Panorama general

En la quimioterapia para el cáncer de próstata, se usan medicamentos potentes para eliminar las células cancerosas o hacer más lenta su proliferación. Por lo general, estos medicamentos se administran directamente en una vena mediante una aguja.

La quimioterapia suele usarse para tratar el cáncer de próstata únicamente cuando se ha diseminado a varias zonas fuera de la próstata. La quimioterapia puede ayudar a las personas con cáncer de próstata avanzado a vivir más tiempo. También puede ayudar a aliviar el dolor y los síntomas del cáncer.

La quimioterapia puede usarse junto con la terapia hormonal para el cáncer de próstata. También puede ayudar a tratar el cáncer de próstata avanzado cuando la terapia hormonal no funciona. La quimioterapia generalmente no se usa para el cáncer de próstata en etapa inicial.

Tipos

Los medicamentos de quimioterapia más comunes para el cáncer de próstata son los siguientes:

  • Docetaxel (Beizray, Docivyx o Taxotere), que suele ser la primera línea de tratamiento. En estudios, el docetaxel ha ayudado a las personas con cáncer de próstata avanzado a vivir más tiempo en comparación con quienes recibieron otros medicamentos.
  • Cabazitaxel (Jevtana), que suele ser la segunda opción cuando el docetaxel deja de funcionar.

El docetaxel y el cabazitaxel pertenecen a un grupo de medicamentos de quimioterapia llamados taxanos. Los taxanos, que se derivan de plantas, actúan deteniendo la división de las células cancerosas en nuevas células.

Otros medicamentos de quimioterapia que pueden usarse:

  • La mitoxantrona se usa para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida.
  • La quimioterapia a base de platino puede usarse en combinación con otros medicamentos de quimioterapia cuando el docetaxel no funciona. Entre los ejemplos de estos medicamentos se incluyen el carboplatino y el cisplatino.

Por qué se hace

La quimioterapia puede considerarse para el cáncer de próstata avanzado que se ha diseminado más ampliamente en el cuerpo. Por ejemplo, el cáncer puede diseminarse al hígado, a los pulmones o a varias zonas óseas. Agregar quimioterapia a la terapia hormonal para el cáncer de próstata puede ayudar a prolongar la vida. También puede aliviar el dolor y mejorar la calidad de vida. La quimioterapia puede administrarse en las siguientes situaciones:

Para el cáncer de próstata que se ha diseminado, pero que todavía responde a la terapia hormonal

A veces, la quimioterapia, generalmente el docetaxel, puede combinarse con la terapia hormonal para tratar el cáncer de próstata avanzado que es sensible a las hormonas androgénicas y utiliza estas hormonas para su desarrollo. Este tipo de cáncer se llama cáncer metastásico de próstata sensible a la castración.

La terapia hormonal para este tipo de cáncer suele incluir la terapia de privación de andrógenos y ciertos bloqueadores hormonales, como abiraterona (Yonsa o Zytiga) o darolutamida (Nubeqa). Esta combinación de quimioterapia y terapia hormonal puede ayudar a prolongar la vida.

Para el cáncer de próstata que se ha diseminado y ya no responde a la terapia hormonal

La mayoría de los casos de cáncer de próstata avanzados se vuelven menos sensibles a la terapia hormonal con el tiempo. Esto significa que, aunque la terapia hormonal mantiene bajos los niveles de testosterona, el cáncer continúa desarrollándose. Esto se llama cáncer metastásico de próstata resistente a la castración.

El docetaxel es una opción de tratamiento para este tipo de cáncer. El cabazitaxel es otra opción si el docetaxel deja de funcionar.

La quimioterapia para el cáncer metastásico de próstata resistente a la castración se suele usar junto con otras terapias, que incluyen otros medicamentos de quimioterapia, terapias hormonales, inmunoterapias, radiofármacos y terapias dirigidas. La elección de las terapias depende de tu tipo de cáncer y de los tratamientos que ya hayas recibido. También depende de tus síntomas, tus preferencias y los posibles efectos secundarios de los tratamientos.

