Si una sustancia química líquida, en polvo o en aerosol te salpica el ojo, realiza los siguientes pasos de inmediato.

  1. Lávate el ojo con agua. Usa agua corriente fría durante al menos 15 minutos y luego, cualquiera de los siguientes métodos que resulte más rápido:
    • Ingresa en la ducha y mantén los párpados de los ojos afectados abiertos. Tírate un chorro suave de agua sobre la frente por encima del ojo afectado. O bien, dirige el chorro sobre el puente de la nariz si ambos ojos fueron afectados.
    • Baja la cabeza y gírala hacia el costado. Luego, mantén el párpado del ojo afectado abierto debajo de un grifo del que corra agua suave. Si tienes acceso a una estación de enjuague ocular en el lugar de trabajo, úsala.
    • Es posible que lo más adecuado para los niños pequeños es que se recuesten boca abajo en la tina o que se reclinen hacia atrás en el lavabo. Vierte un chorro suave de agua sobre la frente por encima del ojo afectado o bien sobre el puente de la nariz para enjuagar ambos ojos. Manténle los párpados abiertos.
  2. Retira los lentes de contacto. Si no se salen durante el enjuague, entonces quítalos.

Precaución

  • No te frotes el ojo, ya que esto podría causar más daño.
  • No te coloques nada en el ojo, excepto agua o solución salina para lentes de contacto. Tampoco te coloques gotas, a menos que te lo indique el personal de urgencias.

Busca asistencia médica de urgencia

Luego de tomar las medidas mencionadas previamente, busca un especialista ocular (oftalmólogo) para recibir atención médica de emergencia o llama al 911 o a tu número de emergencia local. Lleva contigo el envase o el nombre del producto químico al proveedor de servicios de emergencia. Informa cuánto tiempo transcurrió entre la salpicadura y el enrojecimiento, y por cuántos minutos estuvo enrojecido el ojo.

Si están a tu alcance, usa lentes de sol para que ayuden a reducir la sensibilidad a la luz en el trayecto a la consulta de emergencia.

June 13, 2018