Diagnóstico

Para diagnosticar el síndrome de las piernas inquietas, el profesional de atención médica toma tus antecedentes médicos y te pregunta sobre los síntomas. El diagnóstico del síndrome de las piernas inquietas se basa en los siguientes criterios del International Restless Legs Syndrome Study Group (Grupo Internacional de Estudio sobre el Síndrome de las Piernas Inquietas):

  • Sientes una necesidad de mover las piernas que es difícil de resistir. Esto suele ocurrir junto con una sensación de incomodidad en las piernas.
  • Los síntomas aparecen o empeoran cuando estás en reposo, ya sea sentado o acostado.
  • Tus síntomas se alivian con la actividad física, como caminar o hacer estiramientos.
  • Los síntomas empeoran por la noche.
  • Tus síntomas no pueden explicarse por otra afección.

El profesional de atención médica también puede realizarte un examen físico y otro neurológico. Los análisis de sangre, especialmente los que miden los niveles de hierro, pueden ayudar a identificar posibles causas de los síntomas y orientar el tratamiento.

Además, puede que te remita a un especialista del sueño. Esto puede implicar pasar la noche en una clínica del sueño para realizar un estudio del sueño si se sospecha la presencia de otra afección, como la apnea del sueño. Sin embargo, el diagnóstico del síndrome de las piernas inquietas no suele requerir un estudio del sueño.

Tratamiento

A veces, los síntomas del síndrome de las piernas inquietas desaparecen después de tratar una afección subyacente, como la deficiencia de hierro. Quizás haya que tomar un suplemento de hierro por vía oral o a través de una vena del brazo. Solo debes tomar suplementos de hierro después de que te hayan revisado el nivel de hierro en la sangre y con el control de tu profesional de atención médica.

Si tienes síndrome de las piernas inquietas que no está causado directamente por otra afección, el tratamiento se centra en cambios en el estilo de vida. Si estos no son eficaces, el profesional de atención médica puede recetarte medicamentos.

También existe un dispositivo que aplica estimulación eléctrica a un nervio situado en el costado de la rodilla y que puede ayudar a aliviar los síntomas del síndrome de las piernas inquietas. Para obtener este dispositivo, necesitas una prescripción de tu profesional de atención médica. Por lo general, se usa junto con medicamentos.

Medicamentos

Hay varios medicamentos con receta médica para reducir la inquietud de las piernas. Muchos se crearon para tratar otras enfermedades, pero pueden ayudar con el síndrome de las piernas inquietas. Algunos de los medicamentos son los siguientes:

  • Medicamentos que afectan los canales de calcio. Los medicamentos como la gabapentina (Neurontin, Gralise, Gabarone), la gabapentina enacarbil (Horizant) y la pregabalina (Lyrica) son el tratamiento inicial para la mayoría de las personas con síndrome de las piernas inquietas. Estos medicamentos pueden causar efectos secundarios como mareos, problemas de equilibrio, confusión mental o aumento de peso.
  • Medicamentos que aumentan el nivel de dopamina en el cerebro. Estos medicamentos afectan los niveles del neurotransmisor dopamina en el cerebro. La rotigotina (Neupro), el pramipexol (Mirapex ER) y el ropinirol funcionan durante un tiempo breve. Sin embargo, para muchas personas que toman estos medicamentos, el síndrome de las piernas inquietas empeorará con el tiempo. Los medicamentos pueden hacer que los síntomas vuelvan más temprano en el día. En algunas personas que toman estos medicamentos, los síntomas se extienden a los brazos. Los medicamentos también pueden causar problemas para controlar los impulsos, como la adicción al juego. Debido a estos riesgos, es posible que el profesional de atención médica no te recomiende estos medicamentos. Solo se utilizan si los medicamentos que actúan sobre los canales de calcio no funcionan o causan efectos secundarios.

