superior de la escalera
  • Mantén las escaleras despejadas
  • Instala protección en las ventanas para evitar caídas
  • Coloca una alfombrilla antideslizante en la bañera o la ducha
  • Procura áreas recreativas que tengan materiales amortiguadores en el suelo
  • Asegúrate de que las áreas con alfombras sean seguras
  • No permitas que los niños jueguen en las escaleras de incendios ni en los balcones

Hay múltiples estrategias que pueden ayudar a una persona con una lesión cerebral traumática a enfrentar las complicaciones que afectan las actividades cotidianas, la comunicación y las relaciones interpersonales. Según la gravedad de la lesión, la persona responsable del cuidado o un amigo pueden ayudar a implementar los siguientes enfoques:

  • Únete a un grupo de apoyo. Habla con el médico o terapeuta de rehabilitación acerca de un grupo de apoyo que te ayude a hablar de los problemas relacionados con la lesión, a aprender nuevas estrategias de afrontamiento y a recibir apoyo emocional.
  • Anota las cosas. Mantén un registro de los eventos importantes, nombres de las personas, tareas u otras cosas que sean difíciles de recordar.
  • Sigue una rutina. Mantén un horario constante, guarda las cosas en sitios determinados para evitar confundirte y toma el mismo camino cuando vayas a lugares que visitas con frecuencia.
  • Descansa. Organízate en el trabajo o en la escuela para tomarte todos los descansos que sean necesarios.
  • Modifica tus expectativas laborales o tus tareas. Los cambios adecuados en el trabajo o en la escuela pueden consistir en solicitar que te lean las instrucciones, disponer de más tiempo para completar tus tareas o subdividir las tareas en pasos más breves.
  • Evita las distracciones. Minimiza las distracciones, como el ruido fuerte de fondo de la televisión o de la radio.
  • Concéntrate. Trabaja en una tarea a la vez.
May 15, 2014