Diagnóstico

El diagnóstico del síndrome de Sheehan puede ser difícil. Muchos síntomas se superponen con los de otras afecciones. Para diagnosticar la enfermedad de Sheehan, el médico probablemente hará lo siguiente:

  • Recopilar antecedentes médicos completos. Es importante mencionar cualquier complicación que hayas tenido en el parto, sin importar cuánto tiempo hace que diste a luz. Además, asegúrate de decirle a tu médico si no produjiste leche materna o si no comenzaste a menstruar después del parto: dos signos clave del síndrome de Sheehan.
  • Hacerte análisis de sangre. Los análisis de sangre verificarán tus niveles hormonales de la hipófisis.
  • Solicitar una prueba de estimulación de las hormonas hipofisarias. Es posible que necesites una prueba de estimulación de las hormonas hipofisarias, lo cual implica inyectarte hormonas y someterte a análisis de sangre repetitivos para ver cómo responde tu hipófisis. Por lo general, este análisis se realiza después de consultar a un médico que se especializa en trastornos hormonales (endocrinólogo).
  • Solicitar pruebas de imagen. También podrías necesitar pruebas de imagen, como una resonancia magnética o una tomografía computarizada, para verificar el tamaño de tu hipófisis y buscar otras posibles razones para tus síntomas, como un tumor hipofisario.

Tratamiento

El tratamiento para el síndrome de Sheehan es una terapia de reposición hormonal de por vida para las hormonas que te faltan. Es posible que tu médico te recomiende uno o más de los siguientes medicamentos:

  • Corticoesteroides. La hidrocortisona (Cortef) o prednisona (Rayos), reemplazan las hormonas suprarrenales que no se producen debido a una deficiencia de la hormona adrenocorticotrófica (ACTH, por sus siglas en inglés).

    Tendrás que ajustar tus medicamentos si te enfermas gravemente o experimentas un gran estrés físico. En esas circunstancias, tu cuerpo normalmente produciría una mayor cantidad de cortisol, una hormona de control del estrés. Es posible que necesites el mismo tipo de ajuste de dosis de los medicamentos si te ves afectado por gripe, diarrea o vómitos, o si te sometes a cirugías o a procedimientos dentales.

    Los ajustes de dosis también pueden ser necesarios durante el embarazo o si se produce un marcado aumento o pérdida de peso. Tomar la cantidad adecuada puede ayudar a evitar los efectos secundarios asociados con dosis altas de corticoesteroides.

  • Levotiroxina (Levoxyl, Synthroid, otros). Este medicamento aumenta los niveles deficientes de hormonas tiroideas, provocados por la baja o deficiente producción de TSH.

    Si cambias de marca, avísale a tu médico para asegurarte de que recibes la dosis adecuada. Además, no saltees dosis ni dejes de consumir el medicamento por el hecho de que te sientas mejor. Si lo haces, los síntomas volverán de manera gradual.

  • Estrógeno. Esto incluye un tratamiento con estrógeno solo si te extirparon el útero (histerectomía) o una combinación de estrógeno y progesterona si todavía tienes el útero.

    El uso de estrógeno se ha asociado con un mayor riesgo de coágulos de sangre o accidentes cerebrovasculares en mujeres que todavía producen su propio estrógeno. El riesgo es menor en mujeres que no producen su propio estrógeno.

    Los preparados que contienen hormona luteinizante (LH, por sus siglas en inglés) y hormona foliculoestimulante (FSH, por sus siglas en inglés), también llamadas gonadotropinas, podrían hacer posible futuros embarazos. Estos pueden administrarse mediante inyección para estimular la ovulación.

    Es importante que tu médico te informe en cuanto a los riesgos y los beneficios de continuar con el consumo de estrógeno o de estrógeno y progesterona después de cumplir los 50 años, que suele ser la edad en la que se produce la menopausia natural.

  • Hormona de crecimiento. La hormona de crecimiento puede mejorar la relación músculo-grasa del cuerpo, mantener la masa ósea y reducir los niveles de colesterol. La hormona de crecimiento es costosa y los efectos secundarios pueden incluir rigidez articular y retención de líquidos.

Es probable que el endocrinólogo te haga análisis de sangre de forma regular para asegurarse de que estés recibiendo cantidades adecuadas (pero no excesivas) de hormonas.

Preparación para la consulta

Si tu proveedor de atención primaria sospecha de la existencia del síndrome de Sheehan, es probable que te remita a un médico que se especialice en trastornos hormonales (endocrinólogo).

La siguiente información te ayudará a prepararte para tu cita:

Qué puedes hacer

Cuando programes la cita, pregunta si hay algo que debas hacer con anticipación, como ayunar antes de una prueba determinada. Prepara una lista de lo siguiente:

  • Los síntomas, incluso si no parecen estar relacionados entre sí, y su momento de aparición
  • Información personal importante, incluidos procedimientos quirúrgicos recientes, otras situaciones de estrés importantes y tus antecedentes médicos familiares
  • Todos los medicamentos, vitaminas u otros suplementos que uses, incluidas las dosis
  • Preguntas para hacerle al médico

Lleva los expedientes médicos de embarazos anteriores, especialmente los del trabajo de parto y el parto. Si es posible, lleva a un familiar o un amigo para que te ayude a recordar la información que te dan.

En el caso del síndrome de Sheehan, las preguntas básicas para hacerle al médico incluyen:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Qué pruebas debo hacerme?
  • ¿El síndrome de Sheehan es temporal o lo tendré de por vida?
  • ¿Podré tener otro hijo?
  • ¿Qué tratamientos están disponibles y cuál me recomienda?
  • Tengo otras afecciones. ¿Cómo puedo controlarlas de manera conjunta?
  • ¿Existen restricciones dietéticas o de actividad que debo respetar?
  • ¿Hay folletos u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?

No dudes en hacer otras preguntas.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga preguntas como las siguientes:

  • ¿Sangraste mucho después del parto?
  • ¿Tuviste otras complicaciones durante el parto?
  • ¿Tienes síntomas todo el tiempo, o aparecen y desaparecen?
  • ¿Cómo son de graves los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, mejore los síntomas?
  • ¿Hay algo que parece empeorar tus síntomas?
March 03, 2020
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