    A las personas que presentan síntomas ocasionales del síndrome de las piernas inquietas se les puede recetar carbidopa-levodopa (Sinemet, Rytary, otros) para que tomen según sea necesario. Sin embargo, los profesionales de atención médica no recomiendan tomar estos medicamentos todos los días ni casi todos los días. El uso diario de este medicamento puede causar un empeoramiento de los síntomas.

  • Opioides. Estos medicamentos se usan en dosis bajas para tratar el síndrome de las piernas inquietas cuando otros medicamentos no fueron eficaces o causaron efectos secundarios. Algunos ejemplos son la oxicodona (Oxycontin, Roxicodone y otros), la hidrocodona (Hysingla ER) y la buprenorfina (Belbuca, Butrans). La mayoría de las personas que toman opioides no tienen efectos secundarios significativos, y estos medicamentos son eficaces para controlar los síntomas del síndrome de las piernas inquietas. En dosis bajas, el abuso es muy poco frecuente.

Es posible que se necesiten varios intentos para encontrar el medicamento o la combinación de medicamentos que mejor funcione para ti.

Algunos otros medicamentos pueden empeorar los síntomas del síndrome de las piernas inquietas. Estos incluyen algunos antidepresivos, algunos medicamentos antipsicóticos, algunos medicamentos contra las náuseas y algunos medicamentos contra el resfriado y la alergia. El profesional de atención médica podría recomendarte no tomarlos si es posible. Si necesitas tomarlos, habla con el profesional de atención médica sobre los tratamientos que pueden ayudarte a controlar el síndrome de las piernas inquietas.

La mayoría de los medicamentos que se recetan para tratar el síndrome de las piernas inquietas no se recomiendan durante el embarazo. En su lugar, se suelen recomendar técnicas de autocuidado y suplementos de hierro para aliviar los síntomas. Pero si los síntomas te molestan durante el último trimestre, el profesional de atención médica podría recomendarte ciertos medicamentos para el síndrome de las piernas inquietas.

Estilo de vida y remedios caseros

El síndrome de las piernas inquietas podría aliviarse con algunos cambios sencillos en el estilo de vida:

  • Prueba con baños y masajes. Tomar un baño tibio y masajearte las piernas puede relajar los músculos.
  • Aplica compresas frías o tibias. El uso de calor o frío, o el uso alternado de ambos, puede aliviar la sensación de incomodidad en las piernas.
  • Establece una buena higiene del sueño. La fatiga suele empeorar los síntomas del síndrome de las piernas inquietas, pero una buena higiene del sueño puede ayudar a reducirla. Crea un entorno fresco, silencioso y cómodo para dormir. Acuéstate y levántate a la misma hora todos los días. Duerme al menos siete horas todas las noches.
  • Ejercicio. El ejercicio moderado y habitual puede aliviar los síntomas del síndrome de las piernas inquietas. No obstante, excederse o hacer ejercicio demasiado tarde puede empeorar los síntomas.
  • Evita la cafeína. A veces, reducir la cantidad de cafeína puede ayudar a calmar las piernas inquietas. Intenta evitar productos que contengan cafeína durante unas semanas para ver si esto ayuda. Estos incluyen chocolate, café, té y gaseosas.
  • Considera usar una envoltura para los pies o una almohadilla vibratoria. Una envoltura para los pies especialmente diseñada para personas con síndrome de las piernas inquietas ejerce presión bajo el pie y puede ayudar a aliviar los síntomas. También puedes sentir alivio si utilizas una almohadilla que vibra en la parte posterior de las piernas.

