En algunos casos, usar una mascarilla lo protege contra el contagio de la gripe, también llamada influenza. Pero, en general, puede protegerse mediante varias medidas. Sobre todo, vacunarse contra la gripe puede evitar que la contraiga.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. recomiendan que las personas con sospecha o diagnóstico de gripe consideren usar una mascarilla cuando estén cerca de otras personas. Esto significa usar una mascarilla cuando estén cerca de las demás personas que viven en el hogar y cuando acudan a recibir atención médica. En entornos médicos, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan que los profesionales de atención médica usen una mascarilla cuando ayuden a pacientes que tengan gripe o sospechen que la tengan.
Las personas que no están enfermas y eligen usar una mascarilla pueden estar mejor protegidas si la usan cada vez que estén en lugares públicos y en casa cerca de otras personas.
Estas son otras maneras de protegerse contra la gripe:
Si es posible, evite el contacto con personas que estén enfermas. Si está enfermo, quédese en casa por lo menos 24 horas después de que desaparezca la fiebre para reducir la probabilidad de infectar a otros.
La gripe es causada por virus. Estos virus viajan por el aire en gotitas cuando alguien que tiene la infección tose, estornuda o habla. Puede inhalar las gotitas de forma directa. También puede entrar en contacto con los gérmenes mediante un objeto, como el teclado de una computadora y, luego, transferirlos a los ojos, la nariz o la boca.
Es probable que las personas que tienen el virus lo contagien aproximadamente desde un día antes de que aparezcan los síntomas y hasta unos 5 a 7 días después de que comienzan. Los niños y las personas con un sistema inmunitario debilitado quizás sean contagiosos por un tiempo un poco más largo.
FAQ-20057878