Diagnóstico

El profesional de atención médica puede diagnosticar la neuralgia del trigémino basándose principalmente en cómo describes tu dolor. Es posible que te haga preguntas sobre tu dolor, por ejemplo, si:

  • Tipo. El dolor causado por la neuralgia del trigémino es repentino, intenso y breve. Puede sentirse como una descarga eléctrica. El dolor puede durar menos de un segundo o hasta dos minutos.
  • Ubicación. El lugar donde sientes dolor en la cara puede indicar al equipo médico si el nervio trigémino está afectado.
  • Desencadenantes. Comer, hablar, un contacto ligero o incluso una brisa fresca en la cara pueden producir dolor.

El equipo de atención médica puede realizar pruebas para ayudar a diagnosticar o determinar la causa de la neuralgia del trigémino. Las pruebas pueden incluir lo siguiente:

  • Examen neurológico. Tocar y revisar ciertas partes de tu rostro puede ayudar al equipo de atención médica a identificar dónde se presenta el dolor y qué rama del nervio trigémino podría estar afectada. Las pruebas de reflejos pueden ayudar a determinar si la causa de los síntomas es una presión sobre el nervio u otra afección.
  • Resonancia magnética. Es posible que deban hacerte una resonancia magnética para identificar las posibles causas de la neuralgia del trigémino. Una resonancia magnética puede mostrar signos de esclerosis múltiple o un tumor. A veces se inyecta un tinte en un vaso sanguíneo para visualizar el flujo sanguíneo a través de las arterias y las venas.

La causa del dolor facial pueden ser varias afecciones diferentes, por lo que es importante recibir un diagnóstico correcto. Para descartar otras afecciones, el equipo de atención médica podría solicitar otras pruebas.

Tratamiento

La elección de los tratamientos adecuados para la neuralgia del trigémino depende de la causa del dolor y de muchos otros factores. Entre ellos se incluyen los antecedentes médicos, los efectos secundarios, los riesgos, la rapidez con la que los tratamientos alivian el dolor y la duración de ese alivio. Las opciones de tratamiento para los tres tipos diferentes de neuralgia del trigémino pueden superponerse. Pero no todas las opciones son adecuadas para todas las personas.

Las opciones de tratamiento pueden incluir medicamentos, cirugía, inyecciones u otros procedimientos. Si la causa de la neuralgia del trigémino es otra afección médica, como la esclerosis múltiple, es posible que se requiera tratamiento para la afección subyacente.

Medicamentos

A menudo, se recomiendan los medicamentos como tratamiento inicial para la neuralgia del trigémino. En ocasiones, no se necesita otro tratamiento. Los siguientes tipos de medicamentos son opciones comunes para disminuir o bloquear las señales de dolor que se envían al cerebro.

  • Medicamentos anticonvulsivos. Por lo general, para tratar la neuralgia del trigémino se receta carbamazepina (Tegretol, Carbatrol, otros) u oxcarbazepina (Trileptal, Oxtellar XR). Se ha demostrado que estos medicamentos son eficaces para detener o reducir el dolor. Se pueden recomendar pruebas genéticas antes de comenzar a tomar carbamazepina. Se sabe que puede desencadenar una reacción grave en algunas personas, principalmente en aquellas de ascendencia asiática.

    Si estos medicamentos no funcionan en tu caso, otras opciones pueden incluir la gabapentina (Neurontin, Gralise, Horizant) o la pregabalina (Lyrica). También se pueden recetar lamotrigina (Lamictal), fenitoína (Dilantin, Phenytek, Cerebyx) o topiramato (Qudexy XR, Topamax, otros).

    El equipo de atención médica podría aumentar la dosis o cambiar a otro tipo si estos medicamentos pierden eficacia con el tiempo. Los efectos secundarios de los medicamentos anticonvulsivos pueden incluir mareos, desorientación, somnolencia y náuseas.

  • Relajantes musculares. Los medicamentos relajantes musculares, como el baclofeno (Gablofen, Fleqsuvy, otros), pueden usarse solos o en combinación con la carbamazepina. Los efectos secundarios pueden incluir desorientación, náuseas y somnolencia.
  • Inyecciones de bótox. Estudios a pequeña escala demostraron que las inyecciones de toxina botulínica tipo A (bótox) pueden reducir el dolor que causa la neuralgia del trigémino en las personas que ya no sienten alivio con medicamentos. Sin embargo, deben hacerse más investigaciones antes de usar ampliamente este tratamiento para esta afección.
  • Analgésicos. Durante las crisis de dolor, la lidocaína puede usarse sola o junto con otros medicamentos para aliviar el dolor. Los resultados suelen ser mejores cuando la lidocaína se usa junto con otro tratamiento. La lidocaína está disponible en forma de espray que se puede aplicar en la nariz o la boca. Además, se puede inyectar directamente en la zona donde se siente el dolor. O bien se puede administrar por vía intravenosa. Esto significa que se inyecta en el torrente sanguíneo. Los tratamientos con lidocaína a menudo deben repetirse.

