La adicción a las drogas, también llamada «trastorno por consumo de sustancias», es la dependencia de drogas legales o ilegales o medicamentos. Recuerda que el alcohol y la nicotina son sustancias legales, pero se consideran drogas.

Cuando eres adicto, no puedes controlar tu consumo de la droga y es probable que continúes consumiéndola a pesar del daño que causa. La adicción a las drogas puede generar un intenso deseo de consumirlas. Es probable que quieras dejar la droga, pero la mayoría de las personas no pueden hacerlo solas.

La adicción a las drogas puede causar consecuencias graves a largo plazo, incluso problemas con la salud física y mental, las relaciones, el empleo y la ley.

Es posible que necesites ayuda de tu médico, tus familiares, tus amigos, grupos de apoyo y un programa de tratamiento organizado para superar tu adicción a las drogas y mantenerte alejado de ellas.

La mayoría de las adicciones a las drogas comienza con el consumo experimental en situaciones sociales. En algunas personas, el consumo de drogas se hace más frecuente. El riesgo de adicción y la rapidez con que uno se vuelve dependiente varían según la droga. Algunas drogas tienen un riesgo mayor y causan dependencia con mayor rapidez que otras drogas.

Con el paso del tiempo, es probable que necesites dosis mayores de la droga para sentir los efectos. En poco tiempo, es probable que necesites la droga solo para sentirte bien. A medida que aumenta tu consumo de la droga, encontrarás que es cada vez más difícil vivir sin ella. Los intentos por suspender el consumo de la droga pueden causar deseos intensos de consumirla y hacerte sentir físicamente enfermo (síntomas de abstinencia).

Los síntomas o las conductas de la adicción a las drogas son, entre otros:

  • Sentir que tienes que consumir la droga con frecuencia, ya sea diariamente o incluso varias veces al día
  • Tener una fuerte necesidad de consumir la droga
  • Con el tiempo, necesitar una dosis mayor de la droga para obtener el mismo efecto
  • Asegurarte de tener droga disponible
  • Gastar dinero en la droga, incluso cuando no puedes pagarla
  • No cumplir con las obligaciones y responsabilidades laborales, o reducir el tiempo que dedicas a actividades sociales o recreativas debido al consumo de la droga
  • Hacer cosas que normalmente no harías para conseguir la droga, por ejemplo, robar
  • Conducir o hacer otras actividades peligrosas cuanto estás bajo la influencia de la droga
  • Destinar cada vez más tiempo y energía a obtener la droga y consumirla
  • Fracasar en tus intentos de suspender el consumo de la droga
  • Experimentar síntomas de abstinencia cuando intentas suspender el consumo de la droga

Reconocer el abuso de drogas en familiares

A veces es difícil distinguir el mal humor o la angustia normales de un adolescente de los signos del consumo de drogas. Los posibles indicios de que un miembro de la familia, adolescente o no, consume drogas son:

  • Problemas en la escuela o en el trabajo: ausencias frecuentes de las clases o del trabajo, desinterés repentino en las actividades escolares o laborales, notas más bajas o disminución del desempeño en el trabajo
  • Problemas de salud física: falta de energía y motivación
  • Aspecto desaliñado: falta de interés en la ropa, el aseo personal o la apariencia
  • Cambios de conducta: esfuerzos exagerados por prohibirles a los familiares la entrada a su habitación o ser reservado con respecto a dónde va con sus amigos; o cambios radicales de conducta y en las relaciones con familiares y amigos
  • Gasto de dinero: pedidos repentinos de dinero sin explicación razonable; o puedes descubrir que falta dinero o se lo han robado, o que han desaparecido objetos de tu hogar, lo que indica que probablemente los hayan vendido para sustentar el consumo de drogas

Reconocer signos de consumo o intoxicación por drogas

Los signos y síntomas del consumo o la intoxicación por drogas pueden variar según el tipo de droga. A continuación, encontrarás varios ejemplos.

Marihuana, hachís y otras sustancias que contienen cannabis

Las personas consumen cannabis mediante cigarrillo, ingestión o inhalación en forma vaporizada. El cannabis a menudo se consume antes que otras sustancias, como alcohol u otras drogas ilegales, o en simultáneo, y generalmente es la primera droga que se prueba.

