Los síntomas de artritis reumatoide como el dolor, la fatiga, la tensión y la falta de fuerza muscular pueden hacer que sea difícil hacer muchas de las actividades cotidianas. Con frecuencia, la limpieza es una de las tareas más problemáticas, dado que exige que uno se estire, te agache o sujete cosas, lo que puede afectar las articulaciones.
Por suerte, cambiar la manera de hacer la limpieza puede hacer que la tarea resulte más fácil y menos dolorosa.
En lugar de dedicar un día entero a la limpieza de la casa, limpie solo un área o una habitación por día y concéntrese en las zonas de mucha circulación. Varíe las tareas y los movimientos que haga para no usar ninguna articulación en exceso. Tome descansos frecuentes.
Ser estratégico con la limpieza puede ayudar a reducir al mínimo el tiempo y el esfuerzo que dedica a cada tarea.
Protéjase las articulaciones y los músculos con estos consejos:
La actividad física es una excelente manera de controlar los síntomas de la artritis reumatoide, y la limpieza lo mantiene en movimiento. Al hacer pequeños cambios en la forma de limpiar, puede aprovechar los beneficios de la actividad y, a la vez, minimizar el impacto en las articulaciones.
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