La mejor manera de evitar el choque cardiógeno es prevenir un ataque cardíaco, con los mismos cambios de estilo de vida que sirven para tratar enfermedades cardíacas:

  • Controla la presión arterial alta (hipertensión). Hacer ejercicio, controlar el estrés, mantener un peso saludable y limitar el consumo de sal y de alcohol ayudan a mantener la hipertensión bajo control. Además, el médico puede recetarte medicamentos para tratar la hipertensión.
  • No fumes. Varios años después de dejar de fumar, el riesgo de un accidente cerebrovascular es igual que el de una persona no fumadora.
  • Mantén un peso saludable. El sobrepeso contribuye a otros factores de riesgo de ataque cardíaco y choque cardiógeno, como presión arterial alta, enfermedades cardiovasculares y diabetes. Bajar tan solo 10 libras (4,5 kilos) de peso puede reducir la presión arterial y mejorar los niveles de colesterol.
  • Reduce el colesterol y las grasas saturadas en tu dieta. Consumir menos colesterol y grasas (especialmente grasas saturadas) puede reducir el riesgo de enfermedad cardíaca. Si no puedes controlar el colesterol solo por medio de cambios en la dieta, el médico puede recetarte una medicación para reducir el colesterol.
  • Haz ejercicio regularmente. El ejercicio puede reducir la presión arterial, aumentar el nivel de colesterol de lipoproteínas de alta densidad y mejorar la salud general de los vasos sanguíneos y del corazón. También te ayuda a controlar el peso, la diabetes y a reducir el estrés. Haz gradualmente hasta 30 minutos de actividad (como caminar, trotar, nadar o andar en bicicleta) la mayoría de los días de la semana (si es que no puedes todos).

Si tienes un ataque cardíaco, actuar con rapidez puede ayudar a prevenir un choque cardiógeno. Busca atención médica de urgencia inmediatamente si crees que tienes un ataque cardíaco.

Oct. 09, 2014