Descripción general

La cordocentesis, también denominada «muestreo percutáneo de sangre del cordón umbilical», es un análisis de diagnóstico prenatal en el que se toma una muestra de la sangre del bebé del cordón umbilical para analizarla.

Por lo general, la cordocentesis se realiza después de la semana 18 del embarazo. El análisis puede usarse para detectar ciertos trastornos genéticos, enfermedades sanguíneas e infecciones. La cordocentesis también puede usarse para suministrar transfusiones sanguíneas o medicamentos a un bebé a través del cordón umbilical.

La cordocentesis se utiliza cada vez menos. Esto se debe a que algunos procedimientos de diagnóstico que conllevan un riesgo menor de pérdida fetal, como la amniocentesis y el análisis de vellosidades coriónicas, pueden usarse en lugar de la cordocentesis para el diagnóstico prenatal de enfermedades. Sin embargo, la cordocentesis pude realizarse si otros análisis prenatales no suministran una cantidad suficiente u oportuna de información de diagnóstico.

Por qué se realiza

La cordocentesis se utiliza principalmente para detectar y tratar las enfermedades sanguíneas, como la anemia fetal (una baja cantidad de glóbulos rojos sanos en un bebé en desarrollo).

La cordocentesis, por lo general, se realiza cuando no se puede obtener un diagnóstico mediante la amniocentesis, el análisis de vellosidades coriónicas, la ecografía u otros métodos. Debido a que la cordocentesis conlleva un mayor riesgo de pérdida fetal que estos otros métodos, el proveedor de atención médica solo te ofrecerá este procedimiento si las otras opciones no están disponibles o no arrojarán resultados oportunos.

En algunas situaciones excepcionales, la cordocentesis se puede utilizar para controlar la forma y la cantidad de cromosomas fetales (análisis del cariotipo). El cariotipo fetal en sangre se puede realizar en 48 horas y, posiblemente, generará resultados más rápido que la amniocentesis o el análisis de vellosidades coriónicas.

Riesgos

La cordocentesis conlleva riesgos potencialmente graves, como los siguientes:

  • Sangrado fetal. El sangrado de la zona donde se inserta la aguja es la complicación más frecuente de la cordocentesis. Si se presenta un sangrado fetal que puede poner en riesgo la vida, el proveedor de atención médica podría recomendarte la reposición de derivados sanguíneos para el feto.
  • Hematoma en el cordón. Podría producirse una acumulación de sangre del feto dentro del cordón durante la cordocentesis o después de esta. La mayoría de los bebés no presentan síntomas cuando esto ocurre. Sin embargo, algunos bebés podrían tener una frecuencia cardíaca baja durante un breve período. Si el hematoma es estable, el proveedor de atención médica observará al bebé. Si el hematoma no es estable o si la frecuencia cardíaca del bebé no se restablece, el proveedor de atención médica recomendará una cesárea de urgencia.
  • Disminución de la frecuencia cardíaca del bebé. La frecuencia cardíaca del bebé podría disminuir temporalmente después de una cordocentesis.
  • Infección. Excepcionalmente, la cordocentesis puede provocar una infección uterina o fetal.
  • Sangrado maternofetal. La sangre del feto puede ingresar a la circulación de la madre en aproximadamente el 40 por ciento de los procedimientos. El sangrado suele ser leve. Este problema es más frecuente cuando la placenta está apoyada sobre la parte de adelante del útero.
  • Pérdida del embarazo. La cordocentesis conlleva un mayor riesgo de muerte fetal que cualquier otro estudio de diagnóstico prenatal, como el análisis de vellosidades coriónicas y la amniocentesis. El riesgo es de aproximadamente 1,4 a 1,9 por ciento para un feto de apariencia normal al cual se le realizan estudios para detectar trastornos genéticos. Sin embargo, debido a que muchos bebés están enfermos cuando se realiza el estudio, suele ser difícil determinar si la muerte fetal está relacionada con el procedimiento en sí o con la salud del bebé.

