Descripción general

Una alergia alimentaria es una reacción del sistema inmunitario a ciertos alimentos. Incluso una cantidad mínima de un alimento que causa alergia puede desencadenar síntomas como picazón, erupciones cutáneas, malestar estomacal y sibilancias. En algunas personas, una alergia alimentaria puede causar anafilaxia, que es una reacción que pone en riesgo la vida.

Se estima que la alergia alimentaria afecta al 10 % de la población general y a alrededor del 8 % de los niños.

Los planes de tratamiento incluyen la educación para evitar los alimentos que causan alergia. Los medicamentos pueden ayudar a aliviar los síntomas o prevenir reacciones ante una exposición accidental. Si una persona presenta anafilaxia, se necesita un medicamento de emergencia.

Una alergia alimentaria es diferente de una intolerancia alimentaria. Ambas afecciones pueden presentar síntomas digestivos similares. Sin embargo, una intolerancia alimentaria no es una reacción del sistema inmunitario. Esta afección ocurre cuando el cuerpo no puede digerir ciertos alimentos o utilizar ciertos nutrientes.

Síntomas

Los síntomas de una alergia alimentaria suelen aparecer entre unos minutos y dos horas después de consumir el alimento que la causa. La gravedad de los síntomas puede variar mucho. Los síntomas pueden ser leves o poner en riesgo la vida.

Los síntomas de alergia alimentaria más comunes incluyen los siguientes:

  • Erupciones cutáneas, picazón, manchas sobresalientes en la piel o hinchazón de la piel.
  • Picazón o hinchazón de los labios, la cara, la lengua y la garganta.
  • Ojos llorosos, con picazón o hinchados.
  • Dolor abdominal, malestar estomacal, diarrea o vómitos.
  • Congestión nasal o goteo de la nariz.
  • Sibilancias, tos o dificultad para respirar.
  • Mareos, aturdimiento o desmayos.

Anafilaxia

Una alergia alimentaria puede desencadenar anafilaxia, que es una reacción alérgica grave. Esto puede ocasionar signos y síntomas que ponen en riesgo la vida, entre ellos:

  • Estrechamiento de las vías respiratorias.
  • Inflamación o sensación de un nudo en la garganta que dificulta la respiración.
  • Descenso de la presión arterial.
  • Pulso acelerado.
  • Confusión u otros cambios en el estado mental.
  • Mareos, aturdimiento o pérdida del conocimiento.

En casos de anafilaxia, el tratamiento de emergencia es fundamental. Si la anafilaxia no se trata, puede ser mortal.

Cuándo debes consultar con un médico

Consulta con un profesional de atención médica o un alergista si tienes síntomas de alergia alimentaria inmediatamente después de comer. Si es posible, acude a un profesional de atención médica en el momento en que se presente la reacción alérgica. Esto puede ayudar a establecer un diagnóstico.

Busca atención médica de emergencia si presentas signos o síntomas de anafilaxia.

Causas

Una alergia alimentaria ocurre cuando el sistema inmunitario reacciona ante un alimento como si se tratara de un germen o un parásito. El sistema inmunitario produce anticuerpos contra una proteína específica de un alimento, como el maní (cacahuate).

Si una persona es alérgica al maní, los anticuerpos presentes en la sangre detectan estas proteínas del maní y se unen a ellas. Esta actividad de los anticuerpos envía una señal al sistema inmunitario para que inicie un ataque. Los signos y síntomas de una alergia alimentaria son el resultado de que el sistema inmunitario combate lo que considera una sustancia extraña.

Un alimento que causa una reacción alérgica se denomina alérgeno. Entre los alérgenos alimentarios más comunes se encuentran los siguientes:

  • Leche de vaca.
  • Huevos de gallina.
  • Maníes (cacahuates).
  • Frutos secos, como nueces y nueces pecanas.
  • Mariscos, como camarones, langosta, vieiras y cangrejo.
  • Pescado.
  • Trigo.
  • Soja.

Síndrome de alergia al polen y a alimentos

Las personas alérgicas a ciertos tipos de polen pueden ser alérgicas a ciertos alimentos vegetales crudos. Sin embargo, por lo general, no presentan ninguna reacción si el alimento está cocido o procesado. Esta afección se conoce como síndrome de alergia al polen y a alimentos o síndrome de alergia oral. Los siguientes alérgenos vegetales están relacionados con posibles alergias alimentarias.

Polen de abedul. Si eres alérgico al polen de abedul, también podrías tener una reacción a varios alimentos.

Frutas

  • Manzana
  • Damasco (albaricoque, chabacano)
  • Cereza
  • Durazno (melocotón)
  • Pera
  • Ciruela

Frutos secos y legumbres

  • Almendra
  • Avellana
  • Maní
  • Soja

Hierbas y semillas

  • Semillas de anís
  • Semillas de alcaravea
  • Cilantro
  • Hinojo
  • Perejil

Verduras

  • Zanahoria
  • Apio

Polen de ambrosía. Si eres alérgico al polen de ambrosía, también podrías tener una reacción a algunos alimentos.

