Diagnóstico
Para diagnosticar la enfermedad de Ménière, el profesional de atención médica te preguntará sobre tu historial médico y te hará un examen físico.
El diagnóstico suele basarse en lo siguiente:
- Al menos dos ataques de vértigo, cada uno con una duración de entre 20 minutos y 12 horas. En raras ocasiones, un ataque de vértigo puede durar hasta 24 horas.
- Pérdida auditiva confirmada mediante una prueba de audición.
- Timbre en el oído o sensación de taponamiento o presión en el oído.
La enfermedad de Ménière comparte síntomas con otras afecciones. El profesional de atención médica puede realizarte pruebas para descartar otras posibles causas de los síntomas.
Prueba de audición
Una prueba de audición se conoce como audiometría. Durante una audiometría, se comprueba si puedes escuchar bien sonidos en diferentes tonos y volúmenes. También se evalúa si puedes distinguir entre palabras que suenan igual. Las personas con la enfermedad de Ménière suelen tener dificultad para escuchar sonidos de tono bajo o una combinación de tonos altos y bajos. Sin embargo, es posible que tengan una audición normal en el rango medio.
Pruebas de equilibrio
La mayoría de las personas con la enfermedad de Ménière recuperan el equilibrio entre un ataque de vértigo y otro. Sin embargo, algunas personas tienen problemas de equilibrio persistentes.
El profesional de atención médica puede utilizar las siguientes pruebas para evaluar cómo funcionan el oído interno y el sistema de equilibrio:
- Pruebas de electronistagmografía o videonistagmografía. Estas pruebas miden el equilibrio siguiendo el movimiento de los ojos. Una parte consiste en observar cómo se mueven cuando siguen un objetivo. Otra parte comprueba el movimiento de los ojos a medida que la cabeza cambia de posición. Una tercera parte, llamada prueba calórica, utiliza aire o agua caliente y fría en el oído para observar cómo reacciona el oído interno.
- Prueba en una silla giratoria. Te sientas en una silla que gira suavemente y que está controlada por computadora. Se registran los movimientos de los ojos para comprobar cómo responde tu oído interno.
- Prueba de potenciales evocados miogénicos vestibulares. Esta prueba utiliza el sonido para activar distintas partes del oído interno. Registra cómo responden los músculos del oído interno. Puede mostrar cambios comunes que se observan en personas con la enfermedad de Ménière.
- Posturografía dinámica computarizada. Durante esta prueba, debes estar de pie, descalzo, sobre una plataforma y con un arnés de seguridad puesto. La prueba altera lo que ves y sientes bajo tus pies. Debes intentar mantener el equilibrio mientras tu cerebro procesa la información que recibe de los ojos, el oído interno y el cuerpo. Esto ayuda al equipo de atención médica a comprender qué parte de tu sistema de equilibrio podría necesitar ayuda.
- Prueba de impulso cefálico con video. Esta prueba mide cómo trabajan en conjunto los ojos y los oídos internos. La prueba de impulso cefálico con video usa el video para medir las reacciones de los ojos al movimiento repentino. Mientras te concentras en un objetivo, moverán tu cabeza rápidamente. Si tus ojos no se mantienen fijos en el objetivo, esto podría indicar un problema con tus reflejos de equilibrio.
- Electrococleografía. Esta prueba mide cómo responde tu oído interno al sonido. Puede ayudar a detectar la acumulación de líquido en el oído interno.
Pruebas para descartar otras afecciones
El profesional de atención médica puede utilizar análisis de laboratorio, exámenes de obtención de imágenes y otras pruebas para descartar afecciones que puedan causar síntomas similares a los de la enfermedad de Ménière. Otras afecciones que pueden causar estos síntomas incluyen un tumor cerebral y la esclerosis múltiple.
Tratamiento
La enfermedad de Ménière no tiene cura. Sin embargo, algunos tratamientos pueden reducir la frecuencia de las crisis de vértigo y la gravedad de estas. Lamentablemente, no hay tratamientos que reviertan la pérdida auditiva permanente. No obstante, el equipo de atención médica puede sugerirte formas de proteger la audición que aún tienes.
Medicamentos para el vértigo
El profesional de atención médica puede recetarte medicamentos para que tomes durante un ataque de vértigo, a fin de aliviar los síntomas.
