Si tiene relaciones sexuales, sobre todo con más de una pareja, es normal que tenga preguntas sobre su riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual. Estas infecciones se contagian principalmente por contacto con genitales o líquidos corporales. Las bacterias, los virus o los parásitos causan las enfermedades de transmisión sexual, también llamadas infecciones de transmisión sexual o enfermedades venéreas.
Todas las personas en riesgo de una enfermedad de trasmisión sexual deben hacerse la prueba. Estas infecciones pueden causar problemas graves de salud. Puede tener una enfermedad de trasmisión sexual sin darse cuenta, porque muchas no presentan síntomas. Muchos expertos prefieren usar el término “infecciones de transmisión sexual”, porque indica que hay una infección aunque no haya síntomas visibles de la enfermedad.
¿Qué tipos de pruebas de enfermedades de trasmisión sexual necesita que le hagan? Y ¿con qué frecuencia deben hacerle exámenes de detección? Las respuestas dependen de su edad, su vida sexual y otros factores de riesgo.
No espere que le hagan la prueba de enfermedades de transmisión sexual cada vez que le realicen un examen pélvico o examen de Papanicolaou. Si cree que necesita hacerse la prueba, hable con un profesional de atención médica para saber qué pruebas le convienen. El equipo de atención médica puede ayudarlo a decidir si debe hacerse la prueba de detección de una enfermedad de trasmisión sexual.
Algunos grupos de personas tienen un riesgo más alto de contraer clamidia o gonorrea. Los profesionales de atención médica podrían recomendar que se hagan pruebas cada año o con más frecuencia en los siguientes casos:
Puede someterse al examen de detección de clamidia y gonorrea mediante un análisis de orina o una muestra por hisopado de la garganta o el ano. Luego, la muestra se enviará a un laboratorio para analizarla. Las pruebas por hisopado son especialmente importantes para las mujeres transgénero y las personas asignadas al sexo masculino al nacer que tienen relaciones sexuales con otras personas a quienes se asignó el sexo masculino al nacer, porque es posible que el análisis de orina no detecte la infección.
Se recomienda someterse la prueba del virus de inmunodeficiencia humana (VIH) al menos una vez entre los 13 y los 64 años como parte de un control médico rutinario. Los adolescentes más jóvenes o los adultos mayores deberían ir a que les hagan la prueba si corren un alto riesgo de contraer una infección de trasmisión sexual. Si tiene un riesgo alto de infección, el profesional de atención médica podría recomendar que le hagan la prueba de VIH todos los años o con más frecuencia, según la situación.
Los exámenes de detección de la hepatitis B pueden recomendarse para personas con un riesgo más alto que el promedio. Esto incluye a todas las personas embarazadas, las personas que están en contacto cercano con alguien que tiene una infección por hepatitis B y las personas con síntomas de esta infección.
El American College of Obstetricians and Gynecologists (Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos) recomienda hacer exámenes de detección de sífilis a todas las personas embarazadas en la primera visita prenatal, en el tercer trimestre y en el momento del parto. Hable con un profesional de atención médica sobre hacerse pruebas para la detección de VIH, sífilis o hepatitis en los siguientes casos:
El profesional de atención médica le hará la prueba de sífilis mediante una muestra de sangre o una muestra por hisopado de las llagas genitales que tenga. Luego, la muestra se enviará a un laboratorio para analizarla. El profesional de atención médica también tomará una muestra de sangre para la prueba de VIH y hepatitis.
Los profesionales de atención médica recomiendan someterse a pruebas para la detección del herpes genital solo si tiene síntomas u otros factores de riesgo, o si tiene relaciones sexuales con personas que tienen herpes genital. Sin embargo, la mayoría de las personas con herpes nunca presentan síntomas. Aun así, pueden contagiar el herpes a otras personas.
El profesional de atención médica también podría enviar una muestra de tejido o un cultivo de las ampollas o de las primeras úlceras, si es que las tiene, a un laboratorio. Sin embargo, un resultado negativo en la prueba no siempre significa que no tenga herpes, en particular si tiene síntomas.
Un análisis de sangre también puede mostrar si tuvo una infección de herpes en el pasado, pero los resultados no siempre son confiables. Algunos análisis de sangre pueden ayudar a saber cuál de los dos tipos principales de herpes tiene. Sin embargo, no existe cura para ninguno de los dos tipos.
Algunos tipos de virus del papiloma humano (VPH) pueden causar cáncer y otras variedades de VPH pueden causar verrugas genitales. Muchas personas que tienen relaciones sexuales contraen el virus del papiloma humano en algún momento de su vida, pero no presentan síntomas. La mayoría de las veces, el virus del papiloma humano desaparece por sí solo.
Para las personas a quienes se asignó el sexo femenino al nacer, el examen de detección del VPH incluye lo siguiente:
Las personas asignadas al sexo masculino al nacer pueden someterse a la prueba de virus del papiloma humano si presentan síntomas, como verrugas genitales. Un profesional de atención médica toma una muestra de la verruga y la envía a un laboratorio.
También podría recomendarse una prueba anal similar al examen de Papanicolaou para las personas con riesgo alto de presentar cáncer anal. A veces se llama examen de Papanicolaou anal o citología anal y se puede indicar en los siguientes casos:
Los kits de pruebas en casa para determinadas infecciones de trasmisión sexual, como el VIH, la clamidia, la gonorrea y la sífilis, se han vuelto más comunes. Con las pruebas en casa para infecciones de transmisión sexual, se obtiene una muestra de orina, una muestra de la boca o los genitales por hisopado, o una muestra de sangre y, luego, se envía a un laboratorio. Algunas pruebas más recientes procesan las muestras y brindan los resultados a través de una aplicación de software.
Las pruebas en casa le permiten tomar la muestra sin necesidad de un examen pélvico o una visita al consultorio. Si obtiene un resultado positivo en una prueba en casa para infecciones de trasmisión sexual, comuníquese con un profesional de atención médica o una clínica de salud pública para confirmar los resultados. Si el resultado de la prueba es negativo, pero tiene síntomas o sabe que estuvo expuesto a una infección de trasmisión sexual, hable con un profesional de atención médica o con una clínica de salud pública para someterse a más pruebas.
Si obtiene un resultado positivo en una prueba de infección de transmisión sexual, agende una cita para someterse a más pruebas. Luego, reciba el tratamiento del profesional de atención médica si es necesario. Además, hágaselo saber a sus parejas sexuales. Sus parejas también deben someterse a exámenes y recibir tratamiento, porque es posible que se trasmitan algunas infecciones entre ustedes.
Saber que tiene una infección de trasmisión sexual puede hacer que sienta vergüenza, ira o miedo. Pero recuerde que hizo lo correcto sometiéndose a la prueba. Después de que le hagan la prueba, puede informar a sus parejas, recibir tratamiento y ayudar a evitar que otros se infecten. Hable con un profesional de atención médica sobre sus preocupaciones.
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