Diagnóstico

Para diagnosticar epicondilitis medial o codo de golfista, el profesional de atención médica suele empezar con preguntas acerca de tus síntomas y antecedentes médicos. Luego, te hará un examen físico para revisar si hay dolor, rigidez o debilidad. El profesional de atención médica puede ejercer presión dentro del codo o pedirte que muevas el codo, la muñeca y los dedos de diferentes formas para ver qué causa el dolor.

Una radiografía puede ser útil para descartar otras causas del dolor de codo, como un hueso roto o artritis.

Si los síntomas son graves o no mejoran, el profesional de atención médica puede sugerir estudios más detallados, como una ecografía o una resonancia magnética, para poder observar más de cerca los tendones y los tejidos blandos.

Tratamiento

El primer paso para tratar el codo de golfista es dejar de hacer actividades que causen dolor. Descansar el brazo ayuda a que los tendones se recuperen.

La mayoría de las personas mejoran con reposo, hielo y analgésicos. Sin embargo, la recuperación puede ser lenta y durar varios meses o incluso más. Incluso con tratamiento, algunas personas tienen dolor constante o brotes intermitentes.

Medicamentos y procedimientos

Puedes tomar analgésicos que puedes comprar sin una receta médica para aliviar el dolor causado por el codo de golfista. Prueba con ibuprofeno (Advil, Motrin IB u otros), naproxeno sódico (Aleve) o acetaminofén (Tylenol u otros). Habla con el profesional de atención médica si no sabes con seguridad cuál es el adecuado para ti.

Por lo general, las inyecciones de cortisona no se usan para tratar el codo de golfista porque, al parecer, no ayudan a largo plazo y se ha descubierto que debilitan el tejido. En raras ocasiones, se pueden usar para aliviar el dolor a corto plazo.

Hay otros tratamientos en estudio para tratar el codo de golfista. Si ni el reposo, el hielo ni los analgésicos han sido útiles, habla con el profesional de atención médica acerca de si estos tratamientos podrían beneficiarte.

  • Tenotomía o punción seca. Un profesional de atención médica emplea una pequeña aguja para pinchar el tendón inflamado y favorecer su recuperación. A veces se usa una ecografía para guiar la aguja.
  • Terapia de ondas de choque. En este tratamiento, se usan ondas sonoras en el codo para favorecer su recuperación.

Actualmente, se estudia un nuevo tratamiento que se conoce como plasma rico en plaquetas. Para este tratamiento, el profesional de atención médica te extrae una pequeña cantidad de sangre, concentra las plaquetas y, luego, las inyecta en la zona inflamada. Por lo general, las inyecciones están guiadas mediante una ecografía. Los investigadores aún están estudiando la efectividad de este tratamiento.

Terapia y autocuidado

Las siguientes medidas pueden ayudar a que te recuperes:

  • Reposa el brazo. Deja de practicar golf y hacer otras actividades que fuercen el codo hasta que el dolor desaparezca. Volver a realizar actividades muy pronto puede empeorar la lesión.
  • Aplica hielo: Coloca una compresa de hielo en el codo durante 15 a 20 minutos por vez, de 3 a 4 veces por día, durante varios días. Envuelve el hielo en una toalla fina para proteger la piel. También puedes masajear suavemente el interior del codo con un cubo de hielo durante cinco minutos, 2 o 3 veces al día.
  • Usa un aparato ortopédico. El profesional de atención médica podría recomendarte una banda o aparato ortopédico especial para el antebrazo. Esto podría disminuir la presión en los tendones que se unen con el codo.
  • Estira y fortalece los músculos. El profesional de atención médica podría recomendar ejercicios para estirar con suavidad y, luego, fortalecer la muñeca y los músculos del antebrazo. Es importante ganar fuerza progresivamente, y se ha demostrado que esto favorece a la recuperación del tendón. La fisioterapia o la terapia ocupacional también pueden ser útiles.

Cuando el dolor mejora, vuelve de a poco a tus actividades habituales. Primero practica los movimientos de tu deporte o trabajo. Si es necesario, trabaja con un terapeuta, entrenador u otro profesional del deporte, como un golfista profesional, para mejorar tu técnica y evitar lesionarte el codo de nuevo.

Cirugía

Con poca frecuencia, se requiere cirugía para tratar el codo de golfista. Sin embargo, si los síntomas no mejoran luego de 6 a 12 meses de otros tratamientos, el profesional de atención médica podría recomendar un procedimiento quirúrgico.

Una opción más nueva es el procedimiento Tenex. El término médico para este tratamiento es tenotomía percutánea ecoguiada. Para llevarlo a cabo, se usa un pequeño instrumento que pasa a través de la piel y elimina el tejido dañado. Las imágenes de la ecografía guían el instrumento hasta el punto exacto donde el tendón está lesionado. El TenJet, que es un dispositivo similar, usa agua para eliminar el tejido dañado. Es necesario seguir investigando, pero dichas cirugías podrían favorecer la recuperación de algunas personas.

Preparación para la consulta

Lo más probable es que empieces por consultar a un profesional de atención primaria. Si los síntomas no mejoran con reposo, hielo y analgésicos, puede que te remita a un especialista en medicina del deporte o a un médico que trate problemas de músculos, huesos y articulaciones.

Las siguientes son formas de prepararte para aprovechar al máximo tu visita.

Lo que puedes hacer

Antes de la cita, escribe lo siguiente:

  • Los síntomas y cuándo comenzaron.
  • Cualquier afección de salud que tengas y una lista de todos los medicamentos y suplementos que tomas, incluidas las dosis.
  • Información sobre tu vida diaria, incluidas la frecuencia y la intensidad con la que practicas deportes o haces otras actividades que puedan forzar el codo. Indica si recientemente cambiaste tu entrenamiento o la manera en que usas el brazo.
  • Cualquier lesión reciente que pueda haber afectado el codo.
  • Una lista de preguntas que quieras hacer.

Se recomienda que preguntes lo siguiente:

  • ¿Cuál es la causa más probable del dolor en el codo?
  • ¿Es posible que la causa sea otra?
  • ¿Necesitan hacerme alguna prueba?
  • ¿Qué tratamiento recomienda?
  • ¿Podré volver a practicar el deporte o la actividad que ocasionó el dolor?
  • ¿Por cuánto tiempo debo evitar realizar esa actividad?
  • ¿Qué tipos de ejercicios son seguros para hacer mientras me recupero?
  • ¿Necesitaré una cirugía?
  • ¿Con qué frecuencia tendré que asistir a consultas de seguimiento?

No dudes en hacer otras preguntas que tengas.

Qué esperar de tu médico

Posibles preguntas del profesional de atención médica:

  • ¿Es el dolor constante? ¿Cuál es la intensidad?
  • ¿Empeora el dolor al hacer actividades como levantar y agarrar objetos, escribir con el teclado o dar la mano?
  • ¿Dificulta el dolor las actividades de la vida diaria o dormir?
  • ¿Cuál es tu rutina de ejercicios?
  • ¿Cambiaste recientemente el estilo de entrenamiento o el equipo que usas, como técnicas o una raqueta nuevas?
  • ¿Qué tipo de tareas físicas haces en tu trabajo?
  • ¿Cuáles son tus pasatiempos y actividades recreativas?
  • ¿Probaste algún tratamiento domiciliario? ¿Ayudó?