Los signos y síntomas del consumo reciente comprenden:

  • Sensación de euforia o sentirse «drogado»
  • Percepción más intensa de los sentidos de la vista, el oído y el gusto
  • Aumento de la presión arterial y la frecuencia cardíaca
  • Ojos rojos
  • Boca seca
  • Disminución de la coordinación
  • Dificultad para concentrarse o recordar cosas
  • Mayor apetito
  • Tiempo de reacción más lento
  • Pensamientos paranoides

El consumo a largo plazo (crónico) a menudo está relacionado con lo siguiente:

  • Disminución de la agudeza mental
  • Rendimiento deficiente en el trabajo o en la escuela
  • Menor cantidad de amigos e intereses

Cannabinoides sintéticos y catinonas sustituidas

Existen dos grupos de drogas sintéticas, los cannabinoides sintéticos y las catinonas sustituidas, que son ilegales en la mayoría de los estados. Los efectos de estas drogas son peligrosos e impredecibles, ya que no se someten a un control de calidad y es probable que no se conozcan algunos ingredientes.

Los cannabinoides sintéticos, también llamados «K2» o «Spice», se rocían sobre las hierbas secas y luego se fuman, pero pueden prepararse como té de hierbas. A pesar de las declaraciones de los fabricantes, se trata de compuestos químicos, no de productos «naturales» o inofensivos. Estas drogas producen un «viaje» similar al de la marihuana y se han convertido en una alternativa popular pero peligrosa.

Los signos y síntomas del consumo reciente comprenden:

  • Sensación de euforia o sentirse «drogado»
  • Estado de ánimo eufórico
  • Relajación
  • Una percepción alterada de los sentidos de la vista, el oído y el gusto
  • Ansiedad extrema o nerviosismo
  • Paranoia
  • Alucinaciones
  • Aumento de la frecuencia cardíaca y la presión arterial
  • Vómitos
  • Confusión

Las catinonas sustituidas, también llamadas «sales de baño», son sustancias psicoactivas similares a las anfetaminas, como el éxtasis (MDMA) y la cocaína. A pesar del nombre, no se trata de productos de baño, como el sulfato de magnesia natural. Las catinonas sustituidas pueden comerse, inhalarse o inyectarse, y son muy adictivas. Estas drogas pueden causar una intoxicación grave con efectos peligrosos en la salud o incluso la muerte.

Los signos y síntomas del consumo reciente comprenden:

  • Euforia
  • Mayor sociabilidad
  • Mayor energía y agitación
  • Aumento del deseo sexual
  • Aumento de la frecuencia cardíaca y la presión arterial
  • Dolor en el pecho
  • Paranoia
  • Ataques de pánico
  • Alucinaciones
  • Delirio
  • Conductas psicóticas y violentas

Barbitúricos o benzodiacepinas

Los barbitúricos y las benzodiacepinas son depresores del sistema nervioso central que se venden con receta médica. A menudo se hace uso y abuso de estos medicamentos para obtener una sensación de relajación o por el deseo de «desconectarse» u olvidarse de pensamientos o sentimientos relacionados con el estrés.

Algunos ejemplos de barbitúricos son fenobarbital, amobarbital (Amytal) y secobarbital (Seconal Sodium). Algunos ejemplos de benzodiacepinas son los sedantes, como diazepam (Valium), alprazolam (Xanax, Niravam), lorazepam (Ativan), clonazepam (Klonopin) y clordiazepóxido (Librium).

Los signos y síntomas del consumo reciente comprenden:

  • Somnolencia
  • Balbuceo
  • Falta de coordinación
  • Euforia o sensación exagerada de bienestar
  • Problemas para concentrarse o pensar
  • Problemas de memoria
  • Movimientos involuntarios de los ojos (nistagmo)
  • Falta de inhibición
  • Respiración más lenta y presión arterial reducida
  • Mareos
  • Depresión

Metanfetaminas, cocaína y otros estimulantes

Los estimulantes comprenden anfetaminas, metanfetaminas, cocaína y metilfenidato (Ritalin). A menudo se hace uso y abuso de ellos para sentirse «eufórico» o aumentar la energía, para mejorar el desempeño en el trabajo o la escuela, o para bajar de peso o controlar el apetito.

