Quiere lo mejor para su bebé. Es por eso que puede hacer cosas como agregar fruta en rodajas a su cereal fortificado para el desayuno, cubrir sus ensaladas con garbanzos y comer almendras como refrigerio. Pero, ¿sabía qué alimentos no debe comer durante el embarazo? Le brindamos algo de información básica sobre la alimentación durante el embarazo.
Los mariscos pueden ser una gran fuente de proteínas. Y los ácidos grasos omega-3 de muchos pescados pueden favorecer el desarrollo del cerebro y de los ojos del bebé. Sin embargo, algunos pescados y mariscos contienen niveles de mercurio que pueden ser peligrosos. Demasiado mercurio podría dañar el sistema nervioso en desarrollo del bebé.
Cuanto más grande y viejo sea el pescado, posiblemente más mercurio contenga. La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos indica que no debe comer lo siguiente durante el embarazo:
Entonces, ¿qué es seguro? Algunos tipos de mariscos contienen poco mercurio. Según las pautas alimentarias para los estadounidenses, las personas embarazadas pueden comer de 8 a 12 onzas (224 a 336 gramos) de marisco a la semana. Eso equivale a 2 o 3 porciones. Estas son algunas de las opciones.
Para evitar las bacterias o los virus dañinos en los mariscos, tenga en cuenta lo siguiente:
Durante el embarazo, el riesgo para intoxicación alimentaria por bacterias es mayor. Esto se conoce como enfermedad transmitida por alimentos. La reacción del cuerpo ante una intoxicación alimentaria durante el embarazo puede ser peor que si no tuviera un embarazo. Aunque es poco frecuente, la intoxicación alimentaria también puede afectar al bebé.
Para prevenir las enfermedades que trasmiten los alimentos, tenga en cuenta lo siguiente:
Muchos productos lácteos bajos en grasa pueden ser una parte saludable de su alimentación. Entre ellos se encuentran la leche desnatada, el queso mozzarella y el queso cottage. Pero no coma ni beba nada que contenga leche que no haya pasado por un proceso llamado pasteurización. Los productos con leche sin pasteurizar pueden causar enfermedades de origen alimentario.
Evite los quesos blandos, como el brie, el feta y el queso azul, a menos que la etiqueta indique que están pasteurizados o elaborados con leche pasteurizada. No beba jugos o sidra que no estén pasteurizados.
Para eliminar las bacterias dañinas, lave bien todas las frutas y verduras crudas. No coma brotes crudos, como los de alfalfa, trébol, rábano y judía mungo (soja verde). Podrían tener bacterias nocivas. Asegúrese de cocer completamente los brotes.
La cafeína puede pasar al bebé, pero los efectos que tiene en este no están claros. Para mayor seguridad, el profesional de atención médica podría indicarle que no consuma cafeína durante el embarazo. O bien, tal vez se le pida que limite el consumo de cafeína a menos de 200 miligramos (mg) al día.
Una taza de café preparado de 8 onzas (240 mililitros o ml) tiene aproximadamente 95 mg de cafeína. Una taza de té preparado de 240 ml (8 onzas) tiene aproximadamente 47 mg. Un refresco de cola de 360 ml (12 onzas) con cafeína tiene aproximadamente 33 mg.
No se conoce mucho sobre los efectos de ciertas hierbas en los fetos. Por lo tanto, no beba té de hierbas a menos que el profesional de atención médica lo autorice. Esto incluye los tipos de té de hierbas hechos para el embarazo.
No existen pruebas que indiquen que consumir alcohol sea seguro durante el embarazo. Para mayor seguridad, no beba nada de alcohol.
Considere los riesgos. Beber alcohol durante el embarazo lleva a un riesgo más alto para aborto espontáneo y muerte fetal dentro del útero. Beber alcohol también puede derivar en el síndrome alcohólico fetal. El síndrome puede hacer que el rostro se forme de manera extraña y que sea menos inteligente.
Si le preocupa el alcohol que bebió antes de saber que estaba cursando un embarazo o cree que necesita ayuda para dejar de beber, hable al profesional de atención médica.
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