Análisis y diagnósticos

Escrito por personal de Mayo Clinic

En la sala de urgencias, es posible que el médico pueda descartar una lesión de médula espinal a través de un examen minucioso, análisis para comprobar la función sensorial y el movimiento y algunas preguntas sobre el accidente.

Pero si la persona lesionada se queja del dolor de cuello, no está completamente consciente o presenta signos evidentes de debilidad o lesión neurológica, es posible que deban hacerse pruebas de diagnóstico de urgencia.

Algunas de estas pruebas son:

  • Exploración por tomografía computarizada (TC). Una TC puede brindar un mejor detalle de las anormalidades que se ven en una radiografía. Esta exploración utiliza computadoras para formar una serie de imágenes transversales que pueden identificar problemas en los huesos, en los discos y otros tipos de problemas.
  • Radiografías. En general, el personal médico pide estas pruebas para las personas que aparentan tener una lesión de médula espinal después de un traumatismo. Las radiografías pueden revelar problemas en las vértebras (columna vertebral), tumores, fracturas o cambios degenerativos en la columna vertebral.
  • Imágenes por resonancia magnética (RM). La RM utiliza un campo magnético potente y ondas radioeléctricas para producir imágenes generadas por computadora. Esta prueba es muy útil para observar la médula espinal e identificar hernias de disco, coágulos sanguíneos y otras masas que puedan estar comprimiendo la médula espinal.

Unos días después de la lesión, cuando la hinchazón haya disminuido un poco, el médico hará un examen neurológico para determinar el nivel y la amplitud de la lesión. Esto implica evaluar la fuerza de los músculos y la capacidad para sentir un toque suave y un pinchazo.

Oct. 08, 2014