Estrategias de afrontamiento y apoyo

El síndrome de las piernas inquietas suele ser una afección de por vida. Puede resultarte útil desarrollar estrategias de afrontamiento, como las siguientes:

  • Cuéntales a otras personas sobre tu afección. Compartir información sobre el síndrome de las piernas inquietas ayuda a tu familia, tus amigos y tus compañeros de trabajo a comprender mejor por lo que estás pasando. Puede ayudar a explicar por qué caminas por los pasillos o te quedas de pie al fondo del teatro. También puede ayudar a tus compañeros de trabajo a entender mejor si te ven caminar hacia el dispensador de agua muchas veces durante el día.
  • No resistas la necesidad de moverte. Si intentas ignorar la necesidad de moverte, es posible que sientas que tus síntomas empeoran.
  • Lleva un registro. Lleva un registro de tus horas de sueño y de los medicamentos y estrategias que alivian los síntomas. Anota también lo que lo empeora. Comparte esta información con tu profesional de atención médica.
  • Haz estiramientos y masajes. Comienza y termina el día con ejercicios de estiramiento o con un masaje suave.
  • Busca apoyo. Los grupos de apoyo reúnen a los miembros de la familia y a las personas con síndrome de las piernas inquietas. Si participas en un grupo, tus percepciones no solo pueden ayudarte a ti, sino que también podrían ayudar a alguien más.

Preparación para la consulta

Si tienes síntomas del síndrome de las piernas inquietas, pide una cita con tu profesional de atención médica. Es posible que te remita a un neurólogo, que es un médico especializado en afecciones del sistema nervioso, o a un especialista del sueño.

A continuación, encontrarás información que ayudará a prepararte para la cita.

Qué puedes hacer

  • Anota tus síntomas, incluso cuándo comenzaron y cuándo suelen aparecer.
  • Anota la información médica más importante, incluso otras afecciones que tengas. Incluye también los medicamentos que tomas, incluidos los medicamentos con receta médica y los de venta libre, así como las vitaminas y los suplementos. También anota si tienes antecedentes médicos del síndrome de las piernas inquietas en tu familia.
  • Pídele a un familiar o amigo que te acompañe. La persona que te acompañe quizás recuerde detalles que tú pasaste por alto u olvidaste.
  • Anota las preguntas que quieras hacer.

Algunas preguntas básicas para hacerle al profesional de atención médica sobre el síndrome de las piernas inquietas son las siguientes:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Existen otras causas posibles?
  • ¿Qué pruebas deben hacerme?
  • ¿Qué opciones de tratamiento están disponibles para esta afección?
  • Tengo otras afecciones de salud. ¿Cuál es la mejor manera de controlar estas enfermedades de manera conjunta?
  • ¿Qué medidas de cuidado personal podría tomar para mejorar mis síntomas?
  • ¿Hay algún material educativo que me pueda llevar? ¿Qué sitios web se recomiendan?
  • ¿Dónde puedo encontrar un grupo de apoyo para personas con síndrome de las piernas inquietas?

Qué esperar del médico

Es probable que el profesional de atención médica te haga preguntas como las siguientes:

  • ¿Sientes una fuerte necesidad de mover las piernas?
  • ¿Qué palabras describen los síntomas?
  • ¿Comienzan tus síntomas cuando estás sentado o acostado?
  • ¿Empeoran tus síntomas por la noche?
  • ¿Te hace sentir mejor el movimiento?
  • ¿Te han dicho que pateas, sacudes o haces algún otro movimiento con las piernas mientras duermes?
  • ¿Sueles tener dificultad para conciliar el sueño o permanecer dormido?
  • ¿Estás cansado durante el día?
  • ¿Hay alguien más en tu familia que sufra de piernas inquietas?
  • ¿Cuánta cafeína consumes diariamente?
  • ¿Cuál es tu programa de ejercicios habitual?
  • ¿Corres riesgo de tener deficiencia de hierro debido a que limitas el consumo de carne en tu alimentación, donas sangre con frecuencia o has perdido sangre en una cirugía reciente?
  • ¿Qué medicamentos usaste para el síndrome de las piernas inquietas? ¿Fueron eficaces?

Qué puedes hacer mientras tanto

Para aliviar tus síntomas:

  • Reduce o elimina el consumo de cafeína, alcohol y tabaco.
  • Masajea las piernas mientras tomas un baño tibio.