Descripción general

La otoplastia, conocida también como «cirugía estética de orejas», es un procedimiento para cambiar la forma, la posición o el tamaño de las orejas.

Podrías elegir someterte a una otoplastia si te molesta la manera en que las orejas sobresalen de la cabeza. También podrías considerar la otoplastia si una de las orejas o ambas son deformes debido a una lesión o un defecto congénito.

La otoplastia puede hacerse a cualquier edad una vez que las orejas hayan alcanzado su tamaño definitivo (generalmente a los 5 años de edad) y durante la adultez. En algunos casos, la cirugía se hace temprano a los 3 años de edad.

Si un niño nace con orejas prominentes y otros problemas en la forma de las orejas, es posible corregirlos con éxito mediante una férula si se lleva a cabo inmediatamente después del nacimiento.

Por qué se realiza

Podrías considerar la otoplastia en los siguientes casos:

  • Una de las orejas o ambas sobresalen demasiado de la cabeza
  • Tienes orejas grandes en relación con el tamaño de la cabeza
  • No estás satisfecho con una cirugía de orejas anterior

La otoplastia se suele realizar en ambas orejas para optimizar la simetría.

Se puede realizar a cualquier edad después de que las orejas hayan alcanzado su tamaño completo (generalmente después de los 5 años).

La otoplastia no cambiará la ubicación de las orejas ni alterará la capacidad para escuchar.

Riesgos

La otoplastia conlleva varios riesgos, como los siguientes:

  • Cicatrices. Si bien las cicatrices son permanentes, es probable que queden escondidas detrás de las orejas o dentro de los pliegues de las orejas.
  • Asimetría de las orejas. Esto puede ocurrir como resultado de los cambios durante el proceso de cicatrización. Además, es posible que la cirugía no logre corregir con éxito la asimetría preexistente.
  • Cambios en la sensibilidad de la piel. Durante la otoplastia, el reposicionamiento de las orejas puede afectar temporalmente la sensibilidad de la piel en esa zona. En casos excepcionales, los cambios son permanentes.
  • Problemas con los puntos. Los puntos que se hicieron para afirmar la nueva forma de la oreja pueden salir hacia la superficie de la piel y, en ese caso, es necesario retirarlos. Esto puede causar inflamación en la piel afectada. Como consecuencia, es posible que debas someterte a otra cirugía.
  • Sobrecorrección. La otoplastia puede crear contornos poco naturales que hacen que las orejas parezcan aplastadas.

Al igual que cualquier otro tipo de cirugía mayor, la otoplastia conlleva el riesgo de sangrado, infección y una reacción adversa a la anestesia. También es posible tener una reacción alérgica a la tela adhesiva o a otros materiales usados durante el procedimiento o después de este.

Cómo prepararse

Una consulta para la otoplastia

Como primer paso, hablarás con un cirujano plástico acerca de la otoplastia. Durante tu primera consulta, es probable que el cirujano plástico realice lo siguiente:

  • Revise tu historia clínica. Prepárate para responder preguntas sobre enfermedades actuales y pasadas, en especial sobre cualquier infección en el oído. Habla sobre cualquier medicamento que estés tomando o que hayas tomado recientemente, así como de cualquier cirugía a la que te hayas sometido.
  • Te haga un examen físico. Para determinar las opciones de tratamiento, el médico te examinará las orejas, incluida la posición, el tamaño, la forma y la simetría. El médico también podría tomar fotografías de las orejas para tu expediente médico.
  • Analice tus expectativas. Explica por qué quieres someterte a una otoplastia y qué deseas obtener en cuanto al aspecto después del procedimiento. Asegúrate de comprender los riesgos, como una posible sobrecorrección.

Si eres un buen candidato para la otoplastia, el médico puede recomendarte que tomes medidas previas para que estés preparado.

Alimentos y medicamentos

Es probable que debas evitar consumir aspirina, medicamentos antiinflamatorios y suplementos a base de hierbas, ya que pueden aumentar la hemorragia.

Otras precauciones

Fumar reduce el flujo sanguíneo en la piel y puede retrasar el proceso de cicatrización. Si fumas, el médico te recomendará dejar de fumar antes de la cirugía y durante tu recuperación.

Además, asegúrate de coordinar que alguien te lleve a tu casa después de la cirugía y se quede contigo durante la primera noche de tu recuperación.

Lo que puedes esperar

Antes del procedimiento

La otoplastia puede llevarse a cabo en un hospital o en un centro de cirugía ambulatorio.

En ocasiones, el procedimiento se realiza con sedación y anestesia local para insensibilizar solo parte del cuerpo. En otros casos, se puede administrar anestesia general, la cual hace que estés inconsciente, antes del procedimiento.

Durante el procedimiento

Las técnicas de la otoplastia varían según el tipo de corrección necesaria. La técnica específica que elija el cirujano plástico determinará cuál será la ubicación de las incisiones y de las cicatrices que se generen.

El médico puede hacer incisiones en estas ubicaciones:

  • En la parte de atrás de las orejas.
  • En los pliegues internos de las orejas.

Después de hacer las incisiones, el médico podría retirar el exceso de cartílago y piel. Luego, doblará el cartílago hasta colocarlo en la posición correcta y lo fijará con puntos internos. Se utilizarán puntos adicionales para cerrar las incisiones.

Por lo general, el procedimiento lleva alrededor de dos horas.

Después del procedimiento

Después de una otoplastia, las orejas estarán tapadas con vendas para protegerlas y sostenerlas.

Es probable que sientas molestias o picazón. Toma analgésicos según la recomendación del médico. Si tomas analgésicos y la molestia aumenta, comunícate con el médico de inmediato.

Evita dormir de costado para no ejercer presión sobre las orejas. También intenta no frotar ni aplicar fuerza excesiva en las incisiones. Considera usar camisas abotonadas o con cuellos amplios.

Unos días después de la otoplastia, el médico te quitará las vendas. Es probable que tengas las orejas hinchadas y enrojecidas. Necesitarás usar una vincha suelta para proteger las orejas por la noche durante dos a seis semanas. Así, evitarás que las orejas se muevan hacia adelante cuando gires en la cama.

Habla con el médico sobre cuándo te quitarán los puntos de sutura, o si te los deben quitar. Algunos puntos de sutura se disuelven por sí solos. Otros se deben extirpar en el consultorio del médico semanas después del procedimiento.

Pregúntale al médico cuándo puedes retomar tus actividades diarias, como bañarte y hacer actividad física.

Resultados

Una vez retiradas las vendas, observarás un cambio inmediato en la apariencia de tus orejas. Estos cambios son permanentes.

Si no estás conforme con los resultados, consulta con el cirujano sobre la posibilidad de una cirugía de revisión.

Jan. 24, 2019
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