Para ciertos tipos agresivos de cáncer de próstata

Se puede usar una combinación de medicamentos de quimioterapia, carboplatino y cabazitaxel, junto con esteroides, para el cáncer de próstata de células pequeñas. Este es un tipo raro de cáncer de próstata que se desarrolla más rápidamente. Los medicamentos de quimioterapia a base de platino pueden usarse en el cáncer metastásico de próstata resistente a la castración en personas con ciertas variaciones genéticas.

Para el alivio de los síntomas

La mitoxantrona es un medicamento de quimioterapia aprobado para aliviar los síntomas relacionados con el cáncer metastásico de próstata. Puede aliviar los síntomas mediante la eliminación de algunas de las células cancerosas. Puede ser útil cuando el docetaxel, el cabazitaxel o ambos no están funcionando. La mitoxantrona no prolonga la supervivencia.

Riesgos

Efectos secundarios comunes

Los efectos secundarios comunes de los medicamentos de quimioterapia para el cáncer de próstata son los siguientes:

  • Supresión de la médula ósea. Los efectos secundarios de los medicamentos de quimioterapia para el cáncer de próstata suelen incluir mucho cansancio, formación de hematomas con facilidad e infecciones más frecuentes. Esto se debe a que la quimioterapia afecta las células madre que proliferan rápidamente en la médula ósea. Como consecuencia, hay menos glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas en la sangre.
  • Daño en los nervios. Los medicamentos de quimioterapia también pueden causar neuropatía periférica, que es el daño en los nervios de los dedos de las manos y los pies. Esto puede causar entumecimiento y hormigueo en los dedos de las manos y los pies. La neuropatía periférica es más común con el docetaxel que con el cabazitaxel.
  • Reacciones alérgicas. Tanto el docetaxel como el cabazitaxel pueden causar reacciones alérgicas. En ocasiones, estas reacciones pueden ser graves. Los medicamentos esteroides, como la prednisona, pueden ayudar a prevenir estas reacciones.
  • Acumulación de líquido. El docetaxel y el cabazitaxel pueden hacer que el cuerpo retenga líquido, especialmente en la parte inferior de las piernas. Por lo general, los profesionales de atención médica recetan un medicamento esteroide diario para ayudar a prevenir este efecto secundario.

Otros efectos secundarios que pueden aparecer durante el tratamiento de quimioterapia

En el proceso de destrucción de las células cancerosas de rápida proliferación, los medicamentos de quimioterapia pueden dañar otras células sanas de rápida proliferación, como las que se encuentran en los folículos pilosos y el aparato digestivo. Pregúntale a tu equipo de atención médica sobre los efectos secundarios de los medicamentos que recibirás. Los efectos secundarios posibles de los medicamentos de quimioterapia son los siguientes:

  • Náuseas
  • Vómitos
  • Diarrea
  • Caída del pelo
  • Cambios en las uñas
  • Pérdida del apetito
  • Fiebre
  • Llagas en la boca
  • Dolor
  • Estreñimiento

Muchos de estos efectos secundarios se pueden evitar o tratar. La mayoría de los efectos secundarios desaparecen una vez finalizado el tratamiento.

Efectos secundarios a largo plazo y tardíos

Los medicamentos de quimioterapia también pueden causar efectos secundarios que no aparecen hasta meses o años después del tratamiento. Los efectos secundarios tardíos varían según el medicamento de quimioterapia, pero pueden incluir los siguientes:

  • Daño al tejido del pulmón
  • Problemas cardíacos
  • Infertilidad
  • Problemas renales
  • Daño permanente a los nervios
  • Riesgo de un segundo cáncer En casos poco frecuentes, la mitoxantrona puede derivar en leucemia años después.

Pregúntale a tu profesional de atención médica si tienes riesgo de presentar efectos secundarios tardíos. Pregunta a qué signos y síntomas deberías prestar atención, ya que pueden ser señal de un problema.

