Descripción general

La marihuana se fabrica a partir de las hojas y los cogollos secos de la planta Cannabis sativa. Si bien la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) no ha aprobado el uso de la marihuana como medicamento, muchos estados han legalizado dicho uso.

La FDA ha aprobado dos medicamentos, dronabinol (Marinol, Syndros) y nabilona (Cesamet), hechos de formas sintéticas de ingredientes que se encuentran en la marihuana. Pueden ser recetados legalmente para el tratamiento de náuseas y vómitos causados por la quimioterapia cuando otros tratamientos han fallado. El dronabinol también se podría utilizar para el tratamiento de la disminución del apetito asociada a la pérdida de peso en personas con VIH y SIDA.

La FDA también aprobó un medicamento líquido (Epidiolex) que contiene una forma purificada de cannabidiol (CBD), una sustancia química que se encuentra en la marihuana. Este medicamento se puede usar para el tratamiento de formas poco comunes de epilepsia infantil grave (síndrome de Lennox-Gastaut y síndrome de Dravet).

La marihuana medicinal está disponible en forma de aceite, píldora, líquido vaporizado y atomizador nasal, de hojas y cogollos secos, y la planta misma. La hierba se usa habitualmente para tratar las náuseas y los vómitos asociados al tratamiento oncológico, la pérdida del apetito y la pérdida de peso asociadas al VIH y al SIDA, la epilepsia, el dolor crónico y los espasmos musculares.

Evidencia

En la investigación sobre el uso de marihuana para afecciones específicas, se ha demostrado lo siguiente:

  • Glaucoma. La marihuana podría reducir la presión en el ojo causada por esta enfermedad ocular. Sin embargo, parece que el efecto solo dura unas horas. Algunos hallazgos indican que la marihuana puede disminuir el flujo sanguíneo al nervio óptico, lo que aumenta el riesgo de pérdida de la visión en personas con glaucoma.
  • Náuseas y vómitos asociados con el tratamiento oncológico. Las investigaciones han demostrado que un ingrediente activo de la marihuana, el tetrahidrocannabinol (THC), reduce eficazmente las náuseas y los vómitos en personas que están en quimioterapia.
  • Dolor. El consumo de marihuana puede reducir la intensidad del dolor punzante o con ardor debido a daños en los nervios (dolor neuropático) causado por el VIH, la diabetes u otras enfermedades.
  • Convulsiones. No está claro si la marihuana trata eficazmente las convulsiones.
  • Espasticidad. El consumo de marihuana podría reducir la rigidez o los espasmos musculares y la frecuencia urinaria causados por la esclerosis múltiple.

Nuestra recomendación

Yellow light: Caution

Precaución

Las pruebas han demostrado que la marihuana puede ser eficaz para tratar las náuseas provocadas por la quimioterapia. También podría reducir los espasmos musculares asociados a la esclerosis múltiple y disminuir la intensidad del dolor neuropático.

Sin embargo, el uso de marihuana puede provocar deterioro cognitivo y debería usarse con precaución si tienes una afección de salud mental. En muchos lugares, el uso de marihuana se considera ilegal cualquiera sea su fin.

Seguridad y efectos secundarios

Generalmente, la marihuana de uso medicinal se considera segura. No obstante, las distintas cepas de marihuana tienen distintas cantidades de THC. Esto puede hacer que determinar la dosis de marihuana sea difícil.

La marihuana puede causar:

  • Dolores de cabeza
  • Boca seca y ojos secos
  • Desvanecimientos y mareos
  • Somnolencia
  • Fatiga

Otros efectos secundarios pueden incluir:

  • Náuseas y vómitos
  • Desorientación
  • Alucinaciones
  • Aumento de la frecuencia cardíaca
  • Aumento del apetito

El consumo de marihuana afecta la atención, el juicio y la coordinación. No conduzcas ni operes maquinaria pesada cuando consumas marihuana.

Si tienes una afección de salud mental, ten precaución al consumir marihuana. El consumo de marihuana puede empeorar los síntomas maníacos en personas que tienen trastorno bipolar. Si se consume con frecuencia, la marihuana podría aumentar el riesgo de depresión o empeorar los síntomas de depresión. Las investigaciones sugieren que el consumo de marihuana aumenta el riesgo de psicosis en las personas con esquizofrenia.

Fumar marihuana puede afectarte la memoria y las funciones cognitivas y causar efectos cardiovasculares perjudiciales, como hipertensión arterial. El consumo de marihuana a largo plazo puede empeorar las enfermedades respiratorias.

La marihuana tiene un efecto depresivo en el sistema nervioso central (SNC). En consecuencia, el consumo de marihuana en combinación con anestesia u otros fármacos usados durante una cirugía o después de esta puede causar un efecto acumulativo. No consumas marihuana dos semanas antes de una cirugía planificada.

Interacciones

Estas son algunas de las posibles interacciones:

  • Alcohol. El consumo de marihuana puede aumentar los efectos del alcohol.
  • Anticoagulantes y antiplaquetarios, medicamentos a base de hierbas y suplementos. Estos tipos de medicamentos, los medicamentos a base de hierbas y los suplementos reducen la coagulación de la sangre. La marihuana podría cambiar cómo el cuerpo los procesa y aumentar el riesgo de sangrado.
  • Depresores del sistema nervioso central. El consumo de marihuana en combinación con depresores del sistema nervioso central podría aumentar el efecto sedante de estos medicamentos.
  • Inhibidores de la proteasa. Cuando la marihuana se usa con estos medicamentos antivirales, puede reducir su eficacia.
  • Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina. Mezclar marihuana con este tipo de antidepresivo podría aumentar el riesgo de sufrir manía.
Nov. 18, 2020