¿Algún familiar o amigo toma medicamentos opioides de forma perjudicial? Es posible que no sea fácil saberlo, en especial en las primeras etapas de la adicción. Tal vez observó cambios en el estado de ánimo o en el comportamiento de su ser querido. O tal vez tenga la sensación de que su ser querido hace un mal uso de opioides, aunque no esté seguro. Si es así, expresar su opinión podría salvar la vida de un ser querido.
Hágase algunas preguntas sobre el riesgo personal de trastorno por consumo de opioides de su ser querido y los cambios que observó. Comuníquese con el profesional de atención médica de su ser querido si sus respuestas apuntan a una posible adicción. El profesional de atención médica es un colaborador importante si decide que llegó el momento de tomar medidas.
Cuando los opioides se toman según las indicaciones durante un tiempo limitado, es poco probable que deriven en una adicción. Sin embargo, tomarlos durante mucho tiempo y no seguir las indicaciones aumenta el riesgo de hacer un mal uso y tener un trastorno por uso de opioides.
Su ser querido también corre un mayor riesgo de tener un trastorno por consumo de opioides si los obtiene sin receta médica. Además, el uso de opioides de forma ilegal aumenta el riesgo de muerte relacionada con las drogas. Las drogas ilícitas que se toman sin receta médica pueden incluir sustancias adictivas que podrían ser mortales. También pueden contener opioides mucho más potentes que los medicamentos recetados por un profesional de atención médica, como el fentanilo y el carfentanilo. Las personas que usan opioides de forma ilegal suelen recurrir a la heroína y al fentanilo ilícito. Por lo general, son más baratos y tienen efectos similares.
Algunos factores aumentan el riesgo de tener un trastorno por uso de opioides, aún antes de empezar a tomar estos medicamentos. El riesgo es mayor si su ser querido presenta las siguientes características:
El trastorno por uso de opioides también se debe a otros factores, como los genes, la salud física, la salud mental y el entorno. Puede ocurrir rápidamente o después de muchos años de usar opioides. Todas las personas que toman opioides corren el riesgo de ser adictos. Esto es así independientemente de la edad, el estado social o el origen étnico.
Las personas adictas a los opioides pueden aun así conservar sus empleos y parecer estables en el trabajo y en la casa. No obstante, con el tiempo, es probable que el trastorno por uso de opioides derive en problemas graves. Cuando una persona es adicta a una droga, seguirá usándola aunque empeore su vida.
Preste atención a estos signos comunes del trastorno por consumo de opioides:
Si un familiar o un amigo es adicto a los opioides, también es probable que usted cambie sus pensamientos y comportamientos. Es posible que le ocurra lo siguiente:
Es común no hablar de sus preocupaciones porque teme que su relación o su familia se desmorone. Puede convencerse de que sabría que llegó el momento de actuar si la adicción de su ser querido fuera realmente grave. Incluso los profesionales de atención médica pueden pasar por alto los signos comunes del mal uso de opioides si creen que conocen a la persona y no observan los signos de manera objetiva.
Algunos expertos en trastornos por consumo de opioides recomiendan ahora que los profesionales de atención médica entrevisten a los familiares como parte de la atención de seguimiento de rutina de una persona que toma opioides. Sin embargo, no espere a que le pregunten antes de manifestar sus preocupaciones. Una persona adicta a los opioides o a cualquier sustancia adictiva tiene muchas más probabilidades de recuperarse si la familia no ignora el problema. Si cree que su ser querido puede ser adicto a los opioides, hable de inmediato con el profesional de atención médica que lo atiende. Juntos pueden decidir los mejores pasos a seguir.
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