Cómo prepararte

Antes de comenzar la quimioterapia, es probable que te reúnas con tu equipo de atención oncológica para analizar un enfoque que se adapte a tu situación. Tu equipo tiene en cuenta varios factores, entre ellos:

  • Otros tratamientos contra el cáncer que hayas recibido en el pasado.
  • Medicamentos contra el cáncer que estés tomando.
  • Todos los síntomas que tengas.
  • A dónde se diseminó el cáncer.
  • En cuántas zonas del cuerpo hay cáncer.
  • Tu salud general.
  • Cualquier otra afección grave que tengas y sus tratamientos.
  • Tus preferencias personales y otras inquietudes que tengas sobre el tratamiento contra el cáncer.

La preparación para la quimioterapia dependerá de los medicamentos que recibirás y de la manera en que se administrarán. El equipo te dará instrucciones específicas con el fin de que te prepares para tus tratamientos de quimioterapia. Podría ser necesario que hagas lo siguiente:

  • Realizarte pruebas y procedimientos para asegurarse de que el cuerpo está preparado para recibir la quimioterapia. Los análisis de sangre para revisar la función renal y hepática, y las pruebas cardíacas para revisar la salud del corazón, pueden ayudar al equipo de atención médica a saber si tu cuerpo está listo para la quimioterapia. Si existe alguna preocupación, tu tratamiento puede retrasarse o puedes recibir un medicamento de quimioterapia y una dosis diferentes que sean más seguros para ti.
  • Visitar a tu odontólogo. Tu equipo de atención médica puede recomendar que un odontólogo revise tus dientes para detectar signos de infección. El tratamiento de las infecciones existentes puede reducir el riesgo de complicaciones durante el tratamiento de quimioterapia, dado que cierta quimioterapia puede reducir la capacidad del cuerpo para combatir las infecciones.
  • Planificar con antelación para los efectos secundarios. Pregúntale a tu equipo de atención médica qué efectos secundarios esperar durante y después de la quimioterapia y planifica según corresponda. Por ejemplo, si el tratamiento de quimioterapia causa infertilidad, es recomendable que consideres opciones para preservar esperma para su uso en el futuro.
  • Planificar la ayuda en casa y en el trabajo. Un ciclo completo de quimioterapia para el cáncer de próstata avanzado puede durar hasta seis meses. La mayoría de las personas pueden trabajar y realizar sus actividades habituales durante la quimioterapia. Tu equipo de atención médica puede darte una idea general de cómo la quimioterapia puede afectar tus actividades habituales. Sin embargo, es difícil saber exactamente cómo puedes sentirte. Pregúntale a tu equipo si la mayoría de las personas en tu situación necesitan pedir licencia en el trabajo o ayuda en el hogar después del tratamiento. Pide los detalles de tu cronograma de quimioterapia para que puedas planificar el trabajo, el cuidado de los hijos y las mascotas u otros compromisos.
  • Prepararte para tu primer tratamiento. Pregúntale a tu equipo de atención médica cómo prepararte para la quimioterapia. Pídele a un amigo o familiar que te lleve a tu primer tratamiento. La mayoría de las personas puede conducir hacia y desde las sesiones de quimioterapia. Sin embargo, la primera vez puedes descubrir que los medicamentos te hacen sentir sueño o causan otros efectos secundarios que dificultan la conducción.

Qué esperar

Tu profesional de atención médica decide con qué frecuencia recibirás los tratamientos de quimioterapia. Esto se basa en los medicamentos que recibes, el tipo de cáncer que tienes y cómo se recupera tu cuerpo después de cada tratamiento.

Por lo general, los medicamentos de quimioterapia se administran en ciclos. Un ciclo es un período de tratamiento seguido de un período de descanso y recuperación. Para el cáncer de próstata, una infusión de quimioterapia generalmente se administra una vez cada tres semanas. También puedes tomar un medicamento esteroide, como la prednisona, todos los días.

Las sesiones de quimioterapia pueden realizarse en el consultorio de tu profesional de atención médica, en una unidad ambulatoria de un hospital o en una clínica. Un ciclo completo de quimioterapia puede incluir de 6 a 10 ciclos.