En última instancia, la decisión de realizarte una cordocentesis depende de ti. El proveedor de atención médica y el especialista en genética pueden ayudarte a que evalúes todos los factores para tomar la decisión.

Cómo prepararse

Si te encuentras en la semana 24 del embarazo aproximadamente, te pedirán que evites comer o beber después de la medianoche previa a la cordocentesis. Esto se debe a que ciertas complicaciones del procedimiento podrían requerir una cesárea de urgencia. Pídele asesoramiento a tu proveedor de atención médica.

Tal vez quieras pedirle a tu pareja u otra persona cercana que te acompañe a la cita médica para que te brinde apoyo emocional o para que te lleve de vuelta a tu casa.

Lo que puedes esperar

Antes de la semana 24 de embarazo, la cordocentesis se suele llevar a cabo en un centro ambulatorio o en el consultorio del proveedor de atención médica. Después de la semana 24 de embarazo, la cordocentesis se suele hacer en un hospital. Durante el procedimiento, es probable que haya al menos un asistente para ayudar al proveedor de atención médica.

Antes del procedimiento, te tomarán una muestra de sangre para comparar con las muestras de sangre del feto.

Durante el procedimiento

Entre 30 y 60 minutos antes del procedimiento, tal vez te den antibióticos para reducir el riesgo de infección uterina. Esto se suele realizar a través de una sonda intravenosa.

Cuando comienza el procedimiento, el proveedor de atención médica hará una ecografía para determinar la ubicación exacta del bebé en el útero. Te recostarás sobre la espalda, en una camilla de examen, y el proveedor de atención médica te aplicará un gel especial sobre el abdomen. Después utilizará un pequeño dispositivo, conocido como «transductor ecográfico», para mostrarte la posición de tu bebé en un monitor.

Luego, el proveedor de atención médica te limpiará el abdomen con un antiséptico. A veces, se administra anestesia local para aliviar las molestias durante el procedimiento, pero en general no es necesario.

El proveedor de atención médica, guiado por la ecografía, insertará una aguja hueca y delgada a través de la pared abdominal, hasta llegar al útero. Te extraerá una pequeña cantidad de sangre de la vena del cordón umbilical en una jeringa y después sacará la aguja.

Deberás permanecer recostada y quieta mientras se inserta la aguja y se extrae la sangre. Puedes notar una sensación de ardor cuando la aguja ingresa a la piel y puedes sentir dolor cuando la aguja ingresa al útero.

Después del procedimiento

Después de extraer la muestra de sangre, podrías sentir un calambre o una pequeña molestia.

Después del procedimiento, el proveedor de atención médica controlará la frecuencia cardíaca del bebé mediante una ecografía o un monitor externo.

Cuando vuelvas a casa, el proveedor de atención médica podría recomendarte que descanses durante el resto del día. Es probable que puedas retomar tus actividades cotidianas al día siguiente. El proveedor de atención médica te pedirá que te comuniques con él si presentas algún signo o síntoma, como sangrado vaginal o pérdida de líquido.

Mientras tanto, se analizará la muestra de sangre en un laboratorio. Los resultados de la prueba habitualmente están disponibles en unos días.

Resultados

El proveedor de atención médica o el especialista en genética te ayudará a comprender los resultados de la cordocentesis.

Si la prueba arroja resultados normales, el proveedor de atención médica te brindará información sobre las citas médicas de seguimiento.

Si el bebé tiene una infección, el proveedor de atención médica te ayudará a comprender las opciones de tratamiento. Si el bebé tiene anemia grave, es posible que necesite recibir una transfusión de sangre a través del cordón umbilical.

Si los resultados de la prueba indican que el bebé tiene una afección que no se puede tratar, posiblemente debas tomar decisiones dolorosas, como elegir si continuarás con el embarazo o no. Busca el apoyo del equipo de atención médica, tus seres queridos y otras personas cercanas en este momento difícil.

June 13, 2018
References
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