¿No tiene tiempo para el cuidado intensivo de la piel? Aun así, puede consentirse. Un cuidado básico de la piel y un estilo de vida saludable pueden ayudar a prevenir el envejecimiento prematuro y otros problemas cutáneos. Empiece con estos cinco consejos.
Una de las formas más importantes de cuidar la piel es protegerla del sol. Toda una vida de exposición al sol puede causar arrugas, manchas de la edad y otros problemas cutáneos. También puede aumentar el riesgo para cáncer de piel.
Para una protección solar más completa:
El hábito de fumar envejece la piel y contribuye a la formación de arrugas. Fumar estrecha los diminutos vasos sanguíneos de las capas más externas de la piel. Esto disminuye el flujo sanguíneo y hace que la piel esté más apagada. También agota el oxígeno y los nutrientes de la piel, que son fundamentales para su salud.
Fumar daña las fibras llamadas colágeno y elastina, que dan a la piel fuerza y flexibilidad. Además, las expresiones faciales que se hacen una y otra vez mientras se fuma pueden influir en la aparición de arrugas. Estas expresiones incluyen fruncir los labios al aspirar el humo y entrecerrar los ojos para evitar que les entre humo al exhalar.
El hábito de fumar también aumenta el riesgo para cáncer de células escamosas en la piel, especialmente en los labios. Si fuma, la mejor manera de proteger su piel es dejar de fumar. Pida al profesional de atención médica consejos o tratamientos que contribuyan a dejar el hábito.
La limpieza y el afeitado diarios pueden resultar agresivos para la piel. Siga estos consejos para un cuidado suave de la piel:
Una alimentación equilibrada puede ayudarle a verse y sentirse mejor. Coma muchas frutas, verduras, granos integrales y proteínas magras. Las frutas y verduras frescas pueden ser especialmente útiles para prevenir los daños que pueden llevar al envejecimiento prematuro de la piel. Beba mucha agua para mantener la piel hidratada. Limite los alimentos y las bebidas con azúcar añadido, los refrigerios procesados y otros carbohidratos refinados. Algunos estudios sugieren que una dieta rica en carbohidratos refinados desprovistos de nutrientes puede acelerar el envejecimiento.
La relación entre la dieta y el acné no es clara. Pero algunas investigaciones relacionan el acné con beber mucha leche o comer muchos alimentos procesados que elevan rápidamente la glucosa en la sangre. Estudios limitados sugieren que nutrientes como la fibra y las grasas omega-3 son prometedores para ayudar a controlar el acné. Sin embargo, se necesitan más estudios para confirmarlo.
Demasiado estrés puede aumentar la sensibilidad de la piel y desencadenar brotes de acné y otras afecciones cutáneas.
Para aumentar las probabilidades de tener una piel sana y un estado de ánimo saludable, toma algunas medidas para controlar el estrés:
Los resultados para su piel pueden ser más espectaculares de lo que espera.
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