Diagnóstico

El diagnóstico temprano es clave para prevenir el daño cardíaco a largo plazo. Después de una exploración física, es probable que el médico te solicite una o más pruebas para confirmar que tienes miocarditis y determinar su gravedad. Las pruebas podrían ser las siguientes:

  • Electrocardiograma (ECG). Esta prueba no invasiva muestra los patrones eléctricos del corazón y puede detectar ritmos anormales.
  • Radiografía de tórax. Una imagen de rayos X muestra el tamaño y la forma del corazón, así como la presencia de líquido en el corazón o alrededor de este que pueda indicar insuficiencia cardíaca.
  • Resonancia magnética (RM). Una resonancia magnética cardíaca mostrará el tamaño, la forma y la estructura del corazón. Esta prueba puede mostrar signos de inflamación del músculo cardíaco.
  • Ecocardiograma. Las ondas sonoras crean imágenes en movimiento del corazón latiendo. Un ecocardiograma puede detectar un aumento de tamaño del corazón, una función de bombeo deficiente, problemas de las válvulas, un coágulo en el corazón o líquido alrededor de este.
  • Análisis de sangre. Miden los recuentos de glóbulos rojos y blancos, así como los niveles de determinadas enzimas que indican daño al músculo cardíaco. Los análisis de sangre también pueden detectar anticuerpos contra virus y otros organismos que podrían indicar que tienes una infección relacionada con la miocarditis.
  • Cateterismo cardíaco y biopsia endomiocárdica. Se inserta un pequeño tubo (catéter) en una vena de la pierna o cuello y luego se introduce en el corazón. En algunos casos, los médicos utilizan un instrumento especial para extraer una pequeña muestra de tejido del músculo cardíaco (biopsia) para analizarla en el laboratorio y verificar si hay inflamación o infección.

Tratamiento

En muchos casos, la miocarditis mejora por sí sola o con tratamiento, lo que permite una recuperación total. El tratamiento para la miocarditis se centra en la causa y los síntomas, como insuficiencia cardíaca.

En los casos leves, las personas deben evitar realizar deportes competitivos durante, al menos, tres a seis meses. Es posible que hacer reposo y tomar medicamentos para ayudar al cuerpo a combatir la infección causante de la miocarditis sea todo lo que necesites. Si bien hay medicamentos antivirales disponibles, aún no se ha demostrado su efectividad en el tratamiento de la mayoría de los casos de miocarditis.

Algunos tipos poco frecuentes de miocarditis viral, como la miocarditis eosinofílica y la de células gigantes, responden a los corticoesteroides o a otros medicamentos para inhibir el sistema inmunitario. En algunos casos causados por enfermedades crónicas, como el lupus, el tratamiento se orienta a la enfermedad preexistente.

Medicamentos para ayudar al corazón

Si la miocarditis causa insuficiencia cardíaca o arritmias, el médico podría hospitalizarte y recetarte medicamentos u otros tratamientos. Si tienes determinados ritmos cardíacos anormales o insuficiencia cardíaca grave, es posible que te administren medicamentos para reducir el riesgo de que se formen coágulos sanguíneos en el corazón.

Si el corazón está débil, es posible que el médico recete medicamentos para reducir su carga de trabajo o ayudar a eliminar el exceso de líquidos, como los siguientes:

  • Inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA). Estos medicamentos, como el enalapril (Vasotec), el captopril (Capoten), el lisinopril (Zestril, Prinivil) y el ramipril (Altace), relajan los vasos sanguíneos dentro del corazón y ayudan a que la sangre fluya con mayor facilidad.
  • Bloqueantes de los receptores de la angiotensina II. Estos medicamentos, como el losartán (Cozaar) y el valsartán (Diovan), relajan los vasos sanguíneos dentro del corazón y ayudan a que la sangre fluya con mayor facilidad.
  • Betabloqueantes. Los betabloqueantes, como el metoprolol (Lopressor, Toprol-XL), el bisoprolol y el carvedilol (Coreg), trabajan de distintas formas para tratar la insuficiencia cardíaca y ayudar a controlar las arritmias.
  • Diuréticos. Estos medicamentos, como la furosemida (Lasix), alivian la retención de líquidos y sodio.

