Alivio del estrés: Cuándo y cómo decir que no:

Claro que es más fácil decir que sí, pero, ¿a qué precio para tu tranquilidad? Esta es la razón por la que decir que no puede ser una opción más sana para el alivio del estrés.

Escrito por personal de Mayo Clinic

¿Tu plato está lleno de plazos establecidos y obligaciones? ¿Estás tratando de organizar demasiadas actividades en muy poco tiempo? Si es así, aliviar el estrés puede ser tan sencillo como simplemente decir que no.

¿Por qué decir que no?

Es poco probable que el número de solicitudes urgentes disminuya, y no puedes añadir más tiempo a tu día. ¿Estás condenado a comprometerte a más de lo que puedes dar? La respuesta es no, no si estás dispuesto a decir que no. Quizá no sea una forma fácil, pero es un camino para aliviar el estrés.

Ten en cuenta que sobrecargarse es individual. Sólo porque tu compañero de trabajo pueda hacer malabares en 10 comités con aparente facilidad no significa que tú debas estar en varios comités. Sólo tú puedes saber cuánto es demasiado para ti.

Considera estas razones para decir que no:

  • Decir que no no es necesariamente egoísta. Cuando dices que no a un nuevo compromiso, estás valorando tus obligaciones existentes y asegurando que podrás dedicarles tiempo de calidad.
  • Decir que no puede permitirte intentar nuevas cosas. Sólo porque siempre has ayudado a planear el torneo de softball de la empresa no significa que tengas que hacerlo para siempre. Decir que no te da tiempo de dedicarte a otros intereses.
  • Decir siempre que sí no es saludable. Cuando estás con demasiados compromisos y bajo mucho estrés, eres más propenso a sentirte agotado y posiblemente enfermes.
  • Decir que sí puede dejar fuera a otras personas. Por otro lado, cuando dices que no, les das la oportunidad a otras personas. O puedes delegarle a alguien la responsabilidad. Es posible que no realicen las cosas de la forma en la que tú las haces, pero está bien. Encontrarán su propia manera.
April 23, 2016 See more In-depth