Los signos y síntomas del consumo reciente comprenden:

  • Exaltación y exceso de confianza
  • Estado de alerta más intenso
  • Mayor energía e inquietud
  • Cambios de conducta o agresión
  • Dicción rápida o incoherente
  • Pupilas dilatadas
  • Ideas delirantes y alucinaciones
  • Irritabilidad o cambios en el estado de ánimo
  • Cambios en la frecuencia cardíaca y la presión arterial
  • Náusea o vómitos con pérdida de peso
  • Facultadas mentales alteradas
  • Congestión nasal y daño en la membrana mucosa de la nariz (si se esnifan drogas)
  • Insomnio
  • Paranoia
  • Depresión a medida que pasa el efecto de la droga

Drogas sintéticas

Las drogas sintéticas comúnmente se consumen en discotecas, conciertos y fiestas. Algunos ejemplos son el éxtasis o Molly (MDMA), ácido γ-hidroxibutírico (GHB), flunitrazepam (Rohipnol o «roofie») y ketamina. No todas estas drogas están en la misma categoría, pero comparten efectos y peligros similares, como los efectos perjudiciales a largo plazo.

Debido a que el ácido γ-hidroxibutírico y el Rohipnol causan sedación, relajación muscular, confusión y pérdida de memoria, el consumo de estas drogas se asocia con conductas sexuales indebidas o agresión sexual.

Los signos y síntomas del consumo de drogas sintéticas comprenden:

  • Alucinaciones
  • Paranoia
  • Pupilas dilatadas
  • Escalofríos y sudoración
  • Movimientos involuntarios (temblores)
  • Cambios de conducta
  • Calambres musculares y apretamiento de dientes
  • Desinhibición
  • Sentidos de la vista, el oído y el gusto más intensos o alterados
  • Disminución de la coordinación
  • Capacidad de juicio deficiente
  • Problemas de memoria o pérdida de memoria
  • Disminución del nivel de conciencia
  • Aumento o disminución de la frecuencia cardíaca y la presión arterial

Alucinógenos

El consumo de alucinógenos produce distintos signos y síntomas según la droga. Los alucinógenos más frecuentes son la dietilamida del ácido lisérgico (LSD) y la fenciclidina (PCP).

La dietilamida del ácido lisérgico puede causar:

  • Alucinaciones
  • Percepción de la realidad muy reducida; por ejemplo, interpretar el aporte de uno de tus sentidos como si fuera de otro, como oír colores
  • Conducta impulsiva
  • Cambios emocionales rápidos
  • Cambios mentales permanentes en la percepción
  • Frecuencia cardíaca acelerada y presión arterial alta
  • Temblores
  • Reviviscencias: volver a experimentar una alucinación, incluso varios años después

El consumo de fenciclidina puede causar:

  • La sensación de estar separado del cuerpo y de lo que te rodea
  • Alucinaciones
  • Problemas de coordinación y movimiento
  • Conducta agresiva y posiblemente violenta
  • Movimientos involuntarios de los ojos
  • Falta de sensibilidad al dolor
  • Aumento en la presión arterial y la frecuencia cardíaca
  • Problemas de memoria y para pensar
  • Problemas para hablar
  • Facultadas mentales alteradas
  • Intolerancia a los ruidos fuertes
  • A veces, convulsiones o coma

Sustancias inhaladas

Los signos y síntomas del consumo de sustancias inhaladas varían según la sustancia. Algunas sustancias que suelen inhalarse comprenden pegamento, disolvente, corrector líquido, tinta de rotulador, gasolina, líquidos de limpieza y productos en aerosol de uso doméstico. Debido a la naturaleza tóxica de estas sustancias, los consumidores pueden desarrollar daño cerebral.

