Diagnósticos

La carcinomatosis peritoneal suele diseminarse por el revestimiento abdominal sin formar masas definidas. Por eso, los médicos suelen combinar estudios por imágenes, análisis de líquidos y, a veces, cirugía para confirmar el diagnóstico.

Pruebas

  • Estudios por imágenes. Los estudios por imágenes, como la tomografía computarizada, la resonancia magnética y la PET, suelen ser el primer paso si se sospecha de carcinomatosis peritoneal. Estas pruebas ayudan a identificar la diseminación visible del tumor, la acumulación de líquido o la afectación de órganos. Sin embargo, las imágenes a menudo no detectan casos de cáncer más pequeños ni la enfermedad peritoneal temprana. Por eso, un resultado negativo en la imagen no descarta la carcinomatosis peritoneal.
  • Citología por lavado peritoneal. En esta prueba, se recoge líquido de la cavidad abdominal mediante un procedimiento quirúrgico menor. Luego, se examina bajo un microscopio. Los profesionales de atención médica usan la citología por lavado peritoneal para buscar células cancerosas flotando en el líquido del peritoneo. Aunque no haya cáncer visible, un resultado positivo en la citología indica con mucha seguridad que el cáncer se ha diseminado al peritoneo.
  • Laparoscopia de estadificación. La laparoscopia de estadificación es un procedimiento quirúrgico seguro y de invasión mínima que permite observar directamente dentro de la cavidad abdominal con una cámara pequeña. Permite a los profesionales de atención médica inspeccionar el peritoneo, encontrar tumores ocultos y tomar muestras de tejido o líquido. Esta prueba es especialmente útil para detectar metástasis peritoneales demasiado pequeñas para verse en estudios por imágenes.
  • Pruebas de marcadores tumorales. En las pruebas de marcadores tumorales se usa una muestra de sangre para buscar sustancias químicas producidas por las células cancerosas.
  • ADN tumoral circulante. Esta es una prueba de sangre más reciente que busca fragmentos pequeños de ADN de células cancerosas en la sangre. Puede ayudar a detectar cáncer peritoneal que no aparece en las exploraciones. Sin embargo, el papel del ADN tumoral circulante en el diagnóstico todavía no está claro.