- Medicamentos para los mareos por movimiento. Los medicamentos como la meclizina (Antivert) o el diazepam (Valium) pueden aliviar la sensación de que todo da vueltas y ayudar a controlar las náuseas y los vómitos.
- Medicamentos contra las náuseas. Los medicamentos como la prometazina también pueden ayudar a aliviar las náuseas y los vómitos.
- Diuréticos y betahistina. Estos medicamentos pueden tomarse juntos o por separado para aliviar el vértigo. Los diuréticos ayudan a eliminar el exceso de líquido del cuerpo, lo que puede reducir la presión en el oído interno. Las betahistinas alivian los síntomas de vértigo porque mejoran el flujo sanguíneo en el oído interno.
Uso de medicamentos a largo plazo
El profesional de atención médica puede recetarte un medicamento para reducir la cantidad de líquido que acumula tu cuerpo. Además, es posible que te recomiende limitar el consumo de sal. Esto puede ayudar a controlar la frecuencia y la gravedad de los síntomas de la enfermedad de Ménière en algunas personas.
Terapias y procedimientos no invasivos.
Algunas personas con la enfermedad de Ménière se pueden beneficiar de tratamientos que no incluyen una cirugía, como los siguientes:
- Terapia de rehabilitación vestibular. Se trata de un tipo de terapia que ayuda a mejorar el equilibrio entre los ataques de vértigo. La terapia de rehabilitación vestibular ayuda a reeducar al cerebro para que utilice otros sentidos, como la visión y la conciencia corporal, con el fin de mejorar el equilibrio.
- Audífonos. Un audífono en el oído afectado por la enfermedad de Ménière puede mejorar la audición. El profesional de atención médica puede remitirte a un audiólogo, que es un especialista en audición, para que te ayude a encontrar el audífono adecuado.
Si estos tratamientos no dan resultado, el equipo de atención médica podría sugerirte otras opciones.
Inyecciones del oído medio
Los medicamentos que se inyectan y absorben en el oído medio pueden ayudar a aliviar los síntomas del vértigo. Un profesional de atención médica realiza este tratamiento en su consultorio. Las inyecciones pueden incluir:
- Gentamicina. Este es un antibiótico que daña la parte del oído interno que causa el vértigo. Esto permite que el oído sano asuma las funciones del equilibrio. Sin embargo, puede causar una mayor pérdida auditiva en el oído afectado.
- Esteroides. Los esteroides, como la dexametasona, pueden reducir los ataques de vértigo en algunas personas. Es posible que la dexametasona no funcione tan bien como la gentamicina. Pero es menos propensa a causar una mayor pérdida auditiva.
Cirugía
Si los ataques de vértigo por la enfermedad de Ménière son graves y otros tratamientos no han dado resultado, el profesional de atención médica podría sugerirte una cirugía. Las cirugías incluyen:
- Cirugía del saco endolinfático. Esta cirugía reduce la presión en la parte del oído interno que controla los niveles de líquido. A veces, se coloca una sonda para ayudar a drenar el exceso de líquido.
- Laberintectomía. En este procedimiento, un cirujano extirpa la parte del oído interno que causa el vértigo. Esto ocasiona una pérdida auditiva total en ese oído, por lo que solo se realiza cuando la audición ya es muy deficiente o se ha perdido por completo. El oído sano asume las funciones del equilibrio y la audición.
- Corte del nervio vestibular. En este procedimiento, un cirujano corta el nervio vestibular, que transmite la información relacionada con el equilibrio desde el oído interno al cerebro. Por lo general, esto pone fin al vértigo y permite conservar la audición en el oído afectado. Se realiza bajo anestesia general, es decir, con un medicamento que te hace dormir. Si te sometes a esta cirugía, tendrás que pasar la noche en el hospital.
Estilo de vida y remedios caseros
Algunos síntomas de la enfermedad de Ménière pueden ser más fáciles de controlar con medidas de autocuidado. Prueba estos consejos durante un ataque de vértigo:
- Siéntate o acuéstate tan pronto como sientas mareos. Evita todo aquello que pueda empeorar tus síntomas. Esto puede incluir movimientos bruscos, luces intensas, ver televisión o leer. Intenta concentrarte en algo que no se mueva.
- Descansa durante y después del ataque. No te fuerces a volver a tus actividades cotidianas. Si te sientes cansado, acuéstate y descansa un rato. Cuando te sientas listo, levántate poco a poco y muévete. Los movimientos suaves ayudan a tu cerebro a restablecer el sentido del equilibrio.