Los signos y síntomas del consumo comprenden:

  • Posesión de una sustancia inhalada sin explicación razonable
  • Euforia breve o intoxicación
  • Disminución de la inhibición
  • Mareos
  • Náuseas o vómitos
  • Movimientos involuntarios de los ojos
  • Indicios de intoxicación, con balbuceos, movimientos lentos y mala coordinación
  • Latidos del corazón irregulares
  • Temblores
  • Hedor persistente del material inhalado
  • Erupción cutánea alrededor de la nariz y la boca

Analgésicos narcóticos

Los opioides son drogas narcóticas analgésicas, que se producen a partir del opio o se fabrican sintéticamente. Esta clase de drogas comprende, entre otras, la heroína, la morfina, la codeína, la metadona y la oxicodona. Algunas personas que han consumido opioides durante mucho tiempo quizá necesiten que, durante el tratamiento, el médico les recete un sustituto de la droga temporal o de largo plazo.

Los signos y síntomas del consumo y la dependencia de narcóticos comprenden:

  • Euforia o sentirse «drogado»
  • Reducción de la sensación de dolor
  • Somnolencia o sedación
  • Balbuceo
  • Problemas de atención y memoria
  • Pupilas contraídas
  • Falta de percepción o de atención a las personas u objetos alrededor
  • Problemas de coordinación
  • Depresión
  • Confusión
  • Piel sudorosa y pegajosa
  • Estreñimiento
  • Moqueo o llagas en la nariz (si se esnifan drogas)
  • Marcas de agujas (si se inyectan drogas)

Cuándo consultar al médico

Si tu consumo de la droga está fuera de control o causa problemas, pide ayuda. Cuanto antes consigas ayuda, mayores serán tus probabilidades de recuperación a largo plazo. Habla con tu médico de atención primaria o consulta con un profesional de salud mental, como un especialista en adicción a las drogas o psiquiatría de las adicciones, o como un asesor autorizado en alcohol y drogas.

Pide una consulta para ver a un médico si:

  • No puedes suspender el consumo de una droga
  • Tu consumo de la droga te ha llevado a conductas peligrosas, como compartir agujas o tener relaciones sexuales sin protección
  • Piensas que puedes estar teniendo síntomas de abstinencia después de suspender el consumo de la droga

Si no estás listo para acudir a un médico, las líneas de ayuda o los números directos pueden ser útiles para obtener información sobre los tratamientos. Puedes encontrar estos números telefónicos en el directorio telefónico o en Internet.

Busca ayuda de urgencia si tú o alguien que conoces consumieron una droga y:

  • Tienen una sobredosis
  • Presentan cambios en el nivel de conciencia
  • Tienen problemas para respirar
  • Tienen ataques o convulsiones
  • Manifiestan signos de ataque cardíaco, como dolor o presión en el pecho
  • Tienen alguna otra reacción física o psicológica problemática luego del consumo de la droga

Preparativos para una intervención

Las personas con problemas de adicción generalmente niegan que tienen un problema y se muestran reacias a buscar tratamiento. En una intervención, se le presenta a un ser querido una oportunidad estructurada de hacer cambios antes de que todo empeore, lo que puede motivar a esa persona a buscar o aceptar ayuda.

Una intervención debe estar bien planificada y la pueden realizar familiares y amigos con el asesoramiento de un médico o profesional, como un asesor autorizado en alcohol y drogas, o la puede dirigir un profesional de intervención. Implica a familiares, amigos y, a veces, a compañeros de trabajo, sacerdotes u otras personas que se preocupan por el problema de adicción de la persona en cuestión.

Durante la intervención, estas personas se reúnen para tener una conversación directa y sincera con la persona sobre las consecuencias de la adicción, y le piden que acepte el tratamiento.

Al igual que en muchos trastornos de salud mental, hay varios factores que contribuyen al desarrollo de la adicción y la dependencia a las drogas. Los factores principales son:

  • Ambientales. Los factores ambientales, como las creencias y actitudes de tu familia, y la exposición a grupos de pares que alientan el consumo de drogas, suelen influir en el inicio del consumo de drogas.
  • Genéticos. Una vez que has comenzado a consumir una droga, el paso a la adicción depende de rasgos heredados (genéticos), que pueden retrasar o acelerar el avance de la enfermedad.

