Una infección renal es un tipo de infección de las vías urinarias. Puede comenzar en la uretra, que es el conducto por donde se expulsa la orina del cuerpo. O bien, puede comenzar en la vejiga. La infección también puede diseminarse a uno o ambos riñones. El término médico para una infección renal es pielonefritis.
Las infecciones renales requieren tratamiento médico inmediato. Si no se trata, la infección puede causar daños persistentes en los riñones. También es posible que las bacterias se diseminen por el torrente sanguíneo y causen una infección peligrosa de la sangre.
El tratamiento de una infección renal suele incluir antibióticos. Los antibióticos pueden administrarse en el hospital si la infección es grave.

El sistema urinario consiste en los riñones, los uréteres, la vejiga y la uretra. El sistema urinario elimina los desechos del cuerpo a través de la orina. Los riñones se encuentran en la parte posterior del abdomen superior. Se encargan de filtrar los desechos y el líquido que están presentes en la sangre y de producir la orina. La orina va de los riñones a la vejiga a través de los uréteres, que son unos conductos estrechos. La vejiga almacena la orina hasta que es momento de orinar. La orina sale del cuerpo a través de la uretra, que es un conducto pequeño.

El sistema urinario consiste en los riñones, los uréteres, la vejiga y la uretra. El sistema urinario elimina los desechos del cuerpo a través de la orina. Los riñones se encuentran en la parte posterior del abdomen superior. Se encargan de filtrar los desechos y el líquido que están presentes en la sangre y de producir la orina. La orina se desplaza desde los riñones hasta la vejiga a través de conductos estrechos. Estos conductos se denominan uréteres. La vejiga almacena la orina hasta que es momento de orinar. La orina sale del cuerpo a través de la uretra, que es un conducto pequeño.
Algunos de los síntomas de una infección renal son los siguientes:
Programe de inmediato una cita con el profesional de atención médica si tiene síntomas de una infección renal. Y si lleva más de 2 o 3 días en tratamiento por una infección urinaria y sigue teniendo síntomas, comuníqueselo a su profesional de atención médica.
Una infección renal grave puede derivar en complicaciones peligrosas. Estas pueden incluir el envenenamiento de la sangre, el daño a los tejidos del cuerpo y, en casos graves, la muerte.
Buque atención médica de inmediato si tiene fiebre, escalofríos, dolor intenso, sangre en la orina o náuseas y vómitos. Estos son signos de infección grave.
La causa más frecuente de las infecciones renales es el ingreso de bacterias en las vías urinarias a través de la uretra. Una vez dentro, las bacterias pueden multiplicarse y desplazarse hasta los riñones.
Las bacterias de una infección en otra parte del cuerpo también pueden llegar a los riñones a través del torrente sanguíneo. Además, puede producirse una infección renal si se bloquea el flujo de orina a través de las vías urinarias. Por ejemplo, un cálculo renal puede obstruir el paso de la orina y causar una infección. Pero no todos los cálculos renales causan infecciones.
Entre los factores que aumentan el riesgo de una infección renal, se incluyen los siguientes:
Si no se trata, la infección renal puede derivar en complicaciones graves. Entre estos se encuentran los siguientes:
Puede tomar medidas para prevenir las infecciones de las vías urinarias. Hacerlo puede reducir el riesgo de sufrir una infección renal.