La linaza (Linum usitatissimum) y el aceite de linaza, que procede de las semillas de lino, son fuentes ricas en el ácido graso esencial alfa-linolénico, un ácido graso omega-3 saludable para el corazón. La linaza es rica en fibra soluble y en lignanos, que contienen fitoestrógenos. Al igual que la hormona estrógeno, los fitoestrógenos podrían tener propiedades anticancerígenas. El aceite de linaza no tiene estos fitoestrógenos.
La linaza puede consumirse entera o triturada, o en polvo como harina o sémola. El aceite de linaza está disponible en presentación líquida y en cápsulas.
La gente consume la linaza y el aceite de linaza para reducir el colesterol y la glucosa en la sangre y tratar afecciones digestivas. Algunas personas también toman linaza para tratar enfermedades inflamatorias.
Las investigaciones sobre el consumo de la linaza y el aceite de linaza para afecciones específicas demuestran lo siguiente:
Si se combina con ejercicio diario y una dieta baja en colesterol, la linaza podría ayudar a controlar los niveles de colesterol. La linaza también puede ser útil para controlar la diabetes y reducir el riesgo de enfermedades cardíacas.
Cuando se toman en las cantidades recomendadas, la linaza y el aceite de linaza suelen ser seguros. Sin embargo, cuando se toma en grandes cantidades y con muy poca agua, la linaza puede causar lo siguiente:
Evite el consumo de linaza y aceite de linaza durante el embarazo.
Ocasionalmente, el consumo de linaza o aceite de linaza causa una reacción alérgica.
No consuma linaza cruda o que no esté madura.
Dado que el aceite de linaza podría disminuir la coagulación de la sangre, deje de consumirlo dos semanas antes de someterse a una cirugía electiva.
Las pruebas son contradictorias en cuanto a si la linaza o el aceite de linaza tienen algún efecto sobre la próstata o el riesgo de cáncer de próstata.
Las siguientes son posibles interacciones:
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