Cirugía

Si los medicamentos no funcionan y la causa del dolor es un vaso sanguíneo que oprime el nervio trigémino, es posible que se recomiende una cirugía. La cirugía para la neuralgia del trigémino se llama descompresión microvascular. Se ha demostrado que la descompresión microvascular es la opción más eficaz para el alivio del dolor a largo plazo, aunque puede conllevar riesgos graves.

Durante la descompresión microvascular, el cirujano reubica o extirpa los vasos sanguíneos que tocan el nervio trigémino para evitar que se produzca el dolor. Se realiza un corte o incisión detrás de la oreja en el lado donde sientes el dolor. Luego, el cirujano hace una pequeña perforación en el cráneo. Este procedimiento se conoce como craneotomía. A través de esta perforación, el cirujano mueve las arterias que están en contacto con el nervio trigémino. Por último, se coloca una almohadilla blanda entre el nervio y las arterias.

Si hay una vena que oprime el nervio, el cirujano puede extirparla. Se puede cortar parte del nervio trigémino si las arterias no presionan el nervio. A esto se lo conoce como neurectomía.

La descompresión microvascular puede detener el dolor o reducirlo durante varios años. El alivio del dolor a largo plazo depende del lugar donde se sienta el dolor, el tipo de dolor y la edad de la persona. Solo en una pequeña cantidad de personas puede reaparecer el dolor entre 3 y 5 años después de la cirugía.

Los riesgos de la descompresión microvascular incluyen pérdida auditiva, accidente cerebrovascular, debilidad facial, entumecimiento u otras complicaciones. La mayoría de las personas que se someten a este procedimiento no padecen entumecimiento facial posteriormente.

Radiación

Si la descompresión microvascular no es la opción adecuada para ti, el tratamiento de radiación podría ayudarte. La radiocirugía estereotáctica cerebral, también conocida como bisturí de rayos gamma, es un procedimiento no invasivo para tratar la neuralgia del trigémino. No invasivo significa que el procedimiento no implica realizar incisiones en el cuerpo ni cortar la piel.

Durante el procedimiento con el bisturí de rayos gamma, un cirujano dirige una dosis concentrada de radiación hacia la raíz del nervio trigémino. La radiación daña el nervio trigémino para reducir o detener el dolor. Puede pasar hasta un mes después del tratamiento antes de que se note el alivio del dolor.

Aunque puede pasar un tiempo antes de que se alivie, la radiocirugía estereotáctica cerebral es eficaz para eliminar el dolor en la mayoría de las personas. Como en el caso de todos los procedimientos, existe un riesgo de que el dolor reaparezca, usualmente en un plazo de 3 a 5 años. Si el dolor vuelve, se puede repetir el procedimiento o se puede realizar otro procedimiento diferente.

Entre los efectos secundarios comunes del bisturí de rayos gamma se encuentra el entumecimiento facial. Esto puede ocurrir meses o años después del procedimiento.

Rizotomía

Se puede recomendar la rizotomía como otra opción de tratamiento si las demás opciones no funcionan o no son viables. La rizotomía es un procedimiento de invasión mínima para tratar la neuralgia del trigémino. De invasión mínima significa que solo se necesitan incisiones muy pequeñas en comparación con la cirugía convencional. Estos procedimientos suelen causar menos dolor y permiten una recuperación más rápida.

En la rizotomía, tu cirujano destruye las fibras nerviosas para reducir el dolor. Esto puede causar cierto entumecimiento facial. Entre los tipos de rizotomía están los siguientes:

  • Inyección de glicerol. En este tratamiento, se introduce una aguja a través del rostro hasta llegar a una abertura situada en la base del cráneo. La aguja se guía hasta un pequeño saco de líquido cefalorraquídeo que rodea la zona donde el nervio trigémino se divide en tres ramas. Luego se inyecta una pequeña cantidad de glicerol estéril. El glicerol es un alcohol transparente y espeso que daña la parte del nervio trigémino que transmite las señales de dolor. Esta lesión controlada bloquea las señales de dolor.

    A menudo, este procedimiento alivia el dolor. Sin embargo, en algunas personas el dolor vuelve. Muchas personas presentan entumecimiento facial u hormigueo tras una inyección de glicerol.

  • Compresión con globo. En este procedimiento, se introduce una aguja hueca a través del rostro y se guía hasta una parte del nervio trigémino que atraviesa la base del cráneo. A continuación, a través de la aguja, se introduce un catéter, que es un tubo delgado y flexible, con un globo en el extremo. El globo se infla con suficiente presión para dañar el nervio trigémino y bloquear las señales de dolor.

    La compresión con globo controla el dolor satisfactoriamente en la mayoría de las personas, al menos durante un tiempo. La mayoría de las personas que se someten a este procedimiento sienten cierto entumecimiento facial durante un breve tiempo.

  • Ablación térmica por radiofrecuencia. Este procedimiento destruye ciertas fibras nerviosas que causan dolor. Mientras estés sedado, el cirujano te introduce una aguja hueca a través del rostro. La aguja se guía hasta una parte del nervio trigémino que atraviesa la base del cráneo.