Antes del procedimiento

La mayoría de los medicamentos de quimioterapia para el cáncer de próstata se administran a través de una vía intravenosa. Antes de que comience tu quimioterapia, tu profesional de atención médica puede recomendar que te coloquen un dispositivo, como un catéter, un puerto o una bomba. El dispositivo se coloca mediante cirugía en una vena grande, generalmente en el pecho. Los medicamentos de quimioterapia se pueden administrar a través del dispositivo.

Este dispositivo permanece en su lugar durante todo el tratamiento de quimioterapia. Por lo tanto, no es necesario que te pinchen con una aguja cada vez que acudas para el tratamiento. El dispositivo también puede usarse para extracciones de sangre y tratamientos de apoyo, como administración de líquidos y antibióticos.

Pregúntale a tu equipo de atención médica sobre el uso de compresas frías alrededor de las manos y los pies durante tu sesión de quimioterapia. El frío puede ayudar a proteger los nervios de las manos y los pies, ya que reduce el flujo de la quimioterapia hacia estas zonas.

Durante el procedimiento

No todas las sesiones de quimioterapia son iguales, pero una sesión típica puede seguir este orden:

  • Te extraen una muestra de sangre para un hemograma y otros análisis.
  • Te hacen un breve examen físico para verificar la temperatura, el pulso y la presión arterial.
  • Te reúnes con el equipo de atención médica para revisar los resultados de los análisis de sangre y evaluar tu estado general de salud.
  • Te reúnes con el miembro del equipo de atención médica que te administra la quimioterapia.
  • Te insertan la vía intravenosa.
  • Recibes medicamentos de apoyo para prevenir efectos secundarios como náuseas, ansiedad o inflamación.
  • Recibes los medicamentos de quimioterapia. Esto puede llevar varias horas.

Mientras recibes la quimioterapia, puedes realizar otras actividades tranquilas. Muchas personas leen, escuchan música o un pódcast, o miran una película o un programa de televisión.

Tu equipo de atención médica te supervisa minuciosamente durante este tiempo. Si presentas una reacción u otros efectos secundarios, los miembros de tu equipo pueden atenderte rápidamente.

Después del procedimiento

Una vez que hayas recibido todo el medicamento de quimioterapia, tu equipo de atención médica generalmente hace lo siguiente:

  • Enjuaga la vía intravenosa y te desconecta de ella.
  • Verifica cómo te sientes. Puede tomarte la presión arterial y otros signos vitales.
  • Te da instrucciones sobre qué hacer cuando llegues a casa.
  • Se asegura de que tengas las recetas médicas que necesitas.
  • Programa las citas de seguimiento necesarias.
  • Te da las indicaciones sobre el manejo adecuado de los líquidos corporales, como orina, heces, vómitos y semen, ya que estos pueden contener parte de los medicamentos de quimioterapia durante las siguientes 48 horas. Esto simplemente puede implicar tirar dos veces la cadena después de usar el inodoro.

Algunas personas se sienten bien después de una sesión de quimioterapia y pueden retomar sus rutinas y actividades. Otras pueden presentar efectos secundarios más rápidamente. Se recomienda organizar que alguien te lleve a casa después, por lo menos durante las primeras sesiones, hasta que veas cómo te sientes. Si notas efectos secundarios después de tu sesión, informa a tu equipo de atención médica. Ellos pueden ayudarte a encontrar maneras de aliviar tus síntomas.

Después de completar el tratamiento de quimioterapia, tu equipo de atención médica programa visitas de seguimiento para controlar tus niveles de antígeno prostático específico. El antígeno prostático específico es una sustancia que producen las células de la próstata. Tener un nivel alto de antígeno prostático específico en la sangre puede ser un signo de cáncer de próstata. Tu equipo también controla los efectos secundarios a largo plazo.

Resultados

La quimioterapia no cura el cáncer de próstata avanzado. Aun así, puede hacer lo siguiente:

  • Ayudar a las personas a vivir más tiempo.
  • Disminuir los niveles de antígeno prostático específico.
  • Hacer más lento el crecimiento del cáncer.
  • Aliviar síntomas como el dolor para mejorar la calidad de vida.

Tu equipo de atención médica se basará en análisis de sangre, estudios por imágenes y cómo te sientes para vigilar tu respuesta al tratamiento.