Cambios en el cerebro

La adicción física parece ocurrir cuando el consumo reiterado de una droga cambia la forma en que el cerebro percibe el placer. La droga de adicción causa cambios físicos en algunas células nerviosas (neuronas) del cerebro. Las neuronas utilizan sustancias químicas llamadas «neurotransmisores» para comunicarse. Estos cambios pueden permanecer mucho tiempo después de que dejas de consumir la droga.

Personas de cualquier edad, sexo o situación económica pueden volverse adictas a una droga. No obstante, algunos factores pueden afectar la probabilidad y rapidez de desarrollar una adicción:

  • Antecedentes familiares de adicción. La adicción a las drogas es más frecuente en algunas familias y probablemente implica una predisposición genética. Si tienes un familiar consanguíneo, como un padre o hermano, con problemas de alcohol o drogas, tienes más riesgo de desarrollar una adicción a las drogas.
  • Ser hombre. Los hombres tienen más probabilidades de tener problemas con las drogas que las mujeres. No obstante, se sabe que el avance de los trastornos adictivos es más rápido en las mujeres.
  • Tener otro trastorno de salud mental. Si tienes un trastorno de salud mental como depresión, déficit de atención, trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH) o trastorno de estrés postraumático, tienes más probabilidades de crear una dependencia a las drogas.
  • Presión social. La presión social es un factor importante para comenzar a usar y abusar de las drogas, en especial para la gente joven.
  • Falta de implicación familiar. Las situaciones familiares difíciles o la falta de un vínculo con tus padres o hermanos pueden aumentar el riesgo de adicción, al igual que la falta de supervisión de los padres.
  • Ansiedad, depresión y soledad. El uso de drogas puede ser una forma de lidiar con estos sentimientos psicológicos dolorosos y puede empeorar aún más estos problemas.
  • Tomar una droga altamente adictiva. Algunas drogas, como los estimulantes, la cocaína o los analgésicos, pueden dar lugar a un desarrollo más rápido de la adicción que otras drogas. Sin embargo, usar drogas que se consideran menos adictivas, las llamadas «drogas ligeras», puede ser el inicio del uso de las drogas y la adicción.

El consumo de drogas puede tener efectos perjudiciales y significativos a corto y largo plazo. El consumo de algunas drogas puede ser especialmente riesgoso, sobre todo si tomas dosis altas o las combinas con otras drogas o con alcohol. Estos son algunos ejemplos.

  • La metanfetamina, los opiáceos y la cocaína son muy adictivos y pueden tener múltiples consecuencias para la salud a corto y largo plazo, tales como comportamiento psicótico, convulsiones o muerte por sobredosis.
  • El ácido γ-hidroxibutírico y el Rohypnol pueden provocar sedación, confusión y pérdida de memoria. Estas drogas, conocidas como «drogas del violador», son fáciles de administrar a alguien sin su conocimiento o consentimiento y se sabe que afectan la capacidad de resistir el contacto no deseado y el recuerdo del evento. En dosis elevadas, pueden provocar convulsiones, coma y la muerte. El peligro aumenta cuando estas drogas se consumen con alcohol.
  • El éxtasis o Molly (MDMA) puede provocar deshidratación, desequilibrio de electrolitos y complicaciones tales como convulsiones. A largo plazo, el MDMA puede dañar el cerebro.
  • Un peligro particular de las drogas sintéticas es que las presentaciones líquidas, en píldora o en polvo de estas drogas disponibles en la calle a menudo contienen sustancias desconocidas que pueden ser dañinas, como otras drogas de fabricación ilegal o medicamentos.
  • Debido a las características tóxicas de las drogas que se inhalan, los consumidores pueden sufrir daños cerebrales de distintos grados de gravedad.