- Planifica con anticipación. Habla con tu profesional de atención médica sobre cómo puedes prepararte para los ataques de vértigo. Pregunta qué medicamentos puedes tomar para aliviar los síntomas y cuándo debes buscar ayuda médica. También pregunta sobre formas de prevenir lesiones, por ejemplo, cómo reducir el riesgo de caídas.
Cambios en el estilo de vida
Hacer algunos cambios saludables en tu estilo de vida puede ayudar a prevenir los ataques de vértigo.
- Limita el consumo de sal. El exceso de sal puede causar que tu cuerpo retenga líquido, lo que podría desencadenar síntomas. Para mantener una buena salud, trata de consumir menos de 2300 miligramos de sodio al día. También es recomendable distribuir el consumo de sal de manera uniforme a lo largo del día, en lugar de comer muchos alimentos salados de una sola vez.
- Limita la cafeína, el alcohol y el tabaco. En algunas personas, estas sustancias pueden desencadenar ataques de vértigo. Intenta llevar un diario de tus síntomas y anota qué podría causarlos.
Estrategias de afrontamiento y apoyo
La enfermedad de Ménière puede afectar tu vida cotidiana, tus relaciones y tu bienestar general. Aprender más sobre tu afección puede ayudarte a sentir que tienes más control sobre la situación.
Considera unirte a un grupo de apoyo para conectarte con otras personas que entiendan por lo que estás pasando. Los grupos de apoyo pueden ofrecer consejos útiles, apoyo emocional e información sobre cómo vivir con la enfermedad de Ménière. Pregunta a tu profesional de atención médica sobre los grupos locales o consulta recursos en línea, como la Vestibular Disorders Association (Asociación de Trastornos Vestibulares).
Preparación para la consulta
Probablemente, lo primero que harás será consultar a tu profesional de atención médica habitual, quien puede remitirte a un otorrinolaringólogo, que es un médico especialista en oídos, nariz y garganta. O bien, puede remitirte a un audiólogo, que es un especialista en audición, o a un neurólogo, que es un especialista en el sistema nervioso.
Estas son algunas sugerencias que te ayudarán a prepararte para la cita.
Lo que puedes hacer
Cuando programes la cita, pregunta si hay algo que debas hacer con anticipación, como no comer ni beber antes de una prueba. Si puedes, lleva contigo a un familiar o amigo. Te pueden ayudar a recordar toda la información que recibas.
Anota lo siguiente:
- Tus síntomas, especialmente lo que ocurre durante un ataque de vértigo, cuánto tiempo duran los síntomas y con qué frecuencia se presentan.
- Información personal crucial, como situaciones de estrés recientes, cambios importantes en la vida y antecedentes médicos familiares.
- Todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que tomas, incluidos los nombres, las dosis y la frecuencia con que los tomas.
- Preguntas para hacerle al profesional de atención médica.
En el caso de la enfermedad de Ménière, algunas preguntas útiles para hacerle al profesional de atención médica incluyen las siguientes:
- ¿Cuál puede ser la causa de los síntomas?
- ¿Hay algo más que pueda estar causando estos síntomas?
- ¿Qué pruebas deben hacerme?
- ¿Es probable que esta afección sea temporal o de por vida?
- ¿Qué tratamientos me recomienda?
- ¿Hay otras opciones de tratamiento?
- ¿Cómo debo controlar esto junto con mis otras afecciones de salud?
- ¿Hay alguna restricción en cuanto a la actividad física o la dieta que deba seguir?
- ¿Debería consultar con un especialista?
- ¿Hay algún folleto o sitio web que recomiende?
No dudes en hacer cualquier otra pregunta que se te ocurra durante la visita.
Qué esperar de tu médico
Prepárate para responder las siguientes preguntas:
- ¿Cuándo comenzaron los síntomas?
- ¿Con qué frecuencia se producen?
- ¿Cuál es su intensidad y cuánto duran?
- ¿Hay algo que parezca desencadenar los síntomas?
- ¿Hay algo que parezca mejorar los síntomas?
- ¿Hay algo que parezca empeorarlos?
- ¿Has tenido problemas en el oído anteriormente? ¿Alguien de tu familia tiene problemas de oído o de equilibrio?