  • Banana
  • Melón cantalupo
  • Pepino
  • Melón dulce
  • Sandía
  • Zuquini (calabacín)

Polen de gramíneas. Si eres alérgico al polen de gramíneas, también podrías ser alérgico a varios alimentos.

Frutas

  • Melón cantalupo
  • Melón dulce
  • Kiwi
  • Naranja
  • Tomate
  • Sandía

Legumbres

  • Maní

Verduras

  • Acelga suiza
  • Papa blanca

Polen de artemisa. Si eres alérgico al polen de artemisa, también podrías ser alérgico a varios alimentos:

Frutas

  • Pimiento morrón
  • Uva
  • Durazno (melocotón)
  • Lichi
  • Mango

Hierbas y semillas

  • Semillas de anís
  • Pimienta negra
  • Semillas de alcaravea
  • Cilantro
  • Hinojo
  • Páprika
  • Mostaza
  • Perejil
  • Semillas de girasol

Verduras

  • Brócoli
  • Repollo
  • Zanahoria
  • Coliflor
  • Apio
  • Ajo
  • Cebolla

Anafilaxia alimentaria inducida por el ejercicio

Algunas personas pueden tener una reacción alérgica anafiláctica si realizan ejercicio moderado o intenso unas horas después de consumir ciertos alimentos. Lo más común es que esto ocurra después de consumir trigo o mariscos. Si estas personas no hacen ejercicio después de ingerir el alérgeno, no presentan una reacción alérgica.

Otras reacciones

Otras reacciones a los alimentos pueden presentar síntomas similares a los de las alergias alimentarias, pero en estos casos intervienen procesos en el cuerpo distintos a las reacciones del sistema inmunitario.

La intolerancia alimentaria se produce cuando el cuerpo no puede digerir ciertos alimentos o descomponer los nutrientes que contienen. Una intolerancia alimentaria puede causar síntomas digestivos similares a los de las reacciones alérgicas:

  • Exceso de gases.
  • Distensión del estómago.
  • Dolor o calambres en el estómago.
  • Diarrea.

Algunos ejemplos de intolerancia alimentaria son:

  • La intolerancia a la lactosa se debe a que el cuerpo no puede digerir la lactosa, que es el azúcar principal de la leche.
  • La sensibilidad al gluten se debe a que el cuerpo no puede digerir una proteína llamada gluten, presente en el trigo, la cebada y el centeno.

La intoxicación alimentaria es una enfermedad que se contrae por algo que comes o bebes. Las causas son gérmenes u otras sustancias presentes en los alimentos o bebidas. Los síntomas suelen aparecer dentro de unas horas o días después de comer el alimento.

La sensibilidad a los aditivos presentes en ciertos alimentos puede causar síntomas similares a los de las reacciones alérgicas. Por ejemplo, los sulfitos que se utilizan para conservar la fruta deshidratada, los productos enlatados y el vino pueden desencadenar ataques de asma en personas con asma grave.

La enfermedad celíaca es una reacción del sistema inmunitario al gluten, pero se trata de una reacción única que difiere de una alergia alimentaria típica. No causa anafilaxia. La reacción del sistema inmunitario al gluten daña el intestino delgado y lleva a la incapacidad de absorber ciertos nutrientes.

Factores de riesgo

Algunos factores de riesgo para alergia alimentaria incluyen los siguientes:

  • Antecedentes familiares. Tener un familiar con cualquier tipo de alergia es un factor de riesgo clave para las alergias alimentarias.
  • Otras alergias. Una alergia a un alimento aumenta el riesgo de desarrollar alergia a otro alimento. Tener otras alergias, como la fiebre del heno, también aumenta el riesgo para alergias alimentarias.
  • Edad. Las alergias alimentarias suelen aparecer durante la infancia, especialmente en bebés y niños pequeños. Por lo general, los niños crecen y dejan de ser alérgicos a la leche, la soja, el trigo y los huevos. Las alergias alimentarias graves y las alergias al maní, a los frutos secos y a los mariscos suelen ser de por vida.
  • Dermatitis atópica. La dermatitis atópica, también conocida como eccema, es una afección que causa sequedad y picazón en la piel, erupciones cutáneas, engrosamiento de la piel y otros síntomas. Padecer esta afección en la primera infancia aumenta el riesgo de desarrollar alergias alimentarias.
  • Asma. El asma y las alergias alimentarias comúnmente se manifiestan juntas. En estos casos, es probable que los síntomas de ambas, tanto de las alergias alimentarias como del asma, sean graves.

Prevención

Introducir productos con maní y huevos en las primeras etapas de la infancia puede reducir el riesgo para alergia a estos alimentos. Los estudios han demostrado que introducir estos alimentos en la dieta de los niños de 4 a 11 meses de edad disminuye la probabilidad de que desarrollen alergias al maní y al huevo más adelante. Los estudios sobre la introducción temprana de otros alérgenos alimentarios comunes no han demostrado que esto reduzca el riesgo.

Antes de introducir alimentos comúnmente relacionados con alergias, habla con el equipo de atención médica de tu hijo sobre el mejor momento para hacerlo.

Los niños que tienen mascotas o que crecen rodeados de ganado en una granja pueden tener un riesgo más bajo para alergias alimentarias.