Otras complicaciones que cambian la vida

La dependencia de las drogas puede causar varias complicaciones peligrosas y dañinas, por ejemplo:

  • Contraer una enfermedad contagiosa. Las personas que son adictas a una droga tienen más probabilidades de contraer una enfermedad infecciosa, como el VIH, ya sea por mantener relaciones sexuales inseguras o por compartir agujas.
  • Otros problemas de salud. La adicción a las drogas puede provocar diversos problemas de salud física y mental a corto y largo plazo. Esto depende de la droga que se consuma.
  • Accidentes. Si eres adicto a las drogas, tienes más probabilidades de conducir o realizar otras actividades peligrosas mientras te encuentras bajo su influencia.
  • Suicidio. Las personas adictas a las drogas tienen más probabilidades de suicidarse en comparación con las personas que no son adictas.
  • Problemas familiares. Los cambios de conducta pueden provocar conflictos maritales o familiares y problemas de custodia.
  • Problemas laborales. El consumo y la dependencia de las drogas pueden causar un menor rendimiento laboral, ausencias del trabajo y la eventual pérdida del empleo.
  • Problemas en la escuela. El consumo de drogas puede afectar de manera negativa el rendimiento académico y la motivación para destacarse en la escuela.
  • Problemas legales. Estos son muy comunes en los consumidores de drogas y pueden tener origen en la compra o la posesión de drogas ilegales, el robo para mantener la adicción, el manejo de vehículos bajo la influencia de drogas o alcohol o conflictos por la custodia de los hijos.
  • Problemas financieros. Al gastar el dinero en mantener tu consumo de drogas puede faltarte para tus otras necesidades, lo que podría endeudarte y derivar en conductas ilegales o poco éticas.

Puede ser de ayuda obtener una perspectiva independiente de alguien de confianza y que te conozca bien. Puedes comenzar a hablar sobre tu consumo de sustancias con tu médico de cabecera o pedir una derivación a un especialista en adicción a las drogas, como un asesor autorizado en alcohol y drogas, un psiquiatra o psicólogo. Pídele a un familiar o a un amigo que te acompañe.

Qué puedes hacer

Para prepararte para la consulta:

  • Sé honesto acerca de tu consumo de drogas. Cuando tienes un problema de consumo de drogas, puede ser sencillo minimizar o subestimar la cantidad que consumes y tu nivel de dependencia. Para tener una idea precisa de cuál es el tratamiento que puede ayudarte, sé honesto con tu médico u otro profesional de salud mental.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, vitaminas y otros suplementos que tomas, e incluye las dosis. Cuéntale al médico sobre cualquier droga legal o ilegal que consumas.
  • Prepara preguntas para hacerle a tu médico.

Las preguntas básicas para hacerle a tu médico son las siguientes:

  • ¿Cuál es la mejor manera de abordar mi problema con las drogas?
  • ¿Debería consultar a un psiquiatra o a otro profesional de salud mental?
  • ¿Tendré que ir al hospital o pasar algún tiempo como paciente hospitalizado o ambulatorio en una clínica de recuperación?
  • ¿Hay folletos u otro material impreso que pueda consultar? ¿Qué sitios web recomiendas?
  • ¿Cuáles son las alternativas al abordaje principal que sugieres?

No dudes en hacer preguntas en cualquier momento de la consulta.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas. Prepárate para responderlas, de manera que ahorres tiempo y puedas dedicarlo a repasar los puntos en los que quieres concentrarte. El médico puede preguntarte:

  • ¿Qué drogas consumes?
  • ¿Cuándo consumiste drogas por primera vez?
  • ¿Con qué frecuencia consumes drogas?
  • Cuando tomas una droga, ¿cuánto consumes?
  • ¿Alguna vez sientes que podrías tener un problema con las drogas?
  • ¿Has intentado dejarlas por su cuenta? ¿Qué pasó cuando lo hiciste?
  • Si trataste de dejarlas, ¿tuviste síntomas de abstinencia?
  • ¿Algún miembro de tu familia criticó tu consumo de drogas?
  • ¿Estás preparado para recibir el tratamiento necesario para tu problema con las drogas?

Diagnosticar una adicción a las drogas (también llamada trastorno de consumo de sustancias) requiere una evaluación minuciosa y generalmente comprende una evaluación de un psiquiatra, psicólogo o un asesor autorizado en alcohol y drogas. Los análisis de laboratorio, como los de sangre u orina, se utilizan para evaluar el consumo de drogas, pero no pueden diagnosticar la adicción. Estos análisis se pueden utilizar para controlar el tratamiento y la recuperación.

