Diagnóstico

El médico realizará una exploración física, te preguntará sobre tus síntomas y los factores que te pusieron en riesgo de contraer la enfermedad de Chagas.

Si tienes los signos y síntomas de la enfermedad de Chagas, los análisis de sangre pueden confirmar la presencia del parásito o de las proteínas que crea tu sistema inmunitario (anticuerpos) para combatir el parásito en sangre.

Si te diagnostican la enfermedad de Chagas, es probable que te hagan más pruebas. Estas pruebas se pueden realizar para determinar si la enfermedad entró en la fase crónica y provocó complicaciones cardíacas o digestivas. Entre las pruebas, se pueden incluir las siguientes:

  • Electrocardiograma, una prueba que registra la actividad eléctrica de tu corazón
  • Radiografía de tórax, una prueba por imágenes que le permite a tu médico ver si tienes un corazón agrandado
  • Ecocardiograma, una prueba que emplea ondas sonoras para capturar imágenes en movimiento del corazón, lo que le permite al médico ver si hay cambios en el corazón o en su función
  • Radiografía de abdomen, una prueba que usa radiación para capturar imágenes del estómago, de los intestinos y del colon
  • Endoscopia superior, un procedimiento en el que tragas un tubo delgado y con luz (endoscopio) que transmite imágenes del esófago a una pantalla

Tratamiento

El tratamiento de la enfermedad de Chagas se centra en la eliminación del parásito y en el control de los signos y síntomas.

Durante la fase aguda de la enfermedad de Chagas, los medicamentos recetados benznidazol y nifurtimox (Lampit) pueden resultar beneficiosos. Ambos medicamentos se encuentran disponibles en las regiones más afectadas por la enfermedad de Chagas. Sin embargo, en los Estados Unidos, los medicamentos solo pueden obtenerse en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).

Una vez que la enfermedad de Chagas alcanza la fase crónica, los medicamentos no curarán la enfermedad. No obstante, los medicamentos pueden ofrecerse a personas menores de 50 años porque pueden ayudar a retrasar la progresión de la enfermedad y sus complicaciones más graves.

El tratamiento adicional depende de los signos y síntomas específicos:

  • Complicaciones cardíacas El tratamiento puede comprender medicamentos, un marcapasos u otros dispositivos para controlar el ritmo cardíaco, una cirugía o incluso un trasplante cardíaco.
  • Complicaciones digestivas El tratamiento puede consistir en cambios en la dieta, medicamentos, corticosteroides o, en casos graves, cirugía.

Preparación para la consulta

Es probable que primero consultes al médico de cabecera. De acuerdo con sus conclusiones, el médico puede derivarte a un especialista en enfermedades infecciosas.

Es buena idea prepararse bien para ir a la cita médica. La siguiente información te ayudará a prepararte para la cita y saber qué esperar del médico.

Qué puedes hacer

  • Anota todos los síntomas que tengas, incluidos aquellos que quizás no parezcan relacionados con el motivo de la cita.
  • Anota tu información personal más importante, como viajes a otros países, lo que te genera más estrés o cambios recientes en tu vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que tomes.
  • Escribe preguntas para hacerle al médico.

Preparar una lista de preguntas te ayudará a aprovechar al máximo tu tiempo con el médico. En el caso de la enfermedad de Chagas, algunas preguntas básicas para hacerle a tu médico comprenden las siguientes:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Qué tipo de pruebas necesito hacerme?
  • ¿Es probable que la afección sea temporal o duradera?
  • ¿Qué tratamientos hay disponibles?
  • Tengo otras afecciones. ¿Cómo puedo controlarlas de manera conjunta?
  • ¿Puedo contagiar a otras personas? ¿Es probable que otros que viajaron conmigo estén infectados?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web recomienda visitar?

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga varias preguntas, incluidas las siguientes:

  • ¿Cuándo comenzaste a tener los síntomas?
  • ¿Los síntomas han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Cuál es la gravedad de los síntomas?
  • ¿Hay algo que mejore tus síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, empeore los síntomas?
  • ¿Has vivido o viajado a otros lugares, como México, donde el insecto triatomino, o la enfermedad de Chagas, es frecuente?