Tratamiento de casos graves

En algunos casos graves de miocarditis, un tratamiento agresivo puede incluir lo siguiente:

  • Medicamentos por vía intravenosa. Pueden mejorar la función de bombeo del corazón con mayor rapidez.
  • Dispositivos de asistencia ventricular. Los dispositivos de asistencia ventricular son bombas mecánicas que ayudan a bombear sangre desde las cavidades inferiores del corazón (los ventrículos) hasta el resto del cuerpo. Los dispositivos de asistencia ventricular se usan cuando la persona tiene el corazón debilitado o insuficiencia cardíaca. Este tratamiento puede usarse para permitir que el corazón se recupere, o bien durante la espera para recibir otros tratamientos, como un trasplante de corazón.
  • Balón intraaórtico de contrapulsación. Los médicos insertan un tubo delgado (catéter) dentro de un vaso sanguíneo de la pierna y lo llevan hasta el corazón con el uso de radiografías. Los médicos conectan un balón en el extremo del catéter introducido en la arteria principal que sale desde el corazón (aorta) y se dirige al resto del cuerpo. A medida que el balón se infla y se desinfla, ayuda a aumentar el flujo de sangre y a disminuir el esfuerzo del corazón.
  • Oxigenación por membrana extracorpórea. En caso de insuficiencia cardíaca grave, este dispositivo puede proveer de oxígeno al cuerpo. Cuando se extrae sangre del cuerpo, esta atraviesa una membrana especial en la máquina de oxigenación por membrana extracorpórea que elimina el dióxido de carbono y agrega oxígeno a la sangre. Luego, la sangre ya oxigenada se regresa al cuerpo.

La máquina de oxigenación por membrana extracorpórea asume la función del corazón. Este tratamiento puede usarse para permitir que el corazón se recupere, o bien durante la espera para recibir otros tratamientos, como un trasplante de corazón.

En los casos más graves, es posible que los médicos consideren un trasplante cardíaco de urgencia.

Algunas personas pueden tener en el músculo del corazón un daño crónico e irreversible que requiere tomar medicamentos de por vida, mientras que otras personas necesitan medicamentos solo durante algunos meses y luego se recuperan por completo. De cualquier manera, es probable que el médico recomiende consultas de seguimiento de manera regular, que incluyen la realización de pruebas para evaluar tu enfermedad.

Estilo de vida y remedios caseros

Descansar y reducir el esfuerzo del corazón es una parte importante de la recuperación. Es probable que tu médico te diga qué tipo de actividad física puedes hacer durante los meses en los que el corazón sana y cuándo puedes reanudar tus actividades habituales.

Si tienes un daño cardíaco persistente, es importante consumir la menor cantidad de sal posible, restringir la cantidad de líquidos que bebes, tomar una cantidad mínima de alcohol y evitar fumar. Tu médico te indicará cuál debe ser tu ingesta de líquidos, así como la cantidad de sal que debes consumir en tu dieta.

Preparación para la consulta

Es probable que primero consultes con tu médico de atención primaria o, en el caso de que los síntomas sean graves, con un médico de la sala de urgencias. Es posible que después te deriven a un médico especializado en trastornos cardíacos (cardiólogo) y, posiblemente, a un médico capacitado en enfermedades infecciosas.

La siguiente información te ayudará a prepararte para la consulta.

Qué puedes hacer

Prepara una lista de lo siguiente:

  • Los síntomas, incluso aquellos que parezcan no estar relacionados con el motivo por el que programaste la consulta, así como el momento en el que comenzaron a manifestarse
  • Información personal importante, como enfermedades recientes y síntomas, destinos de viaje recientes, tu historia clínica y la de tu familia
  • Todos los medicamentos, vitaminas y otros suplementos que tomes, incluidas las dosis
  • Preguntas para hacerle al médico

Si es posible, asiste a la consulta con un familiar o con un amigo para que te ayuden a recordar toda la información que recibas.

Algunas preguntas básicas para hacerle al médico sobre la miocarditis son las siguientes:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Cuáles son otras causas posibles?
  • ¿Qué pruebas necesito hacerme?
  • ¿Cómo se trata la miocarditis?
  • ¿Qué efectos secundarios puedo esperar del tratamiento?
  • ¿Hay alternativas al enfoque principal que sugieres?
  • Tengo otros problemas de salud. ¿Cuál es la mejor manera de controlarlos en forma conjunta?
  • ¿Tengo que restringir mis actividades?
  • ¿Hay folletos u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomiendas?

No dudes en hacer otras preguntas.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas, como las siguientes:

  • ¿Superaste otra enfermedad últimamente?
  • ¿Viajaste fuera del país hace poco?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, esté empeorando los síntomas?