Para el diagnóstico de un trastorno de consumo de sustancias, la mayoría de los profesionales de salud mental utilizan los criterios del Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM-5) (Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales DSM-5), publicado por la American Psychiatric Association (Asociación Estadounidense de Psiquiatría), para diagnosticar las enfermedades mentales. Las compañías de seguro también usan este manual para reembolsar el costo del tratamiento.

Los criterios del DSM-5 para el trastorno de consumo de drogas comprenden un patrón de comportamiento de consumo de drogas que provoca muchos problemas y angustia, independientemente de qué droga se consume.

Si dentro de un período de 12 meses tienes al menos dos de estos problemas es probable que tengas un trastorno de consumo de sustancias:

  • Generalmente consumes mayores cantidades de la droga durante un período de tiempo más largo del que tenías pensado
  • Quieres consumir menos o no consumir, pero no lo lograste
  • Dedicas mucho tiempo a intentar obtener la droga, a consumirla o a recuperarte de sus efectos
  • La necesidad de consumir es tan intensa no puedes pensar en otra cosa
  • No cumples con tus obligaciones y responsabilidades debido al consumo de drogas
  • Sigues consumiendo la droga, aun cuando sabes que te está causando problemas en tu vida
  • Dejas de ir o te ausentas cada vez más de tus actividades sociales, ocupacionales o recreacionales importantes por consumir drogas
  • Consumes la sustancia en situaciones que pueden ser peligrosas, por ejemplo mientras conduces o manejas una máquina
  • Consumes la sustancia a pesar de que sabes que está provocándote un daño físico o psicológico
  • Desarrollas tolerancia, lo que significa el efecto que te produce la droga es cada es cada vez menor y necesitas una dosis cada vez mayor para obtener el mismo efecto
  • Tienes síntomas de abstinencia físicos o psicológicos cuando suspendes la droga, o consumes la droga (o una droga similar) para evitar los síntomas de abstinencia

Las opciones de tratamiento que se explican a continuación pueden ayudarte a superar una adicción y a mantenerte lejos de las drogas.

Programas de tratamiento de la dependencia química

Los programas de tratamiento en general ofrecen:

  • Sesiones de terapia familiar, grupal o individual
  • Enfoque en comprender la naturaleza de la adicción y prevenir las recaídas
  • Niveles de atención y ámbitos que varían según tus necesidades, como programas para el paciente ambulatorio, residencial y hospitalizado

Desintoxicación

El objetivo de la desintoxicación, también llamada «eliminación de toxinas» o «tratamiento de abstinencia», es permitirte suspender el consumo de la droga adictiva de la forma más rápida y segura posible. Para algunas personas, puede ser seguro someterse al tratamiento de abstinencia de manera ambulatoria. Otros pueden necesitar la admisión a un hospital o a un centro de tratamiento residencial.

La abstinencia de distintas categorías de drogas, como antidepresivos, estimulantes u opioides, produce efectos secundarios diferentes y requiere enfoques diferentes. La desintoxicación puede consistir en la reducción gradual de la dosis de la droga o el reemplazo temporal por otras sustancias, como la metadona, la buprenorfina, o una combinación de buprenorfina y naloxona.

Asesoramiento psicológico

Como parte del programa de tratamiento para la drogadicción, un psicólogo, psiquiatra o consejero certificado en drogas o alcohol puede brindar asesoramiento psicológico, también llamado «terapia» o «psicoterapia», a individuos, familias o grupos. El terapeuta o consejero puede:

  • Ayudarte a desarrollar formas de enfrentar tu compulsión a las drogas
  • Sugerir estrategias para evitar las drogas y prevenir recaídas
  • Ofrecer sugerencias sobre cómo tratar una recaída, si es que ocurre
  • Hablar sobre temas relativos a tu trabajo, tus problemas legales y tus relaciones con familia y amigos
  • Incluir a familiares para ayudarlos a desarrollar mejores habilidades de comunicación y brindarte apoyo

Grupos de autoayuda

Muchos grupos de autoayuda, si bien no todos, usan el modelo de 12 pasos desarrollado por Alcohólicos Anónimos. Los grupos de autoayuda, como Narcóticos Anónimos, ayudan a las personas adictas a las drogas.