    Una vez que la aguja está en su lugar, el cirujano te despierta brevemente de la sedación. Se introduce un electrodo a través de la aguja, el cual envía una corriente eléctrica suave a través de su punta. El cirujano te pedirá que le digas cuándo y dónde sientes un hormigueo.

    Cuando el cirujano localice la parte del nervio que causa el dolor, te volverán a sedar. Luego, el electrodo se calienta hasta dañar las fibras nerviosas. Esto crea una lesión, que es un área dañada. Si la lesión no alivia el dolor, el cirujano puede crear otras.

  • La ablación térmica por radiofrecuencia suele causar un entumecimiento facial breve después del tratamiento. El dolor puede volver a aparecer después de 3 o 4 años.

Medicina alternativa

Los tratamientos nuevos y alternativos de la neuralgia del trigémino no se han estudiado tanto como los medicamentos o los procedimientos quirúrgicos. A menudo, se necesita más investigación para respaldar su uso.

Sin embargo, algunas personas han notado mejoras con tratamientos como el ultrasonido pulsado de baja intensidad, la acupuntura, la biorretroalimentación, la quiropráctica, el láser y la terapia nutricional médica o con vitaminas. Pero estos tratamientos son nuevos o experimentales, y los resultados todavía se están estudiando. Asegúrate de consultar con el equipo de atención médica antes de probar una terapia alternativa, ya que podría interactuar con tus otros tratamientos.

Además, el equipo de atención médica podría recomendarte otros métodos de autocuidado para ayudar a sobrellevar el dolor de la neuralgia del trigémino. Aunque es posible que estas técnicas no traten el nervio directamente, pueden ofrecerte cierto alivio. Estos métodos pueden incluir entrenamiento en relajación, técnicas de atención plena y meditación, música y terapia cognitiva.

Estrategias de afrontamiento y apoyo

Vivir con neuralgia del trigémino puede ser difícil. Puede afectar tu relación con amigos y familiares, tu productividad en el trabajo y la calidad de vida en general.

Puedes encontrar motivación y comprensión en un grupo de apoyo. Los miembros del grupo casi siempre conocen los tratamientos más recientes y suelen compartir sus propias experiencias. Si te interesa, es probable que el equipo de atención médica pueda recomendarte uno en tu área.

Preparación para la consulta

Programa una cita con un miembro de tu equipo de atención médica si tienes síntomas de neuralgia del trigémino. Luego de la primera visita, puedes consultar a un neurólogo, que es un médico capacitado en afecciones del cerebro y el sistema nervioso.

Qué puedes hacer para prepararte

  • Haz un seguimiento de los síntomas. Anota los síntomas que has tenido y por cuánto tiempo los has tenido.
  • Presta atención a tus desencadenantes. Toma nota de cualquier desencadenante que cause el dolor facial.
  • Enumera tus antecedentes médicos. Haz una lista de tu información médica más importante. Incluye cualquier otra afección por la que estés recibiendo tratamiento. Incluye también los nombres de los medicamentos, vitaminas o suplementos que estés tomando, así como las dosis.
  • Pide apoyo. Si es posible, pídele a un familiar o amigo que te acompañe. Es posible que la persona que te acompañe recuerde información que tú pasaste por alto u olvidaste.
  • Anota tus preguntas con anticipación. Esto puede ayudar a aprovechar al máximo tu tiempo con el profesional de atención médica.

En el caso de una posible neuralgia del trigémino, algunas preguntas básicas para hacer son las siguientes:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mi dolor?
  • ¿Deben realizarme pruebas de diagnóstico?
  • ¿Qué enfoque de tratamiento recomienda?
  • Si recomienda medicamentos, ¿cuáles son los posibles efectos secundarios?
  • ¿Necesitaré tratamiento durante el resto de mi vida?
  • ¿En qué medida cree que pueden mejorar mis síntomas con el tratamiento?
  • ¿Es posible realizar una cirugía?

Además de las preguntas que preparaste, no dudes en hacer cualquier otra pregunta que surja durante la cita médica. También haz preguntas si no entiendes algo.

Qué esperar del médico

Seguramente te realizarán un par de preguntas. Estar listo para responderlas puede dejar tiempo para repasar los puntos que deseas analizar en mayor profundidad. El profesional de atención médica puede preguntar lo siguiente:

  • ¿Qué síntomas tienes y dónde se encuentran?
  • ¿Cuándo comenzaste a tener estos síntomas?
  • ¿Empeoraron con el tiempo?
  • ¿Con qué frecuencia tienes períodos de dolor facial? ¿Has notado si hay algo que parece desencadenar el dolor facial?
  • Por lo general, ¿cuánto dura el dolor facial?
  • ¿En qué medida estos síntomas afectan tu calidad de vida?
  • ¿Te sometiste alguna vez a una cirugía dental o a alguna cirugía en el rostro, o cerca de este, como una cirugía de los senos paranasales?
  • ¿Tuviste algún traumatismo en el rostro, como una lesión o un accidente que haya afectado la cara?
  • ¿Has probado algún tratamiento para el dolor facial hasta ahora? ¿Ha dado alguno buenos resultados?
  • ¿Qué efectos secundarios tuviste con el tratamiento?