Los mareos tienen varias causas posibles, entre ellas, alteraciones en el oído interno, mareos causados por movimiento y efectos producidos por algunos medicamentos. En ocasiones, la causa es un trastorno oculto, por ejemplo, mala circulación, infección o una lesión.

La forma en la que te hacen sentir los mareos y sus desencadenantes proporcionan indicios de las causas posibles. La duración de los mareos y cualquier otro síntoma que experimentes también ayudan a identificar la causa.

Problemas en el oído interno que causan mareos (vértigo)

El sentido del equilibrio depende de una combinación de datos que envían varias partes del aparato sensorial. Estas comprenden:

  • Los ojos, que te ayudan a determinar dónde está tu cuerpo y cómo se mueve
  • Los nervios sensoriales, que envían mensajes al cerebro sobre los movimientos y las posiciones
  • El oído interno, que alberga sensores que ayudan a detectar la gravedad y los movimientos de un lado para otro

El vértigo es la sensación falsa de lo que te rodea gira o se mueve. Cuando tienes trastornos del oído interno, el cerebro recibe señales del oído interno que no coinciden con lo que los ojos y los nervios sensoriales están recibiendo. El vértigo es lo que se produce mientras el cerebro trabaja para ordenar la desorientación.

  • Vértigo postural paroxístico benigno. Este trastorno causa una sensación intensa y breve, aunque falsa, de que estás girando o moviéndote. Estos episodios los desencadena un cambio rápido del movimiento de la cabeza, como cuando te das vuelta en la cama, te pones de pie o experimentas un golpe en la cabeza. El vértigo postural paroxístico benigno es la causa más frecuente de vértigo.
  • Infección. Una infección viral de un nervio dentro del oído interno (nervio vestibular), denominada «neuritis vestibular», puede causar vértigo intenso y constante. Si también experimentas pérdida repentina de la audición, podrías tener laberintitis.
  • Enfermedad de Ménière. Esta enfermedad implica la acumulación excesiva de líquido en el oído interno. Se caracteriza por episodios repentinos de vértigo que duran hasta varias horas. También es probable que experimentes pérdida de la audición fluctuante, un zumbido en el oído y sensación de oído tapado.
  • Migraña. Las personas que experimentan migrañas podrían tener episodios de vértigo u otros tipos de mareos, incluso cuando no tienen un dolor de cabeza grave. Estos episodios de vértigo pueden durar desde minutos hasta horas y podrían asociarse a dolor de cabeza, como así también a sensibilidad a la luz y al ruido.

Problemas circulatorios que causan mareos

Si el corazón no está bombeando suficiente sangre al cerebro, es probable que te sientas mareado, débil o con falta de equilibrio. Las causas comprenden:

  • Caída de la presión arterial. Una caída drástica de la presión arterial sistólica —el valor más alto en la lectura de la presión arterial — podría dar lugar a aturdimiento breve o sensación de desmayo. Esto puede ocurrir al incorporarte o al pararte demasiado rápido. Este trastorno también se denomina «hipotensión ortostática»
  • Mala circulación sanguínea. Trastornos tales como la cardiomiopatía, el ataque cardíaco, la arritmia y el accidente isquémico transitorio podrían causar mareos. Además, una disminución del volumen de sangre podría causar un flujo sanguíneo inadecuado hacia el cerebro o el oído interno.

Otras causas de los mareos

  • Trastornos neurológicos. Algunos trastornos neurológicos, por ejemplo, la enfermedad de Parkinson y la esclerosis múltiple, pueden dar lugar a una pérdida progresiva del equilibrio.
  • Medicamentos. Los mareos pueden ser un efecto secundario de ciertos medicamentos, como los medicamentos contra las convulsiones, los antidepresivos, los sedantes y tranquilizantes. Particularmente los medicamentos para bajar la presión arterial podrían causar desvanecimiento si disminuyen demasiado la presión arterial.
  • Trastornos de ansiedad. Ciertos trastornos de ansiedad podrían causar aturdimiento o sensación de atontamiento, a los que a menudo se les llama «mareos». Estos comprenden ataques de pánico y temor a salir de casa o estar en espacios grandes a la intemperie (agorafobia).
  • Bajas concentraciones de hierro (anemia). Otros signos y síntomas que probablemente se manifiesten con los mareos si tienes anemia consisten en fatiga, debilidad y palidez.
  • Bajas concentraciones de azúcar en sangre (hipoglucemia). Esta afección generalmente se manifiesta en las personas con diabetes que utilizan insulina. Los mareos (aturdimiento) podrían estar acompañados por sudoración y ansiedad.
  • Hipertermia y deshidratación. Si estás en actividad en un clima caluroso o si no bebes suficientes líquidos, es probable que te sientas mareado debido al aumento de la temperatura corporal por encima de lo normal (hipertermia) o a la deshidratación. Esto es especialmente cierto si tomas determinados medicamentos para el corazón.
Aug. 11, 2015