El mensaje del grupo de autoayuda es que la adicción es un trastorno crónico con un riesgo de recaída. Los grupos de autoayuda pueden disminuir los sentimientos de vergüenza y aislamiento que pueden conducir a una recaída.

Tu terapeuta o consejero puede ayudarte a encontrar un grupo de autoayuda. También puedes encontrar grupos de apoyo en tu comunidad o en Internet.

Superar una adicción y mantenerse alejado de las drogas requiere un esfuerzo continuo. Es fundamental aprender a enfrentar nuevos desafíos o situaciones y saber dónde buscar ayuda. Estas medidas pueden ser de ayuda:

  • Consulta con un terapeuta. Presta atención a tu salud mental. La adicción a las drogas está asociada a varios problemas que pueden aliviarse con terapia, incluso otros problemas de salud mental no diagnosticados o problemas matrimoniales o familiares. La consulta con un terapeuta o psiquiatra puede ayudarte a recuperar tu tranquilidad mental y recomponer tus relaciones.
  • Busca tratamiento para otros trastornos de salud mental. Las personas con otros problemas de salud mental, como la depresión, son más propensas a volverse adictas a las drogas. Busca inmediatamente tratamiento con un profesional de salud mental cualificado si tienes algún signo o síntoma de enfermedad mental.
  • Únete a un grupo de apoyo. Los grupos de apoyo, como Narcóticos Anónimos (Narcotics Anonymous) o Alcohólicos Anónimos (Alcoholics Anonymous) pueden ser muy eficaces para enfrentar las adicciones. Comprender, entender y compartir experiencias puede ayudarte a salir de una adicción y a mantenerte alejado de las drogas.

La mejor manera de evitar volverse adicto a una droga ilegal es ni siquiera probarla una vez.

Tenga cuidado cuando tome un medicamento recetado adictivo. Los médicos recetan estos medicamentos a dosis seguras y controlan su consumo para que no recibas una dosis demasiado grande o por demasiado tiempo. Si sientes que tienes que tomar más de la dosis recetada de un medicamento, comunícate con tu médico.

Prevención de abuso de drogas en niños y adolescentes

Toma estas medidas para ayudar a prevenir el abuso de drogas en niños y adolescentes:

  • Comunica. Habla con tus hijos sobre los riesgos del consumo y abuso de drogas.
  • Escucha. Presta atención cuando tus hijos hablen sobre la presión de pares y muéstrale tu apoyo a sus esfuerzos por resistirla.
  • Da un buen ejemplo. No abuses del alcohol ni de las drogas adictivas. Los niños de padres que abusan de las drogas tienen un gran riesgo de adicción a las drogas.
  • Fortalece el vínculo. Trabaja en la relación con tus hijos. Un vínculo fuerte y estable entre tú y tu hijo reducirá el riesgo de que tu hijo consuma y abuse de las drogas.

Prevenir una recaída

Una vez que fuiste adicto a una droga, tienes un alto riesgo de caer nuevamente en un patrón adictivo. Si empiezas a consumir la droga, es probable que nuevamente pierdas el control sobre su consumo, incluso si te has sometido a un tratamiento y no has consumido drogas durante un tiempo.

  • Cumple con tu plan de tratamiento. Controla tus antojos. Puede parecer como si te hubieras recuperado y no necesitas seguir tomando medidas para mantenerte lejos de las drogas. Pero tus probabilidades de seguir lejos de las drogas serán mayores si continúas viendo a tu asesor, si asistes a las reuniones de los grupos de apoyo y si tomas la medicación recetada.
  • Evita situaciones de alto riesgo. No regreses al barrio donde solías conseguir las drogas. Y aléjate del anterior grupo que consumía drogas.
  • Obtén ayuda de inmediato si volviste a consumir drogas. Si volviste a consumir drogas, habla con tu médico, tu profesional de salud mental o con alguien más que pueda ayudarte de inmediato.
Dec. 05, 2014